Le amo, pero ya no le deseo como antes

Raquel Lemos 12 julio, 2017
En lugar de centrarnos en lo negativo, para recuperar el deseo debemos poner de nuestra parte, huir de la rutina e intentar avivar de nuevo la chispa de la pasión

Amo a mi pareja, sin embargo no sé por qué, la pasión ha ido menguando y ya no le deseo como antes. ¿Qué puedo hacer? ¿Está mi relación en las últimas?

Seguro que alguna vez te has encontrado en esta tesitura. Llevas ya un tiempo con tu pareja, le quieres con locura, pero todo ha cambiado.

El hábito y la rutina han provocado que esto afecte a vuestra vida sexual. Ya no existe la novedad, la chispa se ha apagado y, en ocasiones, llegas a pensar que la relación está a punto de acabarse.

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Sin embargo, no pierdas la calma. La disminución del deseo sexual es algo totalmente natural que se tiene que ver como algo que sucede y que no implica que la relación esté yendo mal.

Ya no le deseo como antes, ¡que no cunda el pánico!

mujer exasperada

Cuando a mi pareja ya no la deseo como antes puede que por mi mente aparezcan pensamientos desesperados que se harten de reflexionar sobre diferentes maneras de regresar a como estaba todo al principio.

Sin embargo, como bien sabemos, regresar al pasado no es posible, aunque es algo que, en este caso, sucede con bastante frecuencia.

En ocasiones, utilizamos los recuerdos de ese pasado para echarle en cara a nuestra pareja lo que antes hacía y lo que ahora o no.

No obstante, si queremos recuperar la pasión, esto no está actuando a nuestro favor.

En nuestra sociedad nos han enseñado que cuando las cosas cambian en una relación ya debemos entrar en “modo drama”. No obstante, esto es por la negativa tan tajante que tenemos ante todo cambio.

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Sin embargo, no nos damos cuenta de que los cambios no son necesariamente para mal. De hecho, la falta de deseo en una relación os permitirá abordar un nuevo reto, al igual que lo fue el hecho de iros a vivir juntos o tener hijos.

No es más diferente que eso. El problema es que hemos magnificado tanto el significado que tiene el sexo en una relación que, en nuestra desesperación, no actuamos de la mejor de las maneras.

Así, terminamos culpabilizando al otro y aportando más tensión a la situación.

El motivo de por qué ya no le deseo como antes

pareja gritándose

Antes de entrar en ese “modo drama” es importante analizar los posibles motivos de por qué las relaciones sexuales han tenido un claro descenso.

Las posibilidades pueden ser muchas. Sin embargo, sincerarnos con nosotros mismos evitará que dañemos la relación y que nos hagamos daño, tanto a nosotros como a la otra persona.

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Para eso, vamos a ver algunas afirmaciones con las que puedes o no sentirte identificado. Repetimos, ¡es importante que seas sincero contigo mismo!

  • Ya no le deseo como antes porque me siento seguro manteniendo unos hábitos y unas rutinas. Debajo de todo esto reside un gran miedo al cambio.
  • He dejado de darle detalles a mi pareja o de demostrarle con pequeñas cosas lo mucho que la quiero, total, ¡ya lo sabe!
  • En mi vida hay mucho estrés con respecto al trabajo o la economía que provocan mi malhumor y que mi pareja sea el blanco de toda mi frustración.
  • Hay problemas que he decidido no mirar de frente (poca o nula comunicación con mi pareja, siempre está en el trabajo, me ha sido infiel).
  • En realidad ya no le quiero, pero estoy con mi pareja porque me siento cómodo y tengo miedo a no encontrar a nadie más.

La negación es la primera reacción que evitará que mires con perspectiva tu relación de pareja. No obstante, esto también irá en tu contra, ya que haciendo esto no estás solucionando lo que tanto malestar te genera.

Acudir a terapia de pareja

terapia-de-pareja

Si, a pesar de todo lo anterior, la pareja por sí sola no es capaz de solucionar esta falta de pasión, puede ser importante pensar en acudir a terapia de pareja.

Aunque, para esto, es importante hacer un trabajo previo.

¿A qué nos estamos refiriendo?

A que hay que dejar de echarle la culpa al otro de la situación, que hay que abrir los ojos y no obcecarnos con tan solo el punto de vista que tenemos. Debemos estar abiertos a ver las cosas desde otra perspectiva.

Como bien hemos mencionado, la negación es una de las primeras reacciones que también debemos dejar de lado.

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Sabiendo todo esto, ¿empezamos a dejar la comodidad de la rutina y empezamos a incluir cambios y cosas nuevas que le den vida a la relación?

¿Dejamos de relajarnos y de esperar que esas chispas surjan de la nada?

 

 

 

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