Leche de cáñamo: nutrientes, beneficios y receta

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el farmacéutico Sergio Alonso Castrillejo el 5 marzo, 2019
Victoria Blázquez · 7 marzo, 2019
La leche de cáñamo es una bebida vegetal que se obtiene a partir de la mezcla de semillas de cáñamo molidas y agua. Se puede usar como alternativa a la leche de vaca y es apta para consumo vegano.

La leche de cáñamo es una bebida de alto valor nutricional, pues contiene grandes cantidades de vitaminas, aminoácidos y minerales. Tiene una textura sedosa y color blanquecino. Su sabor recuerda a la nuez y es ligeramente amargo por lo que se puede endulzar con azúcar o edulcorantes.

Esta bebida resulta una opción interesante para aquellos que presenten intolerancia a la lactosa o sigan una dieta vegana.

Valor nutricional de la leche de cáñamo

La leche de cáñamo es un suplemento ideal para cualquier persona que busque incrementar la ingesta diaria de proteínas, vitaminas y minerales. Está compuesta a partir de semillas de cáñamo, que es la planta del cannabis, de consumo legal y estrictamente regulado.

La proporción de nutrientes que presenta es la siguiente:

  • Alto contenido de ácidos grasos esenciales (40 %): aquellos ácidos grasos que el organismo no puede sintetizar y necesita incluirlos a partir de fuentes externas. Es especialmente destacable su alta cantidad de omega 3, omega 6 y ácido gamma-linolénico.
  • Alto porcentaje de proteínas vegetales (35 %): contiene todos los aminoácidos esenciales en un porcentaje similar a fuentes de proteína animal como la carne, la leche o el huevo.
  • Alta cantidad de fibra (6 %): beneficiosa para la salud digestiva.
  • Alto contenido de vitamina E: un potente antioxidante natural.
  • Rica en minerales esenciales: fósforo, potasio, hierro, zinc y magnesio.

Por el contrario, tienen una cantidad baja de:

  • Hidratos de carbono (10 %).
  • Vitamina A, B y C.
  • Calcio y manganeso.

Leer más: Qué son y qué aportan las proteínas en la dieta

Beneficios de la leche de cáñamo

Semillas de cáñamo
Las semillas de cáñamo son ricas en ácidos grasos saludables, proteínas de alta calidad y micronutrientes esenciales.

Contiene nutrientes y vitaminas esenciales

Como hemos visto en el apartado anterior, la leche de cáñamo es rica en nutrientes esenciales para el organismo como el fósforo, magnesio, potasio, hierro o zinc. Estos minerales son importantes en el proceso de contracción muscular, la formación de los huesos y algunos procesos bioquímicos del sistema nervioso, entre otras muchas cosas.

Por otra parte, la vitamina E es un importante antioxidante en el ámbito de la salud cardiovascular.

Regulación del tránsisto intestinal y del colesterol

El alto contenido en fibra de las semillas de cáñamo que se emplean para elaborar esta bebida vegetal favorece la regulación del tránsito intestinal, previniendo problemas de estreñimiento.

También cabe destacar su acción reguladora de los niveles de colesterol y tensión arterial, pues la fibra impide la absorción del LDL (colesterol malo).

Contraindicaciones de la leche de cáñamo

La interacción de esta bebida con otros compuestos puede disminuir la formación de plaquetas, por lo tanto, las personas que presenten problemas relacionados con la coagulación o que estén tomando fármacos específicos deben tomar esta bebida con precaución y consultar con un profesional.

Además, consumida en exceso, la leche de cáñamo puede provocar diarrea, dolores estomacales y distensión abdominal debido a su alto contenido en fibra.

Leer más: ¿Por qué la fibra previene las enfermedades cardiovasculares?

Receta

Leche de cáñamo
La elaboración de la leche de cáñamo es similar a la preparación de otras leches vegetales.

La leche de cáñamo resulta muy fácil de preparar y puede aguantar en buenas condiciones hasta tres días si se conserva en un lugar fresco, seco y alejado de la luz solar directa. Su método de elaboración es similar al de otras bebidas vegetales, como la leche de almendra o de soja.

Ingredientes

  • 150 gramos de semillas de cáñamo
  • 1 litro de agua
  • Azúcar o edulcorante natural: miel, estevia, canela o dátiles
  • Una pizca de sal

Preparación

  • Pon a remojo las semillas de cáñamo en un litro de agua durante aproximadamente dos horas.
  • Una vez haya transcurrido el tiempo, procede a triturar la mezcla con ayuda de una batidora. Se recomienda hacerlo por partes, para asegurarnos de que resulta una mezcla homogénea.
  • A continuación, cuela la bebida resultante con un colador muy fino o con algún paño de tejido vegetal. La parte que quede en el colador se puede usar para hacer galletas, pan, muesli o bizcochos.
  • Añade la pizca de sal y edulcora a tu gusto.
  • Coloca la leche en una botella y ya está lista para su consumo.

La leche de cáñamo, al igual que el resto de bebidas vegetales, es muy versátil y nos puede servir como base para hacer batidos, postres y salsas. Combinándola con fruta, queso bajo en grasa y algún cereal integral, constituye un desayuno o merienda nutritivo y completo.