Lesiones y enfermedades de los dedos de los pies: ¡Aprende a cuidarlos! - Mejor con Salud

Lesiones y enfermedades de los dedos de los pies: ¡Aprende a cuidarlos!

Es muy importante elegir bien el calzado para que no oprima los dedos en exceso. Asimismo, al llegar a casa deberemos quitarnos los zapatos, para que los pies no sufran

Los dedos de los pies suelen ser los grandes olvidados. No nos acordamos de ellos hasta que aparece alguna rozadura, o esas deformaciones articulares que forman los juanetes (hallux vulgus), y que tan dolorosas resultan.

¿Qué podemos hacer? ¿Qué tipo de precauciones debemos poner en práctica?

Hoy en nuestro espacio queremos hablarte de estos tipos de problemas tan comunes en la mujer y de cómo debemos tratarlos.

Los dedos de los pies y sus problemas más comunes

Pasamos la mayor parte del día con los dedos encerrados y oprimidos por un calzado que no siempre es el más adecuado.

No somos conscientes de ello, pero es frecuente que, al cabo de los años y debido al uso inadecuado de determinados zapatos, los dedos se acaben deformando y atrofiando a causa de una falta de movilidad.

Es muy importante que compensemos, de algún modo, ese encarcelamiento cinético. No se trata solo de cuidar el tipo de calzado que utilicemos, sino de hacer pequeños ejercicios con los dedos de los pies para evitar que queden atrofiados.

Ahora bien, detengámonos primero en analizar cuáles suelen ser los problemas más comunes asociados a los dedos de los pies.

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1. Juanetes (hallux vulgus)

Si bien es cierto que siempre suele decirse que la causa de los juanetes es el uso inadecuado durante mucho tiempo de determinados tipos de zapato, esto no es del todo cierto.

Se sabe incluso que gente que “nunca ha usado zapatos” presenta esta deformidad. Entonces, ¿qué determina su aparición?

  • Hay una predisposición al desarrollo de esta dolencia. Es una anomalía que muchas veces se hereda y es, por tanto, congénita, pasando casi siempre de madres a hijas.
  • Si tenemos predisposición genética y, además, usamos zapatos inadecuados, el problema se acentúa o aparece mucho antes.
  • Tener los pies planos: En especial, tener un poco más avanzado el primer dedo y su metatarsiano. Un dedo gordo excesivamente largo (lo que se conoce como pie egipcio) es la causa más frecuente de la aparición de los juanetes.

Ello se debe a que ese dedo más prominente, quede más oprimido en el calzado y se desvíe. Con el tiempo, termina apareciendo el juanete.

¿Cómo podemos tratar los juanetes?

  • Está claro que no siempre vamos a poder evitar su aparición. Así pues, si en tu familia, tu madre, abuela o tías tienen juanetes, sería adecuado que, desde una edad tempranas, evitaras calzados muy cerrados.
  • Es importante hacer ejercicios que favorezcan su movilidad, como andar, ejercitar su movimiento intentando coger pequeños objetos del suelo (pañuelos, toallas) con los dedos de los pies.
  • Si a día de hoy ya tienes juanetes, lo importante es prevenir las inflamaciones. Date baños relajantes de pies y añade romero o lavanda.
  • Al final, el problema de los juanetes puede impedir que andes de forma adecuada, y ello se puede traducir en problemas de espalda. De ahí que, a largo plazo, sea recomendable la intervención quirúrgica.

2. Uñas encarnadas

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El problema de las uñas encarnadas en los dedos del pie es algo tan frecuente como doloroso. ¿Te ha pasado alguna vez?

  • Una uña del pie encarnada puede deberse a el uso de zapatos muy ajustados, siendo casi siempre el dedo gordo el más afectado.
  • Otro problema que puede favorecer su aparición es la forma en que nos cortemos las uñas de los dedos de los pies. Hay veces en que las cortamos demasiado rasas, o los bordes, en lugar de estar redondeados, quedan con esquinas o puntas que pueden enterrarse en la piel.
  • También hay un aspecto que debemos tener en cuenta: muchas personas nacen con las uñas encorvadas hacia abajo y hundidas en la carne. Esto hace que puedan sufrir problemas de forma más habitual.

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¿Cómo podemos prevenir las uñas encarnadas?

  • Sumerge los pies en agua caliente.
  • Corta tus uñas sin pasarte demasiado, que no queden muy rasas ni con puntas en las esquinas que puedan dañar o hacer daño a tu piel.
  • Evita llevar un calzado que oprima mucho los dedos gordos de los pies.

3. Callos, inflamaciones y dolor en los dedos de los pies

baño-de-pies-relajante

¿Quién no ha sufrido alguna vez una rozadura, una inflamación o los molestos callos en los pies? Es algo muy habitual y que genera un gran agotamiento.

Los pies tienen 26 huesos, y 14 están en los dedos. Si hay dolor en ellos, no podemos andar bien, y ello supone no poder afrontar nuestros días con seguridad o comodidad.

¿Qué determina este tipo de problemas?

  • El uso de tacones, o calcetines muy ajustados.
  • Poca humectación en los pies.
  • Falta de exfoliación.
  • Los callos, por su parte, suelen aparecer en los talones, o en los laterales del dedo gordo o el pequeño a causa de las rozaduras. Puede convertirse en problemas muy dolorosos.

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¿Qué podemos hacer para tratar los callos o las rozaduras?

  • Si sueles pasar muchas horas con zapatos cerrados, al llegar a casa date un baño relajante de pies y procura exfoliar bien los talones, masajear los dedos y aplicarte aceite esencial de rosa mosqueta antes de ir a dormir. Ponte unos calcetines cómodos para pasar la noche.
  • Para eliminar los callos haz una infusión de un litro de agua con 100 g de ortigas. Después, vierte el líquido resultante en una tina y sumerge los pies en ella durante 20 minutos.
  • A continuación, frótate los talones con piedra pómez.
  • Para terminar, hace un masaje en los pies y en los dedos con aceite esencial de caléndula.