Leucocitos en la orina: ¿Qué significa?

Andrea Flores 11 mayo, 2018
Los leucocitos conforman un grupo dentro de las células sanguíneas, presentes en la sangre y en el tejido linfático.

Los leucocitos conforman un grupo dentro de las células sanguíneas que pueden aparecer en la sangre y en el tejido linfático. También se les denomina glóbulos blancos puesto que no poseen ningún tipo de pigmentación característica.

Por norma general están asociados al sistema inmunológico, es decir, el conjunto de estructuras que poseemos a modo de defensa contra agentes reconocidos como extraños. Por tanto, si sus valores son anormales es posible que el paciente sufra una enfermedad a identificar.

Asimismo, existen diversos tipos de leucocitos o glóbulos blancos en función de sus características y funciones. Entre los más conocidos podemos destacar los neutrófilos, los eosinófilos, los basófilos, los linfocitos y los monocitos.

Diagnóstico de la presencia de leucocitos en la orina

Por norma general la detección de los glóbulos blancos en esta sustancia se realiza a través de un examen de orina rutinario. En este análisis se recogen 40-50 ml de orina del paciente despreciando el primer chorro. Así, se desprecian las posibles impurezas de la uretra, el canal urinario de nuestro cuerpo.

Señales de la orina

Poco después se comprueba la muestra en un laboratorio especializado donde se confirmará la existencia de sustancias químicas. También se estudian las células y las propiedades que presenta la orina.

Causas de la presencia de leucocitos en la orina

Por otra parte, existen numerosos desencadenantes o condiciones médicas que pueden producir esta alteración. Sin embargo, en todas ellas los leucocitos aparecen con valores por encima de lo normal. Esto se debe a una infección relacionada con el proceso de orinar originada por el contacto con patógenos o gérmenes.

Por ejemplo, entre las causas más comunes de este trastorno podemos destacar:

  • Cistitis. Se trata de la hinchazón de la vejiga urinaria en la que el paciente tiene muchas ganas de acudir al baño. Asimismo, puede sentir dolor y picor en la zona e incluso presentar fiebre de intensidad moderada.
  • Uretritis. También se encuentra relacionado con la inflamación de la uretra que se transmiten de manera sexual. Normalmente los pacientes sienten incomodidad al orinar, micción frecuente, fiebre moderada y dolor durante las relaciones sexuales. Es posible que se presente un flujo vaginal aumentado o picor en el pene.
  • Vaginitis. Se refiere a la inflamación de la vagina. Por norma general aparece enrojecimiento y picor vaginal que se traduce en molestias durante las relaciones sexuales. Estos síntomas se pueden dar junto a un flujo vaginal anormal que presenta características diferentes en función del desencadenante.
  • Prostatitits. Se trata de una alteración donde los varones padecen una hinchazón de la glándula prostática. Estos sujetos pueden llegar a sentir molestias en la región de la pelvis y áreas próximas, problemas sexuales (como la eyaculación precoz o la infertilidad) y síntomas urinarios.
  • Pielonefritis. Infección e inflamación de los riñones y de la pelvis renal. El paciente puede experimentar dolor lumbar, cefalea (dolor de cabeza), náuseas y vómitos, fiebre, escalofríos e incluso infección de las vías urinarias bajas. En el último caso el sujeto puede sufrir los síntomas comentados en otras secciones.
Bardana para la cistitis.

Tratamiento de la presencia de leucocitos en la orina

Por norma general el equipo médico lleva a cabo una serie de procedimientos médicos a fin de poner remedio al trastorno. Para ello, debe tratar la causa subyacente de esta alteración con los leucocitos expulsados a través de la orina. Entre las pautas para el tratamiento podemos encontrar:

  • Uso de medicamentos o fármacos. Así, estos compuestos químicos son capaces de neutralizar a los patógenos y prevenir el agravamiento del trastorno.
  • Mantener una higiene adecuada, tanto en la zona afectada como en el resto del cuerpo. Por ejemplo, se puede conseguir limpiándose las manos al acudir al baño, usar ropa no muy ajustada, etc. para evitar infecciones.
  • Controlar los hábitos cotidianos de la persona. En especial los relacionados con la dieta que esté consumiendo el paciente, que debe ser saludable y equilibrada.

Es muy importante que usted consulte con su equipo médico cualquiera de los síntomas o patologías mencionadas anteriormente. Además, hay que seguir el tratamiento correctamente a la hora de erradicar infecciones puesto que pueden seguir extendiéndose por el organismo y provocar sepsis.

Bibliografía

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