Lifting facial: todo lo que debes saber

Edith Sánchez 1 enero, 2018
Las zonas del rostro que más evidencian los signos de envejecimiento son el contorno de los ojos, la nariz y la boca. También el entrecejo y el cuello.

Estrictamente hablando, el lifting facial es un procedimiento quirúrgico para tensar los músculos del rostro. Con esta técnica se retira el exceso de piel y se le da a esta un aspecto más joven. Se eliminan los signos de flacidez y se consigue un mejor tono y mayor brillo en la piel.

Esta técnica también se conoce como “ritidectomía” o “estiramiento”. Se realiza individualmente o como parte de un tratamiento más amplio que incluya otros procedimientos. Su finalidad es eliminar los signos de envejecimiento en la piel.

Son muchos los factores que envejecen la piel. El primero de ellos el paso del tiempo. También el sol, el estrés, la falta de descanso y el tabaco, entre otros, hacen que aparezcan signos de envejecimiento. Generalmente el lifting facial se lleva a cabo después de los 45 años.

Características del lifting facial

Características del lifting facial

Hay algunas zonas del rostro que son más susceptibles al paso del tiempo. Particularmente, el área que está alrededor de los ojos, la nariz y la boca. Allí se forman más fácilmente las arruga y se hacen muy visibles y profundas. Algo similar ocurre con la región que está entre las cejas y en el cuello. En este último se forma la papada, debido a la flacidez de la piel.

Para realizar un lifting facial lo primero que se hace es un examen minucioso. Tal estudio preoperatorio determina la pertinencia de la intervención y define el plan quirúrgico que requiere anestesia local y sedación. Hay tres tipos principales de lifting:

  • Cervicofacial. Es el más común. En este caso el procedimiento quirúrgico se aplica sobre la cara y el cuello. Las incisiones se hacen alrededor de las orejas. La grasa de la papada se extrae mediante liposucción.
  • Lifting facial de tercio medio. Se aplica sobre la zona que está alrededor de los ojos y la nariz, lo que incide sobre los pómulos. Es uno de los más eficaces para dar una apariencia rejuvenecida.
  • Lifting frontal. Se aplica sobre la frente y las cejas. El objetivo es disminuir las arrugas del entrecejo y de la frente. Permite levantar las cejas, lo que otorga un aspecto más juvenil y dulce al rostro.

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La intervención quirúrgica

La intervención quirúrgica

En todo lifting facial se realizan incisiones muy discretas, para que la cicatriz no sea visible. Cuando se hace en todo el rostro, lo usual es que el corte se realice por la línea del cabello. Luego se rodea el lóbulo, por detrás de las orejas y del cuero cabelludo. Esto es suficiente para hacer el estiramiento completo.

Durante la intervención lo que se hace es reposicionar las capas de músculo, grasa y piel. Al mismo tiempo se tensa la musculatura facial y se elimina el tejido sobrante. Al final se sutura con puntos y se ponen apósitos y vendajes en la cabeza. También un sistema de drenaje para que no se acumule el sudor y la sangre. Esto se retira al día siguiente.

El lifting facial exige, por lo general, una noche de hospitalización. Actualmente este tipo de cirugía se lleva a cabo con mínimos riesgos y complicaciones. De todos modos, se debe llevar a cabo un postoperatorio responsable y prudente.

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Después de la cirugía

Después de la cirugía

El lifting facial es una cirugía como cualquier otra que puede dar lugar a ciertas molestias tras su realización. Tales molestias se controlan fácilmente con analgésicos. El dolor desaparece después de unos cuantos días. Así mismo, es usual que exista una sensación de “acolchamiento” de la piel. Esta también desaparece en dos o tres semanas.

Durante los primeros quince días, la piel del rostro se verá muy inflamada. En esta etapa lo aconsejable es realizar una actividad mínima. Si hay sobreesfuerzos o actividades intensas podría dañarse el rostro. El paciente tampoco puede exponerse al sol durante los tres meses siguientes a la cirugía.

Lo normal es que la recuperación básica dure alrededor de tres semanas. Después de ese lapso se puede retomar la vida normal. La inflamación va desapareciendo poco a poco y el rostro adquiere un aspecto muy natural. Rara vez el lifting facial presenta complicaciones. Cuando aparecen, generalmente son las comunes a cualquier tipo de cirugía (hemorragias, hematomas, reacciones a medicamentos o infecciones). Con el control médico adecuado, todas ellas son superables.

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