Limpiador facial casero de avena, miel de abeja y lavanda

Elena Martínez · 22 septiembre, 2016
Gracias a las propiedades de sus ingredientes naturales ese limpiador facial es ideal para todo tipo de pieles ya que combate diferentes problemas y nos ayuda a conseguir un cutis perfecto

La limpieza del cutis es un paso esencial en nuestra rutina de belleza para tener una piel bonita, joven y sin impurezas.

Para ello deberíamos utilizar un limpiador facial elaborado con ingredientes naturales, que no resulte demasiado agresivo para la piel y nos permita limpiarla y nutrirla a la vez.

Descubre en este artículo cómo puedes preparar tu propio limpiador facial casero con tres ingredientes muy saludables: avena, miel de abeja y lavanda. 

¿Cómo debe ser un buen limpiador facial?

Cómo debe ser un buen limpiador facial

Hoy en día encontramos muchos tipos de productos para limpiar el cutis. No obstante, que quiten bien el maquillaje o nos dejen el rostro con una sensación de suavidad no siempre se corresponde con que sean saludables y, a la larga, podrían causarnos problemas de piel.

Muchos limpiadores son demasiado agresivos para el cutis y tienen el problema de que incluyen ingredientes como parafinas y aceites minerales, alcohol o parabenos.

Estos componentes eliminan el sebo natural de la piel y, a largo plazo, la resecan y la hacen más vulnerable a la aparición de arrugas. Además, penetran a través de los poros hasta llegar al torrente sanguíneo y pueden ocasionar trastornos de salud.

Un buen limpiador facial debe limpiar la piel sin eliminar su grasa natural; debe combinar ingredientes acuosos y aceites que nos permitan quitar bien la suciedad y el maquillaje y sentir la piel limpia, pero también hidratada.

Ver también: 8 alimentos que son excelentes aliados de la piel

Un limpiador facial casero y sencillo

Para elaborar nuestro limpiador facial casero necesitaremos tres ingredientes económicos y fáciles de conseguir, y con unas propiedades extraordinarias.

Avena

avena para el cabello

La avena es un alimento muy saludable y un ingrediente muy efectivo en nuestras recetas de cosmética casera, gracias a todos sus nutrientes. Es rica en vitaminas del grupo B y E, y minerales como el zinc y el magnesio.

  • La avena contiene lípidos que protegen y nutren la piel en profundidad, dejándola suave y aterciopelada, hidratada, pero sin brillos.
  • También regula el exceso de grasa, si fuera necesario, sin dejar ninguna zona del cutis demasiado seca. Esto es ideal para pieles mixtas o grasas.
  • Elimina las impurezas gracias al salvado y su textura granulada.

Miel de abeja

La miel de abeja, un alimento ancestral de propiedades medicinales asombrosas, es también un remedio muy adecuado para muchos problemas de la piel.

  • Gracias a su contenido en enzimas, la miel de abeja es un ingrediente muy limpiador. De hecho, muchos jabones la incluyen entre sus ingredientes.
  • La miel contiene fructosa, glucosa y otros nutrientes que, al aplicarlos sobre la piel, la exfolian de una manera suave pero profunda. 
  • Su contenido de vitaminas y minerales aporta a nuestro cutis hidratación, elasticidad y protección.
  • La miel es un antibiótico natural que combate el acné y todo tipo de infecciones en la piel.
  • Previene la aparición de arrugas, así como las manchas y las cicatrices. 

Lavanda

Lavanda

Las flores de lavanda, vistosas y aromáticas, son el tercer ingrediente perfecto para nuestro limpiador facial.

  • Tiene propiedades regeneradoras, es decir, que potencia la regeneración celular de la piel para prevenir arrugas, minimizar cicatrices, etc.
  • Sus propiedades antisépticas y antiinflamatorias combaten el acné, la dermatitis y cualquier tipo de infección.
  • Es muy relajante, lo cual es beneficioso para los trastornos nerviosos que afectan a la piel y para la salud en general.

Podemos potenciar los efectos de la lavanda añadiendo unas gotas de su aceite esencial a este limpiador.

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¿Cómo preparar nuestro limpiador facial casero?

Ingredientes

  • 5 cucharadas de copos de avena (50 g)
  • 2 cucharadas de miel de abeja (50 g)
  • Un puñado de flores de lavanda
  • 5 cucharadas de agua (50 ml)
  • 5 gotas de aceite esencial de lavanda (opcional)

Preparación

  • Calentaremos el agua hasta que dé el primer hervor y apagaremos el fuego.
  • En un bol pondremos la avena, la miel y las flores de lavanda. Añadiremos el agua caliente y mezclaremos bien.
  • Podemos usar un tenedor para conseguir una textura más o menos homogénea e incluso machacar un poco la avena.
  • El preparado debería quedar como una pasta, no demasiado líquido.
  • Añadiremos, si lo deseamos, el aceite esencial de lavanda.
  • Una vez frío, conservaremos este limpiador facial en un frasco en la nevera, y lo usaremos en una semana.

Lo podemos usar por la mañana y por la noche, en la piel de la cara e incluso en el cuerpo.