¿Cómo limpiar los vidrios de tu casa de manera más efectiva?

En el arte del limpiar no solo basta con unos buenos productos, necesitamos también tener los conocimientos adecuados para que el resultado sea impoluto. A partir de ahora tus vidrios quedarán perfectos si sigues nuestros consejos.
Hoy en día cada hogar es diferente a otro, nuestras personalidades son distintas y tenemos gustos particulares. Esto se traduce en muchos hogares con diversas decoraciones y estilos.

Puede que en tu casa tengas paredes de vidrio, azulejos o cristales que te son más complicados de limpiar del polvo y la suciedad. Porque aunque en muchas ocasiones no lo veamos, allí se pueden acumular gran cantidad de bacterias. La limpieza en el hogar es muy importante y cada rincón de nuestra casa debe estar atendido.

Si no sabes muy bien cómo limpiar esos vidrios, no te preocupes, sigue leyendo porque te contamos los mejores consejos para tener una casa reluciente.

¿Cómo limpiar los vidrios de una casa?

Para encontrar la perfección en cuanto a la limpieza, tenemos que ser metódicos y conocer las técnicas que mejor funcionan.

Antes de empezar, puedes preparar tu propio kit para limpiar los cristales. Para tenerlo necesitarás:

Una vez que tengas lo necesario puedes empezar a ponerte manos a la obra.

Debemos limpiar las ventanas periódicamente.

 Limpiar muros de vidrios

Estos muros o azulejos gruesos son translúcidos, dejan pasar la luz y, además, nos ayudan a dividir diferentes ambientes en el hogar.

Son elegantes y aportan un toque distinguido, se utilizan tanto para exterior como para interior. No tienes que dejar de limpiarlos porque pueden recoger gran cantidad de polvo y suciedad sin que nos demos cuenta. Por lo tanto, necesitan tener el mismo trato que las ventanas.

Sigue estos consejos para tener una limpieza impoluta:

  • Limpia la superficie de los vidrios uno a uno.
  • Ayúdate de una bayeta humedecida en agua y un chorrito de amoniaco.
  • El amoniaco ayuda a eliminar la grasa y suciedad de una sola pasada, además aporta brillo.
  • Si tu muro tiene algún motivo decorativo y con la bayeta te es complicado limpiarlo, con ayuda de un cepillo de dientes que no vayas a volver a utilizar puedes frotar las esquinas. Humedécelo con agua y amoniaco para dejarlo reluciente.
  • Para limpiar las juntas que unen los vidrios y hacer que se mantengan siempre blancas, frota con el cepillo con una mezcla jabonosa para recuperar su color original.
  • Si ves que no se ha ennegrecido, puedes comprar un blanqueante y aplicarlo a cada junta que lo necesite.

Para un mejor acabado, primero limpia las juntas y después los vidrios, tardarás menos tiempo y el acabado será perfecto.

Consejos para limpiar los vidrios

En el mercado encontramos muchos productos de limpieza que nos aseguran que dejarán nuestra casa perfecta; sin embargo, muchas personas sufren alergias y estos productos químicos pueden alterar la dermis de nuestra piel.

Por esta razón, recomendamos hacer nuestras propias mezclas a base de agua y limón, agua y vinagre, jabón de lavavajillas o amoniaco. Ademas, te dejamos algunos consejos:

  • No utilices jabón en polvo para lavar tu ropa porque es muy abrasivo.
  • Tienes que lavarlos con suavidad, pues los vidrios pueden ser delicados y se podrían rayar fácilmente.
  • Una vez limpia la superficie, debes secarla con un paño limpio y que no suelte pelusas.
  • Puedes realizar una mezcla de agua, vinagre y limón para limpiar los azulejos de tu cuarto de baño. Los lugares húmedos de la casa son más propensos a la aparición de hongos.
  • Lo ideal es hacer movimientos envolventes y en círculos porque así te aseguras que se cubra toda la superficie.
Es bueno lavar la ropa separando colores.

Una vez que hayas terminado con la actividad, es importante limpiar los trapos de una manera correcta. Muchas personas lo desconocen y tienden a lavar los trapos en la lavadora junto a la ropa diaria, lo que es un grave error.

Lo mejor es lavar todos los trapos en una tanda de lavadora sin juntarlos con nuestra ropa; además, no se debe utilizar suavizante. El suavizante puede hacer que esos trapos no sequen bien cuando volvamos a utilizarlos. Por ello, o bien lávalos todos con detergente neutro y sin suavizante, o bien lávalos a mano en agua tibia y vinagre.

Como has podido comprobar, a la hora de ponerse a limpiar un hogar, cada rincón tiene su truco y su complejidad. Ahora ya puedes dejar perfectos y como nuevos tus vidrios.