Por estas 9 razones llorar es bueno para la salud

¿Sabías que llorar puede ayudarte a aliviar dolores y a reducir el estrés? Por si fuera poco, hidrata los ojos y nos permite expresar mejor todo tipo de sentimientos

Desde niños nos han dicho que no debíamos llorar (mucho menos adelante de alguien) porque era signo de debilidad o porque demostrar los sentimientos es malo.

Sin embargo las lágrimas tienen efectos positivos para nuestra salud tanto física como mental. En este artículo te contamos cuáles son sus principales beneficios.

¿Por qué lloramos?

Podemos derramar lágrimas de alegría, de tristeza, de amor o de frustración. Por supuesto que cada tipo de llanto es diferente y puede aparecer por diversos motivos.

Lo cierto es que está presente en nuestras vidas desde el mismo instante en que nacemos.

Cuando somos bebés lloramos cuando tenemos hambre o hemos ensuciado el pañal… Cuando somos niños el llanto puede estar provocado por el frío, el miedo o el egoísmo.

A medida que crecemos tratamos de evitar las lágrimas porque nos han dicho que son malas. Sin embargo, eso no es verdad.

Deberíamos educar a nuestros hijos (sin importar que sean niños o niñas) para que puedan llorar sin sentir vergüenza. De esta manera podrán expresar sus sentimientos y desahogarse.

No hay que olvidar que un trauma no curado de la niñez puede convertirse en un problema mayor en la adultez.

Por eso el llanto es fundamental en nuestro desarrollo como personas. Las lágrimas tienen muchos efectos positivos… Así pues, no debemos contenerlas ante una situación que nos supera, nos angustia o nos hace sentir mal.

Lo más recomendable es desahogarnos frente a alguien que nos transmita confianza o, si eso no es posible, elegir un lugar privado para llorar.

Lo peor que podemos hacer en una situación triste es guardarnos los sentimientos y contener el llanto.

Muchas veces decimos que no queremos llorar para no preocupar a los demás, porque debemos ser fuertes, porque las cosas ya se solucionarán o porque no queremos que nadie nos vea mal…

Sin embargo, no hay que olvidar que aquello que no exteriorizamos se acumula en el interior hasta que, en un momento, “explota” y no siempre de la mejor manera.

Los bloqueos emocionales derivados de un freno a las lágrimas provocan ansiedad, estrés, depresión… Por ello deberíamos aprender que llorar es fundamental para luego sentirnos aliviados.

Llorar tiene muchas ventajas

Desde ahora en adelante ya no te dará vergüenza llorar. No importa si las lágrimas son por una película, un hecho angustiante o incluso rabia acumulada.

Recuerda que se trata de un hábito que puede traer muchos beneficios:

¿Quieres conocer más? Lee: No llorar te hará más daño

1. Permite conocernos

llorar

El llanto es una excelente manera de conocernos a nosotros mismos. Al llorar nos damos cuenta de nuestras necesidades, nuestras debilidades y nuestras cualidades.

Vemos con más claridad las cosas porque las penas no nos obstruyen el intelecto.

2. Reduce el estrés

Cuando lloramos liberamos hormonas relacionadas con el bienestar que funcionan como analgésicos naturales y alivian el estrés.

Además las lágrimas pueden disminuir el nerviosismo, la ansiedad y la agresividad.

Y, como si no fuese suficiente, eliminan la noradrenalina y la adrenalina, dos sustancias que en exceso pueden ser perjudiciales para nuestra salud.

3. Hidratan los ojos

llora

En estos tiempos en los que el síndrome del ojo seco es tan habitual por el uso de móviles y tablets no viene mal un poco de lubricación natural.

Las lágrimas mantienen hidratados los ojos, oxigenan la córnea, combaten las bacterias que se acumulan en la zona y evitan la resequedad.

¡No hace falta usar colirios artificiales!

4. Reducen el mal humor

Cuando lloramos liberamos manganeso. Si este mineral se encuentra en grandes dosis en el organismo nos sentimos irritados, fatigados, ansiosos y deprimidos.

Por lo tanto, las lágrimas aplacan ese  “mal genio” que puede traernos muchos problemas. Con esto, a su vez, le decimos adiós a los pensamientos negativos y la tristeza.

5. Superan los dolores

Superan los dolores

Cuando algo malo nos sucede es normal tener ganas de llorar. No debemos reprimir esa necesidad de descargar o liberar aquello que nos hace un nudo en la garganta o en la boca del estómago.

Las lágrimas nos permiten además transformar la negatividad en algo tangible, que se puede manejar y hacer frente. Por lo tanto, son el primer paso para salir adelante y solucionar los problemas.

6. Nos permiten comunicarnos

Aunque nos hayan dicho lo contrario desde que eramos pequeños, llorar no es sinónimo de debilidad o de inferioridad.

  • Necesitamos el poder de las lágrimas para decirle a los demás lo que sentimos, lo que nos hace sufrir, lo que quisiéramos cambiar.
  • El llanto puede ser también una manera de conectarnos con nuestros seres queridos cuando las palabras parecen no querer salir de los labios.

Por lo tanto, puede tomarse como un grito de ayuda o una forma de hacer visibles nuestros sentimientos.

Visita este artículo: Curiosidades que desconocías sobre las lágrimas y llorar

7. Recupera el estado basal

shutterstock_529171885

Cuando lloramos devolvemos al organismo a un estado de “homeostasis”. Esto quiere decir que las lágrimas nos permiten recuperar la serenidad, pero también el funcionamiento normal del cuerpo.

Por eso es por lo que después del llanto experimentamos una bonita sensación de alivio y desahogo. ¡Es porque el metabolismo está funcionando nuevamente como corresponde!

8. Evitan problemas gástricos

Cuando estamos estresados o angustiados y no lloramos o hablamos sobre el tema es más probable padecer indigestión, problemas estomacales o desequilibrios intestinales.

Al llorar liberamos todo aquello que nos hace sentir mal y evitamos de esta manera el riesgo de padecer úlceras o colitis crónica derivadas de los nervios.

9. Mejoran la respiración

llorar

Es cierto que el llanto puede estar acompañado por suspiros, respiración entrecortada y sensación de ahogo.

Sin embargo, al terminar de derramar las lágrimas las emociones se estabilizan y con ello la forma en que el aire ingresa en nuestros pulmones.

Como si no fuese suficiente, llorar regula el ritmo cardíaco y la sudoración.