Todo lo que debes saber de la dieta paleo

Daniela Castro · 17 mayo, 2018
Aunque pueda parecer una opción muy restrictiva por disminuir los carbohidratos, la dieta paleo contiene los nutrientes necesarios para el organismo, ya que las hortalizas aportan hidratos de carbono saludables.

La dieta paleo, también conocida como dieta paleolítica, es una forma de alimentación que ha conquistado a muchos seguidores en el mundo, sobre todo porque sus características invitan a comer de manera más orgánica.

Con esta se pretende recuperar la forma de comer de nuestros antepasados, de tal modo que los alimentos aporten todo aquello que el organismo necesita para funcionar óptimamente.

En la actualidad hay muchos productos alimentarios industriales que contienen aditivos y conservantes que afectan su calidad nutricional. Por esto, cada vez hay más personas interesadas en adoptar este tipo de dieta.

¿Por qué se considera tan beneficiosa?, ¿cuáles son sus ventajas? En esta oportunidad queremos compartir en detalle sus aspectos más importantes para que resuelvas esas dudas.

¿Qué es la famosa dieta paleo?

El cocinado atractivo de las verduras en la dieta.

La dieta paleo se hizo popular hace muchos años y continúa vigente como una alternativa para comer más sano. Sus orígenes están basados en el estilo de alimentación de los habitantes de la época paleolítica, es decir, cuando los antepasados debían cazar y cultivar.

En resumen, la dieta paleo pretende llevarnos atrás en el tiempo, proponiendo una alimentación más natural, alejada de todas esas comidas prefabricadas y dañinas que suelen ingerirse hoy en día.

Su adopción promueve el bienestar y la pérdida de peso, no solo porque ayuda a quemar grasa con más facilidad, sino porque favorece el control del colesterol, la diabetes y otros trastornos asociados con las dietas modernas.

¿Cuáles son los beneficios de la dieta paleo?

La adopción de la dieta paleo tiene interesantes beneficios, sobre todo en los pacientes que tienen trastornos metabólicos como el sobrepeso y la obesidad.

Por obvias razones, debido a la reducción del consumo de azúcares y alimentos procesados, es un plan de alimentación que promueve la quema de grasa en poco tiempo.

Sus defensores argumentan que resulta idónea para mejorar las funciones del sistema digestivo, ya que lucha contra las enfermedades crónicas intestinales que se asocian con una mala alimentación.

Al reemplazar los alimentos procesados por alternativas orgánicas como las frutas y vegetales, el cuerpo restablece su funcionamiento normal y disminuyen los trastornos antiinflamatorios y autoinmunitarios.

Por otro lado, debido a la disminución de fuentes de carbohidratos simples, es un gran apoyo para regular los niveles de glucosa en la sangre y las funciones metabólicas.

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En definitiva, la dieta paleo permite suprimir aquellos alimentos considerados como “inflamatorios” cuyo consumo se relaciona con varias afecciones que afectan la calidad de vida.

¿Cuáles son los alimentos prohibidos en la dieta paleo?

Granos y legumbres.

Los alimentos prohibidos en la dieta paleo son todos aquellos que han sido manipulados o alterados por el hombre. Esto quiere decir que no están permitidos los productos industriales que suelen adquirirse con facilidad en el mercado.

Para llevar a cabo esta dieta es preciso evitar:

  • Productos lácteos
  • Granos y legumbres
  • Harinas y almidones
  • Alimentos procesados (embutidos, enlatados, prefabricados, etc.)
  • Dulces y galletas
  • Chocolate
  • Zumos y refrescos
  • Bebidas alcohólicas
  • Margarinas y aceites vegetales industriales

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¿Qué alimentos están permitidos en la dieta paleo?

La dieta paleo rompe los estándares que proponen las pirámides tradicionales de alimentación en las que los carbohidratos cobran especial relevancia al ser una base de la nutrición. En esta, los protagonistas son alimentos orgánicos, tales como las frutas y vegetales.

Aunque parezca que es una dieta restrictiva, en realidad contiene los nutrientes necesarios para el organismo. Si bien se disminuyen las fuentes de carbohidratos, las hortalizas los aportan en cierta medida.

Algunos de los alimentos permitidos son:

  • Vegetales frescos (calabacín, berenjena, brócoli, judías verdes, zanahoria, espinaca, etc.)
  • Frutas
  • Semillas y frutos secos
  • Aceite de oliva extra virgen
  • Pescados blancos y azules
  • Mariscos
  • Carne de cerdo
  • Pollo y pavo
  • Cordero
  • Carne de res
  • Huevos

Frecuencia de consumo y cocción

El cocinado atractivo de las verduras en la dieta.

Una de los aspectos que diferencia la dieta paleo de las dietas balanceadas recomendadas por los nutricionistas es la frecuencia de consumo y la cantidad. Las cinco o seis porciones que tanto se aconsejan no son las adecuadas en este tipo de dieta.

Lo ideal es realizar tres comidas al día, siempre con la premisa de comer solo al sentir hambre. Desayuno, almuerzo y cena son suficientes para cumplir con los requerimientos del organismo.

Los alimentos fritos tampoco se incluyen en esta dieta. Solo se puede emplear aceite de oliva o coco para aderezar las carnes o ensaladas.

Nota final: La dieta paleo exige mucha disciplina y control. Puede ser un poco difícil de mantener, ya que implica renunciar a muchas comidas a las que ya estamos acostumbrados. Es importante contar con el apoyo de un experto para evitar posibles descompensaciones o deficiencias nutricionales.