Cáncer de ovario: todo lo que debes saber

El cáncer de ovario se encuadra dentro de los cánceres ginecológicos. Su pronóstico es muy positivo si se detecta a tiempo.

De acuerdo con los informes entregados por la Sociedad Americana de Cáncer, el cáncer de ovario es uno de los que más ataca a la mujer de hoy y su detección a tiempo es vital para tratarlo.

El cáncer de ovario ocurre cuando algunas células empiezan a multiplicarse de forma descontrolada hasta que se forma una especie de masa o tumor. Como en cualquier tipo de cáncer, el tiempo juega un papel determinante, pues puede actuar a favor o en contra, dependiendo de lo rápido que se detecte.

Como mujer es muy importante estar bien informadas del tema, ya que todas estamos en riesgo de padecer esta enfermedad. A continuación te damos a conocer los hechos más relevantes que debes tener en cuenta sobre este tema tan delicado.

Causas del cáncer de los ovarios

Conocer las causas del cáncer de ovario es una de las primeras cosas que debemos tener en cuenta para saber más de esta enfermedad. Aunque no hay un factor concreto que determine su causa, se ha encontrado que ciertos factores predisponen a la mujer a desarrollar esta enfermedad.

  • Factores genéticos: las mujeres con antecedentes personales de cáncer de mama o antecedentes familiares de cáncer de mama u ovarios, son más propensas a sufrir este tipo de cáncer debido a anomalías en los genes BRCA1 o BRCA2.
  • Estrogenoterapia: las mujeres que toman estrógenos durante más de 5 años tienen más riesgo de sufrir este tipo de cáncer. Sin embargo, se ha encontrado que las pastillas anticonceptivas que combinan estrógenos y progestágenos son un factor protector frente a esta enfermedad.
  • Las mujeres de mayor edad tienen más riesgo de desarrollar esta enfermedad. De acuerdo con las investigaciones la mayoría de casos se presentan de mujeres de 55 años en adelante, coincidiendo con la menopausia y los cambios hormonales que supone.

No tiene síntomas claros en su etapa inicial

En su etapa inicial los síntomas pueden confundirse con otros trastornos comunes como dolores menstruales, premenopausia, menopausia, indigestión u otro tipo de problemas digestivos.

Síntomas para ponerse en alerta roja

A medida que la enfermedad avanza, la mujer puede presentar otros síntomas. En caso de sentir una combinación de ellos es importante acudir urgentemente al médico.

Estreñimiento

  • Dolor en la parte pélvica.
  • Presión o hinchazón en el abdomen.
  • Estreñimiento o algún cambio brusco en tus hábitos para deponer.
  • Náuseas y gases constantemente.
  • Cambios bruscos en los hábitos para orinar.
  • Dolor en la baja espalda.
  • Constante fatiga.
  • Disminución de apetito.

La detección a tiempo es clave para combatirlo

Detectar el cáncer de ovario a tiempo es determinante para tratarlo y eliminarlo. Cuando el cáncer es detectado en su etapa inicial hasta un 90% de las mujeres lo superan.

Sin embargo, la mayor parte de los casos se detectan en estadios muy avanzados. Por esta razón es importante estar alerta y ante cualquier sospecha de padecer esta enfermedad acudir de inmediato a un ginecólogo, que si lo estima necesario nos remitirá a un profesional especializado en oncología.

Tratamiento del cáncer de ovario

Una vez el médico especialista diagnostique cáncer de ovario y dependiendo de la etapa en la que se encuentre, habrá varias opciones para tratarlo. La decisión se tomará después de conocer los efectos secundarios y los planes a futuro de la mujer, entre otras cosas. Por lo general los tratamientos incluyen al menos dos de estos procedimientos:

  • Cirugía.
  • Quimioterapia.
  • Terapia hormonal.
  • Terapia dirigida o enfocada.
  • Radioterapia.

El cáncer de ovario se puede prevenir

La mejor manera para prevenir el cáncer de ovario es tratar de reducir los factores de riesgo comunes, es decir, llevar una vida lo más saludable posible. Comer frutas y verduras, hacer ejercicio regularmente, tener un peso adecuado o evitar hábitos como el tabaquismo y alcoholismo.

La Sociedad Americana del Cáncer, recomienda el uso de pastillas anticonceptivas como método anticonceptivo, ya que esto reduce el riesgo al igual que la ligadura de trompas. Si hay riesgo genético, hacerse exámenes regularmente es otra de las formas de prevenir el desarrollo de esta enfermedad.