Cómo lograr un sueño de calidad

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Maricela Jiménez López el 11 diciembre, 2018
Más allá de hacer ejercicio o evitar las bebidas alcohólicas y estimulantes, escoger una posición correcta a la hora de dormir será lo que más beneficios nos aporte

Minimizar riesgos para la salud y aumentar el bienestar corporal es la meta. Cómo conseguirlo es el interrogante. Estos consejos para lograr un sueño de calidad redundarán en beneficios para el organismo.

Dormir poco estimula la mala alimentación, a la vez que altera las emociones y la capacidad de concentración. Además, podría incrementar el riesgo de desarrollar diferentes enfermedades, como la obesidad.

El abuso del café, la práctica de ejercicios en horarios inadecuados, llevar a cabo rutinas diferentes cada día y elegir distintas horas para ir a la cama son enemigos de un verdadero descanso.

Hoy te proporcionaremos una serie de consejos para tener un sueño de calidad. En ellos está el secreto para lograr el reposo necesario.

Trastornos del sueño

Lo primero es detectar los problemas y buscar remedios naturales.  El insomnio es el más común y afecta la calidad de vida. Descubrir sus causas y aplicar una correcta higiene del sueño ayuda a superarlo.

Otro trastorno frecuente, pero mucho más peligroso, es la apnea del sueño. Puede desencadenar hipertensión arterial y enfermedades del cerebro y del corazón, en especial infarto de miocardio.

  • Quien lo padece deja de respirar al menos diez segundos, varias veces durante la noche, lo que disminuye la cantidad de oxígeno en sangre. En estos casos es fundamental el tratamiento médico.

No se trata solo de dormir, sino de descansar bien. En la primera fase comienza un proceso de relajación, pero el cerebro aún está activo. Media hora después inicia el sueño profundo y es más difícil despertarse.

Te recomendamos leer: 6 bocadillos que puedes comer antes de dormir

Algunos consejos para lograr un sueño de calidad

consecuencias de no dormir bien

Estos consejos para tener un sueño de calidad proveerán un descanso reparador, que minimice las hormonas del estrés y con ello el riesgo de padecer enfermedades coronarias y vasculares.

1. Adaptarse a las necesidades del organismo

Aunque se ha dicho que lo ideal para un adulto es dormir entre 7 y 8 horas, cada organismo es diferente.

  • Lo importante es que la persona pueda precisar las horas que necesita para un pleno descanso y lo establezca como norma. Dependerá de su ritmo de vida.

Prescindir de los estimulantes

El consumo de café, chocolate, té, refrescos de cola y otro tipo de estimulantes está reñido con el buen descanso.

  • Para evitar que nos afecten deberemos prescindir de ellos desde por la tarde.

Optar por una cena ligera

Cena-Ligera

Una cena ligera, sin grasa ni componentes diuréticos, al menos tres horas antes de ir a dormir, no interferirá con el sueño. No es aconsejable acostarse con hambre.

  • Deberemos evitar alimentos como el tocino, queso, nueces o vino tinto, que contienen tiramina. Estos liberan noradrenalina, un estimulante para el cerebro que pueden mantener a la persona despierta toda la noche.

Lee también: Estas son las consecuencias de dormir menos de 8 horas al día

Beneficios del ejercicio

Realizar ejercicios de manera regular en la mañana después del desayuno, o en la tarde, antes de la cena, consume energías que se recuperarán en la noche.

La actividad física eleva la temperatura del cuerpo, por lo que no es recomendable practicarla cerca de la hora de acostarse.

Alcohol y tabaco

La absorción del alcohol

La creencia de que una copa de alcohol facilita el sueño es una verdad a medias. En la etapa inicial disminuye la actividad cerebral, pero luego alterará el sueño.

También la  dependencia de la nicotina puede interrumpir el sueño. Pasar varias horas sin fumar genera una sensación de privación.

Así, lo recomendable es dejar definitivamente de fumar. Mantener los horarios de dormir, inclusive los fines de semana, regularizará esta actividad.

  • El triptófano de la leche, un aminoácido que regula los niveles de serotonina en el cerebro, hace que tomar un vaso antes de ir a la cama sea de gran ayuda.
  • También los huevos y los cereales integrales nos aportan triptófano.

Una pequeña siesta

Lo ideal es acostarse en el momento en que se tenga sueño. Dormir una siesta de no más de 30 minutos es una alternativa saludable.

Esta ayudará a relajar el cuerpo y no interferirá con el sueño nocturno.

 Sin ruidos, luces ni calormujer-problemas-para-dormir

Es bueno apagar el televisor y la radio. Si no se logra un silencio total, los tapones para oídos son una buena opción.

  •  La habitación debe estar oscura y con una temperatura cercana a los 20 ºC.
  • Unas gotas de valeriana o una infusión de tila o manzanilla antes de dormir relajan y facilitan el descanso. Algunos perfumes, aceites o cremas contienen fragancias que inducen el sueño.

La mejor posición

Acostarse de espaldas minimiza daños en el cuello, así como la presión en los pulmones, dolores de cabeza y el insomnio.

Según los especialistas, dormir del lado izquierdo favorece la actividad del corazón, la circulación, la digestión y el drenaje linfático. Hacerlo del lado contrario, en cambio, incrementa el reflujo esofágico.