Los 5 mejores desodorantes caseros y cómo prepararlos

La piedra de alumbre es muy efectiva y tiene efectos duraderos. Evita el mal olor y tiene propiedades bactericidas, astringentes y cicatrizantes.

Tener hábitos de higiene es una excelente idea para gozar de una buena salud. En caso contrario, seremos vulnerables a sufrir algún padecimiento o enfermedad. Por ello, los desodorantes caseros suelen ser una buena opción para mantener nuestra higiene de forma económica.

Utilizar un desodorante corporal nos ayudará a sentirnos mejor, con más confianza. Además, nos permitirá despedir malos olores que suelen ser desagradables para los demás.

Antes de elegir el producto que mejor nos convenga, es muy importante conocer algunas diferencias entre un desodorante y un antitranspirante.

Diferencias entre un desodorante y un antitranspirante

Desodorantes

Sirven principalmente para eliminar el mal olor que produce la sudoración. No están diseñados para evitar que sudemos, sino que únicamente evitarán que tengamos mal olor cuando esto ocurre.

La mayoría  están hechos de una fragancia combinada con alcohol, y su efectividad es de unas doce horas. Este tipo de productos son fácilmente asimilados por el cuerpo.

Antitranspirantes

Al contrario que un desodorante, tienen la finalidad de evitar la sudoración. Esto es posible gracias a que crea un tapón en las glándulas que secretan el sudor, generalmente con pequeñas cantidades de sales de aluminio.

Su efectividad es mucho mayor que la de un desodorante y tienen un efecto antibacteriano mayor. Sin embargo, no es recomendable aplicarlo en algunas partes del cuerpo, ya que puede tapar los poros.

desodorantes caseros

¿Qué es mejor: un desodorante o un antitranspirante?

Esto dependerá en gran medida de nuestras necesidades y características físicas.

Aquellas personas cuya producción de sudor no sea excesiva pueden optar fácilmente por desodorantes caseros. Les ayudará únicamente a evitar los malos olores cuando aparezcan.

Por el contrario, las personas que sudan mucho deberían elegir un antitranspirante.

De esta forma disminuirán sensiblemente la cantidad de sudor, además de que evitarán los malos olores. Evidentemente, en estos casos un desodorante no sería una muy buena idea ya que, además de no evitar los malos olores, su producción de sudor sería siendo la misma.

Sin embargo, los expertos consideran que lo mejor es elegir un desodorante que combine una acción antitranspirante.

De esta manera, obtendremos lo mejor de ambos productos. Por un lado, disfrazaremos los malos olores con una agradable fragancia. Por el otro lado, disminuiremos la cantidad de sudor, sobre todo si lo producimos en exceso.

Los 5 mejores desodorantes caseros

Piedra de alumbre

Este tipo de mineral es el desodorante natural por excelencia. Además de evitar el mal olor, la piedra de alumbre también tiene propiedades bactericidas, astringentes y cicatrizantes. Es una excelente opción entre los desodorantes caseros. Por si fuera poco, su efectividad y durabilidad es amplia.

Aloe vera

Se trata un desodorante natural muy efectivo que se puede utilizar en todo el cuerpo, ya sea sola o mezclada con algún aceite esencial. Asimismo, este producto es utilizado para cicatrizar heridas menores de varios tipos y como digestivo.

Bicarbonato

Gracias a sus propiedades, el bicarbonato es otro desodorante casero muy efectivo. Disimula mucho mejor los olores que algunos desodorantes comerciales que se venden en las tiendas. Sin embargo, suele dejar manchas en la ropa por lo que debe aplicarse una poca cantidad y con mucho cuidado.

Aceites esenciales

Una opción muy práctica y económica es utilizar aceites esenciales combinados con otros productos, como los que hemos mencionado, para así tener un desodorante con aroma. Tan solo unas cuantas gotas de aceite te ayudarán a tener un agradable olor.

Aceite de árbol del té

Este tipo de aceite es muy bueno para utilizarlo como desodorante. Además de que disfraza los malos olores, también tiene funciones antisépticas, bactericidas y fungicidas. Igualmente, se puede utilizar para tratar infecciones o lesiones en la piel.