Los 6 errores que te impiden disfrutar un desayuno saludable

Katherine Flórez · 24 marzo, 2016
Para tomar el desayuno debemos tomarnos nuestro tiempo y procurar incluir alimentos sanos, como frutas y verduras, y no pasar con un simple café, ya que no es suficiente para aportarnos energías

Aunque en el día debe haber como mínimo tres comidas principales, el desayuno es el que mayor influencia tiene en nuestra vida debido a que es aquella con la que empezamos la jornada.

Durante muchos años los nutricionistas han insistido en darle un espacio especial, pues con este le aportamos al cuerpo carbohidratos, proteínas, grasas saludables y otros nutrientes de alto valor energético.

Además, si elegimos los alimentos adecuados, prolongamos la sensación de saciedad y reducimos las probabilidades de excedernos con el número diario de calorías.

Por supuesto, todo depende del metabolismo, las intolerancias y las necesidades nutricionales de cada uno.

Sin embargo, a nivel general hay una serie de errores que algunos cometen a diario sin saber que con ellos están arruinando sus dietas.

A continuación queremos revelar 6 de ellos para que los identifiques y procures evitarlos a partir de ahora. ¡Presta atención!

1. Omitirlo para ahorrar calorías

plato de desayuno vacío

Por desgracia, muchas personas aún creen en el mito que dice que saltándose el desayuno se pueden ahorrar calorías para no ganar peso.

Este pensamiento es bastante común, en especial porque algunas de las populares “dietas milagro” lo recomiendan.

La cosa es que esto es totalmente falso, pues en realidad es un detonante para ingerir más calorías en horarios posteriores.

El cuerpo necesita recargarse cada mañana para tener un buen rendimiento físico y mental, además de para sentirse saciado.

Al negarle nutrientes de alta calidad lo único que hacemos es causar sensación de fatiga y deseos incontrolables de comer en cuento se tenga la oportunidad.

2. Es muy rico en carbohidratos

A partir de los años 50 y 60, cuando la industria alimentaria y la bollería empezaron a predominar en el mercado, las galletas, el pan y los cereales se convirtieron en los “reyes” del desayuno.

Su publicidad como opción rápida y “nutritiva” de alimentación hizo que cientos de personas sustituyeran otros alimentos más sanos por estos.

Esa tradición se ha extendido durante todas estas décadas y, en la actualidad, muchos siguen pensando que estos productos ricos en azúcares y carbohidratos son una opción saludable.

La verdad es que no son tan buenos como los pintan y, además de aportar más de la cantidad recomendada de hidratos de carbono, no cumplen con los requerimientos nutricionales del organismo.

3. Es demasiado ligero

bandeja de desayuno

Aunque no todos los días hace falta ingerir un alimento cargado de antioxidantes, fibra y proteínas, lo ideal es que así sea la mayor parte del tiempo.

El inconveniente es que millones de personas ignoran esto y salen cada día de casa ingiriendo apenas un café con un par de galletas.

Aunque en un primer momento esto puede controlar la sensación de hambre, sus nutrientes no son suficientes para poner a funcionar en forma el cuerpo.

De hecho, muchos profesionales en salud y nutrición coinciden al afirmar que en el desayuno se deben consumir alrededor de 500 calorías, es decir, un 25% de las energías diarias requeridas por el cuerpo.

No obstante, en el caso de las personas que están tratando de adelgazar, unas 350 calorías es lo ideal.

4. Tomarlo demasiado tarde

Un error frecuente es dejar pasar más de una hora después de despertar para ingerir esta primera comida.

Es primordial tomarlo antes, porque justo al levantarnos el cuerpo requiere energía para llevar a cabo cada una de las actividades físicas, cerebrales y hormonales.

De no satisfacer pronto las necesidades nutricionales que requiere, la producción de ácido estomacal aumenta y puede conducir a tener malestar.

Además, aumenta el riesgo de disminuir demasiado los niveles de azúcar en la sangre, y sufrir mareos y dificultades de concentración.

5. No incluir frutas y verduras

desayuno con frutas y verduras

La hora del desayuno es uno de los mejores momentos para beneficiar el cuerpo con todos los nutrientes que proporcionan las frutas y los vegetales.

Su consumo es primordial porque son la mayor fuente de fibra, vitaminas, minerales y otras sustancias nutricionales que apoyan las funciones del cuerpo.

En lo posible se deben ingerir crudas, ya sea en una ensalada o licuadas en un zumo natural o batido.

6. Comer deprisa

Puede que el desayuno contenga todos los grupos nutricionales que se requieren para empezar el día de la mejor forma.

Sin embargo, cuando se consumen con afán, no suelen masticarse bien y tienden a causar dificultades en el sistema digestivo.

Es esencial invertir por lo menos 20 minutos para ingerirlo, además de hacerlo en un lugar tranquilo y sin distracciones.

¿Identificas alguno de estos errores? Si es así, más te vale empezar a corregirlos para que nada te impida aprovechar las bondades de un buen desayuno.