Los abuelos siguen viviendo en nuestros corazones

Los abuelos son una figura muy importante dentro de las familias y especialmente para los nietos. Son una fuente de amor incondicional y sabiduría incluso cuando su tiempo a nuestro lado haya terminado.

Ellos forman parte importante de la vida de cualquier niño, aunque no todos tenemos el privilegio de conservarlos hasta nuestra edad madura. A pesar de todo, los abuelos siguen viviendo en nuestros corazones, a través de todas las lecciones, cariños y recuerdos que nos regalaron en vida.

Tómate unos segundos para cerrar los ojos y recordar a tus abuelos. Por ejemplo, las veces que la abuela cocinaba uno de sus tantos platillos deliciosos; los abrazos y besos cuando enfermabas o también cuando secaba tus lágrimas por algún accidente o regaño de tus padres.

Trae de vuelta los paseos con el abuelo, cuando te llevaba a andar en bici por el parque; la vez que te enseñó a elevar una cometa; cuando te levantaba muy alto en sus brazos o te mimaba con un helado.

Siente lo mágico que era verlos llegar a tu casa, o al salir de la escuela, correr a ellos y abrazarlos con orgullo. ¿Lo ves? Los abuelos siguen viviendo en nuestros corazones ya sea que estén con nosotros o ya hayan partido. Pero, ¿por qué los amamos tanto?

El amor incondicional de los abuelos

El amor incondicional que caracteriza la relación con los nietos es único e irremplazable. Por ejemplo, recuerda cuando los tomabas de la mano y sentías que nada podía sucederte. Te sentías feliz, seguro y protegido por la calidez de su ser.

Abuelos y nietos.

Y justo es ese el efecto de los abuelos sobre los nietos. Les permiten extender sus horizontes, su visión del mundo y del tiempo a través de una enternecedora voz. La misma que les permite aprender que existen distintos tipos de amor y de personas que pueden formar parte de su vida.

Los abuelos, más que personas envejecidas o figuras en fotografías, representan mucho más. Simbolizan un eslabón importante en la familia del cual se forma la tradición, la cultura y los lazos fraternales.

Son la raíz de lo que conocemos como familia. En realidad, nosotros también somos un poco de ellos porque los abuelos siguen viviendo en nuestros corazones.

Los abuelos: amor vestido de diversidad

Es cierto, no todos los abuelos son iguales. La vida les ha enseñado de diferente manera a cada uno de ellos; a veces con amor, otras con sacrificio, dolor o carencias y esas circunstancias han sido factores para formar su carácter.

Por eso es que hay abuelos formales, divertidos, guardianes que hacen de mamá o papá, incluso abuelos distantes. Sin embargo, independientemente de la dinámica familiar o de su carácter, los abuelos son un cúmulo de experiencias.

Se sabía que podíamos contar con ellos, en los buenos o malos momentos, pues eran un soporte emocional, una fuente de afecto y consuelo. Inclusive, tanto es su amor que han aprendido a utilizar los dispositivos electrónicos y nuevas tecnologías.

Su cariño es el móvil para estar en contacto, a pesar de la brecha generacional y los adelantos científicos.

Un ancla en la tempestad

Amor de abuelos.

Los abuelos son protectores de la familia y una especie de cronistas. Sus historias memorables y los detalles sobre el nacimiento de nuestros propios padres nos tenían embelesados.

De hecho, nos hacían imaginar que nuestros papás también fueron niños y jóvenes y que alguna vez se sintieron como nosotros; que no fueron perfectos y que aprendieron sobre la marcha.

Además del amor y de las historias, los abuelos transmiten conocimientos y valores morales. A través de sus recuerdos, nos enseñaron lo importante que es la honradez, la compasión, disciplina o la responsabilidad, en todo aspecto de la vida.

Son una guía que traduce el presente por medio de su experiencia, de sus aciertos y errores. Por eso es que los abuelos siguen viviendo en nuestros corazones.

Una fuente de sabiduría

Con su ejemplo, también nos enseñaron que las decisiones tienen consecuencias; que, aunque a veces no es posible ser amigos de todo el mundo, el respeto es fundamental para tener buenas relaciones, pues todos necesitamos de todos, en algún momento.

Los abuelos poseen una gran fuente de sabiduría y fuerza por todas las situaciones que han vivido y enfrentado. Definitivamente son personas que fortalecen aún más a las familias jóvenes; nos ofrecen un trocito de su basta experiencia sin otro fin más que el vernos felices.

Los abuelos son una fuente de sabiduría.

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¿Cómo los abuelos siguen viviendo en nuestros corazones?

Los abuelos tienen un papel muy importante dentro de la familia: brindan amor incondicional, miman, son excelentes compañeros de juegos, increíbles cuenta cuentos e historiadores. También son maestros, cuidadores, mamás y papás, por ratos, así como una maravillosa fuente de comprensión.

Nunca es ni será fácil la partida de un abuelo o abuela. Por eso es fundamental mantenerse en contacto con ellos y aprovechar todo el tiempo que sea posible para que los recuerdos y enseñanzas que nos transmiten, se graben en lo profundo de nuestra memoria.

De este modo, también podremos decir que los abuelos siguen viviendo en nuestros corazones.