Los científicos estarían cada vez más cerca de comprender las causas de la esquizofrenia

Katherine Flórez · 10 abril, 2020
Hasta ahora se sabía que la esquizofrenia podría tener causas genéticas. Sin embargo, un estudio reciente de la Universidad de Harvard sugiere además que los afectados podrían tener un exceso de una proteína determinada que afectaría a la corteza prefrontal del cerebro y que causaría este trastorno.

La esquizofrenia es una enfermedad mental muy compleja. Esta patología hace que las personas tengan graves dificultades para diferenciar lo que es real de lo que no.

Hasta ahora los científicos no habían podido encontrar una causa más allá de las cuestiones genéticas. No obstante, en un reciente informe aseguran estar cada vez más cerca de comprender cuál es el verdadero origen de este trastorno. 

Sobre la esquizofrenia

La esquizofrenia suele tener repercusiones en el ámbito familiar y social. Esto sucede porque impide que se den respuestas emocionales normales ante las distintas situaciones.

Los síntomas varían en función de cada caso y de la gravedad con que se esté presentando. Estos incluyen los delirios, las alucinaciones y los problemas de habla o motores, entre otros.

Como hemos dicho, la comunidad científica todavía desconoce las causas exactas de la esquizofrenia, más allá de los factores genéticos. Con todo, se sigue investigando ya que se espera que, al saber más sobre el origen de esta enfermedad, quizás se pueda diagnosticar antes; además del propio interés que despierta el conocer el por qué.

En cualquier caso, es importante saber que el tratamiento para la esquizofrenia es para toda la vida. De hecho, si se deja avanzar sin un respectivo control, va ocasionando cambios peligrosos.

Estos llegan a afectar a la calidad de vida del enfermo y de los que lo rodean. Los más graves pueden incluir fuertes episodios de ansiedad, depresión e incluso comportamientos suicidas.

Otras consecuencias que se van manifestando con el paso del tiempo, si no se sigue un tratamiento, son la irritabilidad, el escuchar voces que no existen y el aislamiento.

La investigación

Esquizofrenia

Esta investigación es de un equipo dirigido por Steven McCarroll, profesor de genética en la Universidad de Harvard. Ellos han informado acerca del importante paso dado hacia la compresión de la causa de la esquizofrenia. Un análisis sin precedentes ofrece la primera visión detallada sobre la biología del que es uno de los trastornos psiquiátricos más conocidos.

Los hallazgos de la investigación fueron publicados por la revista Nature. En estos se esclarece un posible origen del trastorno cuya causa ha generado muchas inquietudes en la ciencia moderna.

Esta investigación no servirá para dar lugar a nuevos tratamientos, ni tampoco a pruebas de riesgo individual. No obstante, sí será útil para que los investigadores tengan la respuesta a muchos misterios sobre su origen. Por ejemplo, por qué suele iniciarse desde la adolescencia o edades posteriores.

Relación con la poda sináptica

En el análisis se determinó que el riesgo está ligado a un proceso natural conocido como poda sináptica. A través de este, el cerebro arroja conexiones débiles o redundantes entre neuronas a medida que madura.

¿Quieres conocer más? Lee: El fantástico cerebro de la mujer madura

En la adolescencia y la edad adulta temprana, dicha actividad se concentra en la sección del cerebro conocida como corteza prefrontal. En ella se centran las habilidades de pensamiento y planificación.

El estudio sugiere que las personas cuyos genes aceleran o intensifican la poda tienen mayor riesgo de desarrollar esquizofrenia. Esto se toma en comparación con los que la conservan en su estado normal.

Esquizofrenia

En estudios previos ya se había sospechado que la poda tenía que ver con este trastorno. En los análisis hechos a pacientes con esquizofrenia se había detectado que las áreas prefrontales tendían a presentar una reducción de conexiones neuronales comparadas con las de las personas no afectadas.

Este nuevo documento no solo apoya con firmeza esta idea. También describe cómo la poda presenta esta alteración y por qué.

La investigación contó con la participación de científicos de la Escuela de Medicina de Harvard, el Hospital Infantil de Boston y el Instituto Broad. Esta comenzó centrándose en una ubicación en la región MHC del genoma humano, que en estudios previos fue relacionada con la esquizofrenia.

Relación con el sistema inmunitario

Para los científicos, esta zona es un laberinto oscuro en el genoma conocido por contener genes que apoyan la respuesta inmunitaria del cuerpo. Por ejemplo, destruyendo las bacterias invasoras dañinas.

Esto ha llevado a pensar que la esquizofrenia es una especie de enfermedad autoinmune. En ella, el organismo atacaría sus propias células.

No obstante, en el reciente estudio se encontró una diferencia que puede ser la respuesta que hasta ahora nadie había encontrado. El locus MHC contenía 4 variantes comunes de un gen conocido como C4, el cual produce las proteínas C4-A y C4-B.

No olvides leer: ¿Cómo tratar las enfermedades autoinmunes?

¿Qué se concluyó entonces sobre las causas de la esquizofrenia?

Tras analizar con detalle los genomas de más de 64.000 personas, se encontró lo siguiente: los enfermos de esquizofrenia tenían más probabilidades de tener las formas hiperactivas de la C4-A que los sujetos normales.

Ante esto, el estudio concluyó que el exceso de proteína C4-A podría significar demasiada poda. Esto explica por qué las capas prefrontales son más delgadas en la esquizofrenia. Y también la razón de por qué el trastorno se manifiesta con más frecuencia durante la adolescencia o poco antes de los 20 años.

Pero podemos preguntarnos: ¿y qué importa que se deba a un exceso de la proteína C4-A? ¿Solo sirve para satisfacer nuestra curiosidad? Además de ofrecernos respuestas, al saber el origen del problema, quizás se pueda hacer un diagnóstico temprano o mejorar los actuales.

Esto podría ser positivo porque se cree que un tratamiento precoz puede ayudar a controlar mejor los síntomas y evitar que se desarrollen complicaciones graves. De esta forma, el pronóstico a largo plazo (y la calidad de vida) de la persona mejoraría.