Los científicos estarían cada vez más cerca de comprender las causas de la esquizofrenia - Mejor con Salud

Los científicos estarían cada vez más cerca de comprender las causas de la esquizofrenia

La esquizofrenia podría tener causas genéticas. Los afectados podrían tener un exceso de una proteína determinada que afectaría a la corteza prefrontal del cerebro y que causaría este trastorno

La esquizofrenia es una enfermedad mental muy compleja que hace que las personas tengan graves dificultades para diferenciar lo que es real de lo que no.

Esta suele tener repercusiones en el ámbito familiar y social porque también impide que se den respuestas emocionales normales ante las distintas situaciones.

Los síntomas varían en función de cada caso y de la gravedad con que se esté presentando. Estos incluyen fuertes episodios de ansiedad, depresión e incluso comportamientos suicidas.

Conforme avanza sin un respectivo control, va ocasionando cambios peligrosos que afectan la calidad de vida del enfermo y de los que lo rodean.

La irritabilidad, el escuchar voces que no existen y al aislamiento son solo algunas de las consecuencias que se van manifestando con el paso del tiempo.

Hasta ahora los científicos no habían podido encontrar una causa más allá de las cuestiones genéticas. No obstante, en un reciente informe aseguran estar cada vez más cerca de comprender cuál es el verdadero origen de este trastorno.

La investigación…

genoma esquizofrenia

Un equipo de investigación dirigido por Steven McCarroll, profesor de genética en la Universidad de Harvard,  informó acerca del importante paso dado hacia la compresión de la causa de la esquizofrenia.

Un análisis sin precedentes ofrece la primera visión detallada sobre la biología del que es uno de los trastornos psiquiátricos más comunes.

Los hallazgos de la investigación fueron publicados por la revista Nature y en estos se esclarece un posible origen del trastorno cuya causa ha generado muchas inquietudes en la ciencia moderna.

Pese que este no servirá para dar lugar a nuevos tratamientos, ni tampoco a pruebas de riesgo individual, sí serán útiles para que los investigadores tengan la respuesta a muchos de los misterios que no han sido resueltos en torno a su origen como, por ejemplo, por qué suele iniciarse desde la adolescencia o edades posteriores.

En el análisis se determinó que el riesgo está ligado a un proceso natural conocido como poda sináptica, a través del cual el cerebro arroja conexiones débiles o redundantes entre neuronas a medida que madura.

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En la etapa de la adolescencia y en la adultez temprana dicha actividad se concentra en la sección del cerebro conocida como corteza prefrontal, que es aquella en la que se centran las habilidades de pensamiento y planificación.

El estudio sugiere que las personas cuyos genes aceleran o intensifican la poda tienen mayor riesgo de desarrollar esquizofrenia en comparación de los que la conservan en su estado normal.

áreas prefrontales

En estudios previos ya se había sospechado que la poda tenía que ver de una u otra manera con este trastorno.

En los análisis hechos a pacientes con esquizofrenia se había detectado que las áreas prefrontales tendían a presentar una reducción de conexiones neuronales comparadas con las de las personas no afectadas.

Este nuevo documento no solo apoya firmemente esta idea sino que, además, describe cómo la poda presenta esta alteración y por qué.

La investigación, que contó con la participación de científicos de la Escuela de Medicina de Harvard, el Hospital Infantil de Boston y el Instituto Broad, comenzó centrándose en una ubicación en la región MHC del genoma humano, que en estudios previos fue relacionada con la esquizofrenia.

Para los científicos, esta zona es un laberinto oscuro en el genoma conocido por contener genes que apoyan la respuesta inmunológica del cuerpo, por ejemplo, destruyendo las bacterias invasoras dañinas.

Esto ha llevado a pensar que la esquizofrenia es una especie de enfermedad autoinmune, en la cual el organismo ataca sus propias células.

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No obstante, en el reciente estudio se encontró una diferencia que puede ser la respuesta que hasta ahora nadie había encontrado: el locus MHC contenía 4 variantes comunes de un gen conocido como C4, el cual produce las proteínas C4-A y C4-B.

Conclusiones

Tras analizar minuciosamente los genomas de más de 64 000 personas, se encontró que los enfermos de esquizofrenia tenían más probabilidades de tener las formas hiperactivas de la C4-A que los sujetos control.

Ante esto, el estudio concluyó que el exceso de proteína C4-A podría significar demasiada poda, lo que explica por qué las capas prefrontales son más delgadas en la esquizofrenia y la razón de por qué el trastorno se manifiesta con más frecuencia durante la adolescencia o  poco ante de los 20 años.