¿Cuál es el riesgo para la salud de los cigarrillos con filtro?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Nelton Ramos el 24 diciembre, 2018
Francisco María García · 14 agosto, 2017 · Última actualización: 26 febrero, 2019 26 febrero, 2019
Aunque podríamos pensar que el filtro de los cigarrillos los hace más seguros, lo cierto es que, al tapar los agujeros con los dedos, seguimos inhalando las sustancias perjudiciales

Solo en España, el 29% de la población total es fumadora. Y los cigarrillos con filtro se venden con sabor menta, canela, extrafuerte y hasta de chocolate.

En las últimas décadas se ha vendido la idea de que los cigarrillos con filtro son menos dañinos que la presentación tradicional. ¿Es esto un mito o una realidad?

El tabaco permanece

Para empezar, cualquier cigarro cuenta con un total de 4.000 componentes tóxicos y 33 cancerígenos. Pero lo peor es que la población mundial de fumadores hace caso omiso a las aterradoras propagandas antitabaco.

Sin importar los riesgos de cáncer, el mal olor de las camisas y la amarillez en los dientes, el tabaco se ha metido en la cultura popular. Además, continúa ganando miles de adeptos entre la población joven.

Los cigarrillos con filtro

No habíamos terminado de entender los efectos negativos de los cigarrillos, cuando las compañías ya habían inventado toda clase de artilugios para hacer del vicio algo menos mortal. Y, entre ellos, los filtros.

En realidad todo es más ficción y publicidad que protección al consumidor. Se sabe que los cigarrillos con filtro logran reducir el grado de alquitrán, pero sigue existiendo un alto porcentaje de riesgo. Los filtros son de acetato de celulosa, papeles porosos y con orificio de ventilación.

En teoría, estos denominados “cigarrillos light” serían capaces de atrapar el alquitrán, liberar los restos tóxicos o inclusive, diluir el humo con el aire. No obstante, ni los mecanismos ni el diseño han logrado una reducción real de las enfermedades respiratorias producidas por esta droga de consumo autorizado.

Ver también: Cómo tratar naturalmente las enfermedades respiratorias

El riesgo en los cigarrillos con filtro

Cigarrillos con filtro

La industria tabacalera sustenta la reducción de alquitrán en los cigarros ligeros mediante la prueba de máquina:

  • Los resultados científicos indican que los cigarrillos con filtro ultralight expiden 7 mg de esta sustancia perjudicial.
  • Por su parte, los considerados light expulsan de 8 a 14 mg.

Sin embargo, las conclusiones que arrojan las pruebas solo indican el nivel de gases liberados mediante la succión de una máquina. Esto está muy lejos de comprobar la cantidad inhalada por un ser humano y por eso las investigaciones no arrojan resultados concluyentes.

Incluso siendo efectivo, todo dependerá en última instancia de la forma en que el fumador lleve a la boca el cigarro. Si los labios y dedos tapan los orificios del mecanismo de filtrado, la exposición será igual que en las presentaciones normales.

Los cigarrilos con filtro y el tabaco de liar

El tabaco de liar es solo el cigarro preparado y enrolado por el propio consumidor. Aunque de presentación rudimentaria y niveles de nicotina algo moderados, las investigaciones científicas demuestran que este formato puede ser todavía más tóxico que el producto comercial vendido en cajetillas.

Los fumadores del tabaco para liar quedan expuestos a un contenido mucho más alto de monóxido de carbono que los de las marcas comerciales. Y, como tiene menos nicotina, los consumidores tienden a realizar caladas constantes y seguidas para cubrir la demanda que su organismo requiere.

Por tanto, este producto no reduce la adicción por más que sus etiquetas estén libres de contraindicaciones. Conviene saberlo.

Sustancias químicas

Cigarrillo

Son tantos los componentes químicos que conserva el cigarro que se necesitaría un libro entero para describirlos todos. Los conocidos son el benceno, acetaldehído, formaldehído, butadieno, isopreno y tolueno.

  • El benceno es un hidrocarburo utilizado en los combustibles para motores, aceites, pinturas y hasta explosivos.

Si lo inhaláramos en grandes cantidades podríamos padecer de irritabilidad estomacal, convulsiones o incluso, la muerte.

  • El acetaldehído contribuye al incremento de la obesidad y el formaldehído es un cancerígeno.
  • El consumo constante de isopreno se asocia a padecimientos testiculares, disminución de la fuerza muscular y pérdida de peso.
  • Por su parte, el tolueno en dosis considerables provoca mareos y pérdida de conocimiento.

¿Y el cigarro electrónico?

¿Y el cigarro electrónico? Entre un abanico de opciones destructivas el cigarrillo electrónico se ha erigido quizás como la menos invasiva.

Está comprobado que los cigarros electrónicos emiten menos sustancias cancerígenas que el tabaco convencional. No obstante, aun así conservan algunas como el formaldehido, acetaldehído, compuestos fenólicos y nitrosaminas.

Te recomendamos leer: Cigarrillos electrónicos ¿una alternativa real?

El cigarro es cancerígeno

Fumar

La peor consecuencia con la que tiene que lidiar un fumador es el cáncer de pulmón. Hablamos de una modalidad de tumoración que se manifiesta de forma agresiva en el organismo. Su tratamiento es complicado y muchos pacientes mueren pocos meses después del diagnóstico.

Por otra parte, el cáncer de laringe, faringe y boca son enfermedades mortales que se le añaden a la larga lista de peligros y efectos negativos que se le achaca a este vicio legal. El tabaco de liar eleva el riesgo de padecer tumores malignos en el esófago.

En conclusión, parece obvio que la única opción saludable es no fumar o dejar de hacerlo. Si te lo propones, puedes lograrlo.

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