¿Cuál es el riesgo para la salud de los cigarrillos con filtro?

Aunque podríamos pensar que el filtro de los cigarrillos los hace más seguros, lo cierto es que, al tapar los agujeros con los dedos, seguimos inhalando las sustancias perjudiciales

Los cigarrilos con filtro se venden con sabor menta, canela, extrafuerte y hasta de chocolate.

No obstante, cualquier cigarro cuenta con un total de 4000 componentes tóxicos y 33 cancerígenos.

Lo peor es que la población mundial de fumadores hace caso omiso a las aterradoras propagandas antitabaco.

Solo en España, el 29% de la población total es fumadora.

Sin importar los riesgos de cáncer, el mal olor de las camisas y la amarillez en los dientes, el tabaco se ha metido en la cultura popular y continúa ganando miles de adeptos entre la población joven.

En las últimas décadas se ha vendido la idea de que los cigarrillos con filtro son menos dañinos que la presentación tradicional. ¿Es esto un mito o una realidad?

¿Qué hace el filtro?

Filtros de acetato de celulosa, papeles porosos y con orificio de ventilación.

No habíamos terminado de entender los efectos negativos de los cigarrillos, cuando las compañías ya habían inventado toda clase de artilugios para hacer del vicio algo menos mortal.

Realmente todo es más ficción y publicidad que protección al consumidor. Se sabe que los cigarrillos con filtro logran reducir el grado de alquitrán, pero sigue existiendo un alto porcentaje de riesgo.

En teoría, estos denominados “cigarrillos light” serían capaces de atrapar el alquitrán, liberar los restos tóxicos o inclusive, diluir el humo con el aire.

Ni los mecanismos ni el diseño han logrado una reducción real de las enfermedades respiratorias producidas por esta droga de consumo autorizado.

Ver también: Cómo tratar naturalmente las enfermedades respiratorias

El riesgo en los cigarrillos con filtro

Cigarrillo

La industria tabacalera sustenta la reducción de alquitrán en los cigarros ligeros mediante la prueba de máquina.

Los resultados científicos indican que los cigarrillos con filtro ultralight expiden 7 mg de esta sustancia perjudicial.

Por su parte, los considerados light expulsan de 8 a 14 mg.

Sin embargo, las conclusiones que arrojan las pruebas solo indican el nivel de gases liberados mediante la succión de una máquina.

Esto está muy lejos de comprobar la cantidad inhalada por un ser humano y por eso las investigaciones no arrojan resultados concluyentes.

Incluso siendo efectivo, todo dependerá en última instancia de la forma en que el fumador lleve a la boca el cigarro.

Si los labios y dedos tapan los orificios del mecanismo de filtrado, la exposición será igual que en las presentaciones normales.

Los cigarrilos con filtro y el tabaco de liar

El tabaco de liar es simplemente el cigarro preparado y enrolado por el propio consumidor.

Aunque de presentación rudimentaria y niveles de nicotina algo moderados, las investigaciones científicas demuestran que este formato puede ser todavía más tóxico que el producto comercial vendido en cajetillas.

Los fumadores del tabaco para liar quedan expuestos a un contenido mucho más alto de monóxido de carbono que los de las marcas comerciales.

Y, como tiene menos nicotina, los consumidores tienden a realizar caladas constantes y seguidas para cubrir la demanda que su organismo requiere.

Evidentemente, este producto no reduce la adicción por más que sus etiquetas estén libres de contraindicaciones.

Sustancias químicas

Cigarrillo

Son tantos los componentes químicos que conserva el cigarro que se necesitaría un libro entero para describirlos todos.

Los conocidos son el benceno, acetaldehído, formaldehído, butadieno, isopreno y tolueno.

  • El benceno es un hidrocarburo utilizado en los combustibles para motores, aceites, pinturas y hasta explosivos.

Si lo inhaláramos en grandes cantidades podríamos padecer de irritabilidad estomacal, convulsiones o incluso, la muerte.

  • El acetaldehído contribuye al incremento de la obesidad y el formaldehído es un cancerígeno.
  • El consumo constante de isopreno se asocia a padecimientos testiculares, disminución de la fuerza muscular y pérdida de peso.
  • Por su parte, el tolueno en dosis considerables provoca mareos y pérdida de conocimiento.

¿Y el cigarro electrónico?

Entre un abanico de opciones destructivas el cigarrillo electrónico se ha erigido quizás como la menos invasiva.

Está comprobado que los cigarros electrónicos emiten menos sustancias cancerígenas que el tabaco convencional, pero aun así conservan algunas como el formaldehido, acetaldehído, compuestos fenólicos y nitrosaminas.

Te recomendamos leer: Cigarrillos electrónicos ¿una alternativa real?

El cigarro es cancerígeno

Fumar

La peor consecuencia con la que tiene que lidiar un fumador es el cáncer de pulmón.

Hablamos de una modalidad de tumoración que se manifiesta de forma agresiva en el organismo. Su tratamiento es complicado y muchos pacientes mueren pocos meses después del diagnóstico.

Por otra parte, el cáncer de laringe, faringe y boca son enfermedades mortales que se le añaden a la larga lista de peligros y efectos negativos que se le achaca a este vicio legal.

El tabaco de liar eleva el riesgo de padecer tumores malignos en el esófago.

En conclusión, parece obvio que la única opción saludable es no fumar o dejar de hacerlo.