Los complejos en la cama: cómo disimularlos

23 junio, 2018
¿Entraste en fogosidad y solo piensas en qué pasará por su mente cuando te vea sin ropa? Conoce cómo disimular los complejos en la cama, pero ante todo aprende que tu seguridad te hará más sexy.

Vas a dar el paso más importante de una relación y te detiene un temor: “¿Qué dirá cuando vea mi…?”. El miedo a desnudarse por no tener el cuerpo perfecto es muy común. Analizamos los complejos en la cama: cómo disimularlos.

Un complejo es una imagen mental, con una fuerte carga emocional de rechazo hacia una aptitud o forma física que tenemos. Interfiere inconscientemente en los pensamientos y en la forma de actuar.

Sexualmente, esta imagen afecta el comportamiento en la cama, así como también la imaginación y fantasía que se crea en torno a la intimidad. Para poder disfrutar por entero de un buen encuentro sexual hay que dejar de lado los complejos o buscar posiciones que los disimulen y resalten los mejores atributos.

No permitas que pequeñas imperfecciones físicas afecten tu disfrute sexual

Perder la vergüenza en la cama.

Vence los complejos en la cama

Para nadie es un secreto que al momento de mostrar su cuerpo desnudo las mujeres son las que padecen mayor cantidad de complejos. Por lo general, son originados por las imposiciones culturales y los estándares que nos muestran las revistas, el cine y la televisión. Estos son los más frecuentes y te mostramos como encubrirlos.

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El trasero, muy plano o muy grande

La mejor postura sexual para hacerlo invisible es la de la vaquera. Situada en la cama sobre el hombre, sentada de cara a él, con una pierna a cada lado de su cuerpo. El movimiento sinuoso durante la penetración permitirá gozar y restará peso y atención a la zona del trasero.

Celulitis y estrías

Lo mejor es tumbarse en la cama boca arriba, apoyándose sobre los codos, con las piernas ligeramente cruzadas. Cuanto más firmes estén los músculos más se disimulará la celulitis. Debe buscarse en qué posición quedan más contraídos.

Panza

Una buena pose sexual para camuflar la panza es tumbada boca arriba con las piernas extendidas. Otra es el hombre por detrás y la tercera es él sentado y la mujer encima inclinándose para atrás al tiempo que él la sujeta por la cintura. Disimula el abdomen y es una postura muy placentera para lograr el orgasmo.

Senos caídos

Cualquier postura en la que la mujer permanezca de espaldas al hombre concederá tranquilidad ante complejos en el pecho. En caso de tener el cabello largo, puede dejarlo caer por los hombros y hacia los senos. Esto logra, además, una imagen muy sensual.

El tamaño, el miedo de los hombres

Aunque, como te explicamos, en mayor grado las mujeres son las que se sienten acomplejadas, los hombres también tienen inseguridades en la cama y estos complejos pueden llegar a afectar su desempeño sexual. Esto trae como consecuencia tensión en las relaciones de pareja.

Para buena parte de los hombres, el tamaño del pene es su mayor miedo. Desde niños, este genital se ha convertido en un símbolo de virilidad y salud sexual. La frase “el tamaño importa” sigue reflejando un bloqueo mental al querer cumplir con aspectos que en realidad no son importantes.

Científicamente está comprobado que no existe ninguna diferencia entre un hombre con un miembro más pequeño a otro de mayor tamaño, pero la publicidad y los mitos en torno a ello generan este tipo de inseguridad en los hombres. Además, este complejo puede derivar en problemas como:

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El tamaño importa, bases anatómicas de la penetración.

Aceptarte es el paso más importante

Aunque existen muchas maneras de disimular los complejos en la cama, aceptarse tal y como somos es el paso más importante para resolverlos y poder disfrutar del sexo sanamente. Sentirnos mal con nuestro propio cuerpo repercute en la intimidad significativamente.

Reconoce tus traumas y ve a su origen. Podría sintetizarse en baja autoestima, inseguridad y desinformación sobre la sexualidad. Debes sondear cuáles son las partes que más te disgustan, diferenciarlas y comenzar a trabajar sobre ellas.

Los complejos no son más que obsesiones dejadas absolutamente de lado por la pareja a la hora del sexo. Por lo cual, lo ideal es relajarse más y no permitir que las preocupaciones superficiales impidan disfrutar a plenitud del encuentro íntimo.

No obstante, si no consigues sacar de tu cabeza esas pequeñas imperfecciones, considera lo aprendido en este artículo sobre los complejos en la cama: cómo disimularlos.

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