Los mejores consejos para dejar de tener miedo desde hoy

Elena Martínez · 25 julio, 2018
Lejos de rendirnos o acobardarnos ante los fracasos debemos tomarlos como un aprendizaje para así dejar de tener miedo a múltiples situaciones que se pueden dar en nuestro día a día.

La vida se nos presenta sin un manual de instrucciones. No existe un modus operandi que nos garantice el éxito de cada situación que encontramos. Cada persona está construida con aciertos y errores, con debilidades y con valentías.

No obstante, no todo son flores y premios. A veces, detrás de una decisión hemos tenido que superar muchos obstáculos y miedos. Conoce los mejores consejos para dejar de tener miedo.

En este artículo te proponemos algunos consejos para descubrir y tratar de superar algunas barreras psicológicas que nos crea el miedo. Todo un ejercicio de superación personal que nos sirve para enfrentarnos contra nuestros puntos débiles, contra nuestro talón de Aquiles: el miedo.

¿Por qué debemos dejar de tener miedo?

Miedo al fracaso

 

Aunque el miedo es una reacción instintiva de supervivencia en el ser humano, si no conocemos su origen y no lo controlamos podemos llegar a sufrir mucho. El miedo puede nacer de situaciones que nos desbordan y que no tenemos bajo control. Puede aparecer tras unas vivencias traumáticas o desequilibrios en nuestra forma de gestionar frustraciones, fobias o incertidumbres. El origen de muchos miedos también pueden ser traumas infantiles.

El miedo descontrolado puede llevarnos a estados de pánico o estados de shock. También anula nuestra capacidad de razonamiento, el sentido común y todo pensamiento con lógica. De esta forma, un miedo puede llegar a paralizarnos por completo e impedir que reaccionemos ante una situación. Vivir con algún tipo de miedo nos limita, nos roba tranquilidad y paz interior.

 

Combatir el miedo es una actitud ante la vida

No podemos condicionar nuestra vida a un miedo. Por ejemplo, quedarnos en casa por miedo a viajar o estar siempre solos por miedo a conocer nuevas personas. ¿Cuántas personas con ideas maravillosas se quedan sin emprender un proyecto por miedo a arriesgar? En definitiva, si no tenemos una actitud de progreso personal y nos dejamos devorar por algún miedo, vamos a quedarnos estancados tarde o temprano.

Debemos combatir nuestros miedos, ponerles nombre y enfrentarlos de cara. Tratar de no autoengañarnos y no ocultarlos cuando aparece un miedo. Es bueno aprovechar el momento en que se presenta un miedo, es una ocasión para sacar el valor y no dejarse arrastrar por él. Podemos tomarnos el tiempo que necesitemos y fallar las veces que sean necesarias, pero no hay que rendirse ni entregarse.

Pide ayuda a un profesional

Nadie nace aprendido en esta vida. Y, en ocasiones, los traumas de infancia provocados por situaciones extremas o muy desagradables requieren ayuda emocional y psicológica. Si estamos en una situación muy complicada que nos impide realizar nuestra vida con normalidad, debemos acudir a un centro psicológico.

A través de diferentes terapias podremos dejar de tener miedo con toda seguridad. Y, además, saldremos con más autoconfianza y fortaleza interior. Puede que la lucha contra esos demonios que cargamos dentro no sea fácil, pero no enfrentarnos a ellos es mucho peor. No tenemos alternativa. El miedo no puede robarnos nuestra felicidad.

Cómo dejar de tener miedo

El miedo al fracaso

Todos sentimos incertidumbre al emprender un nuevo proyecto. No existen las personas invulnerables o totalmente preparadas para todo. Cometer errores, en cierta medida, es bueno porque nos hace estar alerta y progresar. Por este motivo, no debemos dejar que un miedo nos paralice o nos detenga. El miedo al fracaso nos desvía de nuestro destino. Nos hace olvidar o aplazar nuestros proyectos con eternas indecisiones.

Nuestra mente, por instinto, intenta evitarnos una situación que nos pueda producir dolor. Y, por este motivo, construye un miedo para que nos alejemos de ese peligro. El fracaso, el miedo al qué dirán o a quedar en ridículo deben ser entendidos como pruebas individuales de superación, no como una excusa para abandonar.

No trates de forzar situaciones

Aunque es cierto que la única forma de combatir las debilidades es exponiéndose a ellas, no debemos ser ingenuos. Si tenemos miedo a los lugares cerrados es absurdo encerrarse para tratar de superar el trauma. Si nos dan miedo las películas de terror no es productivo ponerse una cada fin de semana.

Los progresos en nuestra lucha para dejar de tener miedo deben ser muy graduales. Y siempre en situaciones controladas en las que no haya riesgo de que podamos entrar en pánico. Utiliza el sentido común y la calma. No olvides tratar siempre de llevar la serenidad y la templanza como escudo y, sin fatigas, aprende a superarte poco a poco.