Los mejores consejos y ejercicios para enseñar a tus hijos a nadar

Al enseñar a nadar a tus hijos es importante que estos lo perciban como una actividad de ocio y no como una obligación. Así lo harán con más ganas.

Nadar es uno de los deportes más saludables y completos que existen. Se ejercita casi toda la musculatura del cuerpo y, al mismo tiempo, puede convertirse en una actividad lúdica muy recomendable. Compartir momentos familiares en la piscina son experiencias que se recuerdan de por vida. En este artículo te damos unas pautas sobre cómo enseñar a tus hijos a nadar.

Descubre los trucos más sencillos y seguros para que tus hijos disfruten de la natación. Por medio de juegos, disciplina y mucha información sobre las precauciones que se deben tomar, aprenderá esta enriquecedora actividad deportiva.

Enseñar a tus hijos a nadar sin miedo

El primer obstáculo que puedes encontrar a la hora de enseñar a tus hijos a nadar es el miedo. Para ello, es conveniente que empiece cuanto antes a familiarizarse con el agua. La mejor forma es normalizar la situación, que los primeros contactos con el agua sean en compañía de los padres. De esta manera sentirá confianza y empezará a relajarse y disfrutar de la actividad.

Niños en la piscina.

Un método para que el niño sienta seguridad es que practique con muy poca agua. Es decir, en una piscina donde pueda hacer pie y no sentir la sensación de que se hunde. También es importante que la temperatura del agua esté templada, ya que su piel es más sensible y queremos que se sienta cómodo y que el frío no le dé rechazo al agua. De este modo, y en compañía de los padres, estará listo para empezar.

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Ejercicios de respiración en la bañera

La bañera de nuestra casa es el lugar ideal para las primeras lecciones sobre respiración. Jugar a inspirar por la nariz y soltar el aire bajo el agua haciendo burbujas es el principal método de respiración para nadar.

Además, la bañera puede ser el primer lugar para sumergir la cabeza bajo el agua y que experimente esa sensación. En este sentido, un juego muy interesante puede ser sumergir algún juguete que deba encontrar buceando. Aprender jugando es siempre la mejor manera para iniciar a los niños en algo nuevo.

Bajo ningún motivo debemos forzar u obligar al niño a que bucee o se sumerja. Su aprendizaje será un proceso natural y gradual y el niño marcará sus tiempos y sus progresos. Hay niños más despreocupados o valientes y otros que tienen una personalidad más recelosa. En ambos casos pueden salir grandes nadadores si sabemos respetar y motivar su aprendizaje.

Poco a poco en la piscina

Enseñar a tus hijos a nadar

Los primeros contactos con la piscina para enseñar a tus hijos a nadar pueden ser sentándose en el borde y metiendo las piernas en el agua. De este modo, el niño se acostumbrará a la temperatura del agua y empezará a chapotear o patalear con sus piernas en el agua. Pasado un tiempo, puedes animarlo a entrar contigo y, sujetándolo en todo momento, acompañarle a un lugar donde pueda hacer pie y empezar a caminar dentro del agua.

Una tendencia que se ha demostrado muy eficaz es minimizar el uso de flotadores. Los flotadores suelen crear una dependencia que es muy difícil de eliminar más adelante. Además, proporcionan una falsa sensación de flotabilidad y molestan a la hora de nadar.

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Los primeros ejercicios de desplazamientos

El niño debe entender la actividad como algo divertido y, en ese sentido, jamás debemos sobrepasar sus límites o enfadarnos si no consigue un ejercicio. Los primeros desplazamientos los plantearemos en forma de juego, dependiendo de la edad y la habilidad de cada niño.

  • Desplazamiento entre los progenitores: En un distancia corta, que con el tiempo aumentará, colocamos al niño en posición horizontal y, con suavidad, lo propulsamos desde donde estamos hasta nuestra pareja. Por instinto, el niño empezará a dar sus primeras brazadas.
  • En busca del premio: Con la ayuda de un churro, el niño se debe sujetar de nuevo en posición horizontal. Entonces trataremos que alcance un juguete. Podemos empezar lanzando el juguete bien cerca y, de forma gradual, ir alejándolo.
  • El avión: El niño se sujeta a nuestro cuello por la espalda, extendemos los brazos imitando a un avión y lo vamos arrastrando por el agua.

Con estos consejos y ejercicios podrás enseñar a nadar a tus hijos para que disfruten de esta actividad tan divertida y saludable.