Los nietos son la luz y las alegrías de sus abuelos

Valeria Sabater·
03 Abril, 2020
Los abuelos ya han pasado la etapa de ser padres y educar. Con los nietos, su misión consiste en inculcar valores y un legado emocional que les ayude a ser mejores personas.
 

Los nietos son esas nuevas generaciones que tanta luz y esperanzas dan a cada uno de los miembros de la familia. Ahora bien, en el caso de los abuelos, este vínculo es especial y muy favorecedor para ambas partes.

Hay que pensar en algo importante: a día de hoy llamamos “abuelos” a personas que, en realidad, llevan una vida muy activa, por lo general. En la actualidad, suelen ser muy autónomos y sus corazones siguen siendo jóvenes.

Son personas que disfrutan de su día a día y que acogen a sus nietos de una forma diferente a como lo hacen los padres.

Es cierto que en una sociedad todos somos agentes educadores. Sin embargo, el papel de los abuelos en una familia tiene unos matices muy interesantes de los que queremos hablarte.

Te invitamos a reflexionar sobre ello.

La construcción del “legado emocional” en la familia

La responsabilidad de educar, de poner normas y de decidir “qué es permisible y qué no” la pautan los padres y las madres.

Abuela enseñando a cocinar a su nieta.
 

Ahora bien, en el caso de los abuelos, existen unas particularidades que vale la pena señalar:

  • Los abuelos ya han pasado por esa etapa, porque antes de abuelos han sido padres. Ya han marcado directrices y cumplido su papel. A día de hoy no quieren ni desean ser severos, decidir qué se puede hacer y qué no.Lo que prefieren es disfrutar de sus nietos y construir un legado emocional.
  • Entre abuelos y nietos, puede favorecerse una comunicación que va más allá de las palabras. Esta se inscribe en los gestos, en los símbolos. Hay complicidad, sonrisas, cesiones y concesiones…Todo ello edifica un adecuado bienestar psicológico donde ambas partes ganan.
  • El trato regular entre abuelos y nietos ofrece nuevas responsabilidades a los abuelos y los nietos pueden aprender dimensiones que sus padres y madres no pueden transmitirles.

Tenemos claro también que no todos los abuelos son iguales y no siempre se construyen relaciones tan intensas.

Suele decirse que uno envejece según haya vivido. Por eso, si no hemos asumido determinadas cosas, es posible que lleguemos a la edad madura con algo de frustración y negativismo.

 

Serán pues los padres quienes valoren cuán frecuente debe ser el trato con los abuelos y si esa relación es enriquecedora o no. No obstante, y por lo general, es uno de los vínculos más maravillosos que existen.

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Abuelos y nietos: un legado emocional imperecedero

El apoyo de los abuelos en el día a día supone una ayuda y un pequeño desahogo para los padres. Esta responsabilidad de los abuelos no es algo reciente: son muchas las generaciones que han compartido las tareas de cuidado y atención de los más pequeños.

El legado que construyen los abuelos enriquece a los nietos. Además, es posible que también los padres y las madres vean nuevas dimensiones en sus progenitores que tal vez desconocían y que, de algún modo, les hace renovar el vínculo.

  • El legado que ofrecen los abuelos a los niños no solo se basa en los afectos y las emociones.
    También es el don de saber trasmitir valores. Los abuelos pueden compartir retazos del pasado, de esos recuerdos familiares de otras generaciones que, a su vez, van a ayudar al niño a comprender mucho mejor el mundo y a sí mismo. Así, le ofrece raíces.
 
  • Otro aspecto interesante es que ese reflejo continuo de los abuelos, de su alegría por vivir, por disfrutar, por trasmitir cuidados y cariño, sirve también para que el niño lleve en su mente lo que supone “envejecer con sabiduría”.
    Puede que les ayude a ver el paso del tiempo no con miedo, sino con tranquilidad.
  • Además, a veces los abuelos pueden ser ese océano de calma y estrategias para calmar tensiones, discusiones y malentendidos.

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Los nietos son luz para los abuelos y viceversa

Abuelo leyendo con los nietos.

Educar a un niño nunca es fácil. Pasamos épocas complejas que, a su vez, nuestros padres han pasado ya con nosotros.

Si bien es cierto que el contexto actual es diferente, las esencias son las mismas: niños que demandan independencia, niños que piden atención, que tienen rabietas, que cometen errores...

 

Sin duda, en todo ello pueden ayudar los abuelos con un buen consejo y sin interferir.

Los nietos dan luz y alegrías a los abuelos, esto es algo que siempre ha sucedido. Se encuentran en esa etapa de la madurez adulta donde las personas afrontan con ilusión y energías esos instantes vitales.

Por eso, los niños pueden ayudar a renovar “responsabilidades” y a ver la vida como una continuidad, con esperanza.

A día de hoy los abuelos no quieren ser padres. Lo que desean es solo disfrutar de las emociones más intensas y más enriquecedoras, pero de forma que no exista presión ni obligación.

Con ello queremos decir que como hijos suyos que seguimos siendo, debemos respetar también la independencia de los abuelos y su derecho a disponer “de su tiempo”. Es algo importante que debemos tener en cuenta.

Nota: para más información, consulta la bibliografía.

 
  • KidsHealth. Vivir con los abuelos. 2016. Available at: https://kidshealth.org/es/kids/grandparents-esp.html. Accessed 11/28, 2018.
  • KidsHealth. Crear vínculos afectivos con los abuelos. 2013. Available at: https://kidshealth.org/es/parents/grandparents-esp.html. Accessed 11/28, 2018.
  • MedlinePlus. La disciplina con los niños. 2018. Available at: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/002211.htm. Accessed 11/28, 2018.
  • Smorti, M., Tschiesner, R., & Farneti, A. (2012). Grandparents-grandchildren relationship. Procedia-Social and Behavioral Sciences, 46, 895-898.