Los niños que hacen un solo deporte pueden tener más lesiones

Francisco María García · 10 abril, 2017
Para evitar problemas en su desarrollo es mejor que los niños practiquen diferentes deportes y no se centren en uno solo. Así trabajarán diferentes grupos musculares

El deporte en los niños es una de las mejores formas de ocio que pueden realizar.

El problema es que con un solo deporte corren el riesgo de padecer diferentes lesiones.

Por suerte, hay una serie de pautas para que los pequeños de la casa hagan deporte de una forma segura.

Riesgos de lesiones con un solo deporte

Como están todavía en pleno crecimiento, los niños pueden presentar algunas lesiones específicas diferentes a los adultos.

Por ejemplo, el cartílago de crecimiento puede sufrir fracturas que afecten al desarrollo del hueso, provocando acortamientos o angulaciones indeseadas.

niños con balones
Las zonas de crecimiento de los niños pueden sufrir lesiones por microtraumatismo o por sobrecarga. No obstante, la lesión más típica es el dolor de la cara anterior de la parte alta de la tibia, cerca de la rodilla.

Con estos riesgos, cada vez son más frecuentes las lesiones en los ligamentos de la rodilla, de forma similar a las que se ven en los adultos.

Esto hace que tengan que ser operados en edades muy tempranas para devolver la estabilidad a la zona de las rodillas.

El deporte, poco a poco

Los adultos pensamos a veces que los niños son como nosotros y que no tienen una biología propia.

Aunque les vemos todo el día en permanente actividad, su cuerpo tolera mal el hecho de realizar los mismos gestos todo el tiempo.

Lo más adecuado es que los niños vayan aprendiendo inicialmente las habilidades básicas, como correr o saltar, para que después, poco a poco, se puedan ir centrando en algún deporte.

  • Es importante que no hagan una sola actividad, que vayan realizado de diferentes tipos, al menos, hasta los 14 años.
  • Otro elemento de riesgo es la tendencia que tenemos los mayores al equipamiento específico.

Por ejemplo, las botas de fútbol: los tacos alargados y profundos que usan los profesionales en las botas les permiten girar y frenar con más rapidez, pero aumentan el riesgo de lesión de rodilla.

No hay que olvidar que, en general, los adultos tenemos más fuerza en nuestros músculos estabilizadores, que compensan la situación.

No obstante, los pequeños de la casa todavía no tienen la fuerza suficiente.

La prevención de lesiones

Para que los niños hagan un deporte con regularidad (y no un solo deporte), es importante poner a los niños en manos de entrenadores capacitados y que conozcan las medidas preventivas que se pueden utilizar.

Un programa de calentamiento adecuado puede reducir hasta en un 60% los riesgos de lesiones de rodilla y de tobillo en los niños.

niños en bicicleta
Los padres deben tener en cuenta que no hay que presionar, ni a los niños ni a sus entrenadores.

En la edad temprana es necesario impregnar a los niños del espíritu adecuado y favorecer una verdadera “educación física”.

Así, debe dejar en ellos los hábitos del calentamiento correcto, de escuchar a su cuerpo para evitar sobrecargas, de mantener la forma muscular a lo largo de la vida, etc.

La temporada de la nieve

Si nos gustan los deportes de nieve, la combinación de que los niños van creciendo y modificando su talla tan rápido y la temporada de nieve sea corta hace que muchas veces el equipo se les compre grande, para que dure, al menos, dos temporadas.

Esta holgura de los equipos puede llegar a ser perjudicial para los niños.

Además, debemos tener en cuenta que los programas de esquí o de snowboard se concentran en una semana, con muchas horas de actividad cada día y mucha fatiga acumulada.

niños estirando
Los padres y monitores deben establecer los límites y también controlar que los niños tengan el descanso nocturno apropiado.

 Problemas psicológicos

En el caso de los niños que se dedican a los deportes de competición, sea a un solo deporte o a varios, puede darse el caso de que aparezcan trastornos psicológicos derivados de la tensión a la que están sometidos, así como a las consecuencias de una dieta rígida.

¿Cuántas horas al día o a la semana son las adecuadas? No es posible cuantificar. Dependerá de factores como el tipo de actividad, la edad de los niños, la intensidad con la que practican el deporte, etc.

Previamente a la edad escolar, la mejor forma de que un niño se mantenga sano y físicamente activo es a través del “juego espontáneo” y sin estructura.

Se trata de combinar la diversión con el deporte sin el ánimo de competir.