Los nutrientes “Top Ten” para los niños

Paula Aroca · 5 enero, 2019
Una correcta alimentación es fundamental para que los niños puedan crecer fuertes y sanos. Es importante darles una dieta variada y equilibrada para que no les falten nutrientes

La nutrición es uno de los pilares que sustentan la salud y el bienestar. Los niños, quienes están en un proceso de crecimiento y desarrollo, requieren una nutrición adecuada y balanceada para que puedan desarrollar todo su potencial físico, psicológico e intelectual. Por eso, en este artículo vamos a desglosar uno a uno los diez nutrientes claves para el desarrollo óptimo de los más pequeños.

Nutrientes esenciales para los niños.

1. Vitamina A:

Participa en la regeneración y reproducción celular, así como en el desarrollo y mantenimiento de una adecuada visión. Además, tiene un efecto protector contra las infecciones. Asimismo, favorece el desarrollo óseo y dental e interviene en la formación del sistema nervioso.

La vitamina A se encuentra en los huevos, la mantequilla, la carne, los pescados grasos y el queso, la zanahoria, el tomate, los vegetales verdes y en las frutas rojas y amarillas.

Lea también: Aportes de las vitaminas en las dietas

2. Vitamina C:

Es un potente antioxidante que además contribuye a la formación del colágeno de la piel. Garantiza un adecuado desarrollo de los huesos y los dientes y favorece la absorción del hierro.

La vitamina C se encuentra en la naranja, el limón, el mango, el kiwi, el brócoli, el tomate y la fresa (o frutilla).

La vitamina C, uno de los nutrientes esenciales

3. Vitamina D:

La “vitamina de la luz solar” recibe su nombre debido a que su fuente principal es la luz del sol cuando entra en contacto con la piel; hace posible que el calcio y el fósforo sean absorbidos para mineralizar los huesos y los dientes, así como también regula los niveles de calcio de la sangre.

Otras fuentes de vitamina D son la mantequilla, el queso, el atún y el salmón.

4. Vitamina E:

Este poderoso antioxidante también favorece el desarrollo del sistema reproductivo, tiene un efecto protector sobre la piel, mantiene el correcto funcionamiento del metabolismo y del sistema inmunológico y ayuda a reparar el ADN.

Las fuentes óptimas de esta vitamina se encuentran en la leche materna, el aceite de oliva, en los frutos secos como las nueces, las almendras y las avellanas, así como también en el brócoli y la espinaca.

5. Calcio:

Garantiza la homeostasis y regula el crecimiento normal, contribuye a la formación de los dientes y los huesos. También ayuda al adecuado funcionamiento del sistema nervioso. También favorece la coagulación de la sangre y permite transformar los alimentos en energía.

Está disponible en el sésamo (ajonjolí), las almendras, los productos lácteos y los vegetales verdes.

Lea también: Cómo preparar un remedio rico en calcio para prevenir la osteoporosis

6. Hierro:

Transporta el oxígeno a todo el organismo a través de los glóbulos rojos. Se puede encontrar en todo tipo de carnes, mariscos y en el hígado.

7. Magnesio:

La contracción y la relajación muscular, la transmisión del impulso nervioso, la producción de proteínas; la producción y el transporte de energía y la formación de los huesos y dientes son algunas de las funciones que desempeña el magnesio.

Se puede hallar en frutas como la banana y el albaricoque (o damasco), en el aguacate (o palta), el chocolate y en el arroz integral.

8. Potasio:

Regula los fluidos del cuerpo, la transmisión del impulso nervioso y mantiene la adecuada función muscular.

Al potasio lo podemos encontrar en la leche, las frutas, la carne, así como en cereales, vegetales y legumbres.

Alimentos a evitar con hiperpotasemia

9. Zinc:

Favorece el crecimiento y el desarrollo, la maduración sexual y el sistema inmune, encontrándose en ostras, mariscos y la leche.

10. Ácidos grasos:

La grasa, a pesar de su mala fama, es necesaria para la formación y el mantenimiento de importantes tejidos en el organismo, como los del cerebro y el sistema cardiovascular. Por lo tanto, a los niños hay que proveerles distintas fuentes de grasas saturadas e insaturadas.

Entre las primeras están los lácteos, el coco, la carne, la mantequilla y el tocino, mientras que el atún, el salmón, la caballa, las nueces, el aceite de oliva y el aguacate son fuentes de grasas insaturadas.

 

Estos diez nutrientes son clave en el desarrollo del niño. Por esto mismo debemos dar a nuestros hijos una dieta variada y saludable para estar seguros de que todos ellos estarán cubiertos.