Los nutrientes “Top Ten” para los niños

26 septiembre, 2013
Este artículo fue redactado y avalado por la nutricionista Eliana Delgado Villanueva
Una correcta alimentación es fundamental para que los niños puedan crecer fuertes y sanos. Es importante darles una dieta variada y equilibrada para que no les falten nutrientes

La nutrición es uno de los pilares que sustentan la salud y el bienestar. Los niños están en un proceso de crecimiento y desarrollo, por lo que requieren una nutrición equilibrada para desarrollar su potencial físico, psicológico e intelectual. En este artículo vamos a desglosar los diez nutrientes esenciales para el desarrollo óptimo de los más pequeños.

Asimismo, los niños deben obtener la mayoría de los nutrientes de los alimentos. Los alimentos contienen vitaminas, minerales, fibras dietéticas y otras sustancias beneficiosas para la salud.

En algunos casos, se pueden implementar suplementos dietéticos que podrían aportar los nutrientes que no se obtienen en las cantidades recomendadas. Eso sí, siempre y cuando hayan sido recetadas por un nutricionista o pediatra.

Nutrientes esenciales para los niños

1. Vitamina A

Según NIH (National Institutes of Health), la vitamina A participa en la regeneración y reproducción celular, es importante para la visión normal, el sistema inmunitario y la reproducción. Además, ayuda al buen funcionamiento del corazón, los pulmones, los riñones y otros órganos.

Se debe obtener la mayor parte de los nutrientes y vitaminas de los alimentos. La vitamina A se encuentra en los huevos, la mantequilla, la carne, los pescados grasos y el queso, la zanahoria, el tomate, los vegetales verdes y en las frutas rojas y amarillas. En el caso de necesitar suplementos de vitamina A, consulta antes con el médico o nutricionista.

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2. Vitamina C

La nutrición debe ser el vehículo principal para proporcionar los nutrientes esenciales al organismo. La vitamina C es fundamental en el apoyo al crecimiento y desarrollo de los niños, desempeña un papel crucial en el apoyo a las funciones inmunitarias y en la lucha contra infecciones.

Asimismo, existen estudios sobre cómo la deficiencia de vitamina C y zinc afecta negativamente al crecimiento físico y mental de los niños, además puede debilitar sus defensas inmunitarias.

La vitamina C un potente antioxidante que además contribuye a la formación del colágeno de la piel. Garantiza un adecuado desarrollo de los huesos y los dientes y favorece la absorción del hierro. Se encuentra en la naranja, el limón, el mango, el kiwi, el brócoli, el tomate y la fresa.

La vitamina C, uno de los nutrientes esenciales

3. Vitamina D

La “vitamina de la luz solar” recibe su nombre debido a que su fuente principal es la luz del sol cuando entra en contacto con la piel. Hace posible que el calcio y el fósforo sean absorbidos para mineralizar los huesos y los dientes, así como también regula los niveles de calcio de la sangre. Otras fuentes de vitamina D son la mantequilla, el queso, el atún y el salmón.

Su deficiencia se asocia con raquitismo en los niños en crecimiento, es decir, en la falta de mineralización del hueso. Por ello, es aconsejable que los niños y adolescentes lleven un estilo de vida saludable y sigan una dieta equilibrada con alimentos que contengan vitamina D y realicen actividades al aire libre.

Asimismo, si pertenecen a grupos de riesgo y no obtienen la vitamina D recomendada, el nutricionista puede recetar que se administre un suplemento.

4. Vitamina E

La vitamina E es un nutriente liposoluble presente en muchos alimentos que actúa como antioxidante. Entre sus funciones está la de controlar los radicales libres que se producen naturalmente en el organismo y que pueden dañar los tejidos y los órganos.

También favorece el desarrollo del sistema reproductivo, tiene un efecto protector sobre la piel, mantiene el correcto funcionamiento del metabolismo y del sistema inmunológico.

Las fuentes óptimas de esta vitamina se encuentran en la leche materna, el aceite de oliva, en los frutos secos como las nueces, las almendras y las avellanas, así como también en el brócoli y la espinaca.

5. Calcio

El calcio es el elemento mineral más abundante en el organismo, ya que forma parte importante del esqueleto y los dientes. No solo garantiza la homeostasis y regula el crecimiento normal, algunos estudios también lo han relacionado con una protección frente a diversas enfermedades, como la hipertensión, cálculos renales, o diabetes.

Se puede obtener del sésamo, las almendras, los productos lácteos y los vegetales verdes.

Alimentos ricos en calcio

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6. Hierro

La ferropenia es la deficiencia de hierro en el organismo. Es muy perjudicial, especialmente en la infancia. Si no se trata, se puede llegar a desarrollar anemia ferropénica.

El hierro transporta el oxígeno a todo el organismo a través de los glóbulos rojos. Se puede encontrar en todo tipo de carnes, mariscos y en el hígado.

7. Magnesio

El magnesio es un elemento esencial para el organismo. Regula los niveles de azúcar en la sangre y la presión sanguínea, la contracción y la relajación muscular. Además, se encarga de la producción y el transporte de energía, así como de la formación de los huesos y dientes.

Se puede hallar en frutas como la banana y el albaricoque, en el aguacate, el chocolate y en el arroz integral.

8. Potasio

El potasio regula los fluidos del cuerpo, la transmisión del impulso nervioso y mantiene la adecuada función muscular. Asimismo, existen algunos estudios que asocian las dietas que incluyen alimentos ricos en potasio con una presión arterial más baja.

Al potasio lo podemos encontrar en la leche, las frutas, la carne, así como en cereales, vegetales y legumbres.

Alimentos a evitar con hiperpotasemia

9. Zinc

El zinc favorece el crecimiento y el desarrollo, la maduración sexual y el sistema inmune. Se puede encontrar en ostras, mariscos y la leche.

Además, algunos estudios señalan que los suplementos de zinc son efectivos en la diarrea aguda en niños de 6 meses a 2 años. Aunque, como en los casos anteriores, siempre se debe consultar con el pediatra la administración de cualquier suplemento, ya que se pueden dar contraindicaciones.

10. Ácidos grasos

Según la Asociación Española de Pediatría (AEP), las grasas saludables son importantes tanto por su aporte calórico como por su función en la prevención de las enfermedades crónicas más prevalentes. Es necesaria para la formación y el mantenimiento de importantes tejidos en el organismo, como los del cerebro y el sistema cardiovascular.

Por lo tanto, hay que proveer distintas fuentes de grasas saturadas e insaturadas. Entre las primeras están los lácteos, el coco, la carne, la mantequilla y el tocino, mientras que el atún, el salmón, la caballa, las nueces, el aceite de oliva y el aguacate son fuentes de grasas insaturadas.

Estos diez nutrientes son clave en el desarrollo del niño. Por ello, debemos dar a nuestros hijos una dieta variada y saludable para estar seguros de que todos ellos estarán cubiertos. En el caso de deficiencia, debemos acudir a un pediatra para que valore la opción de implementar algún suplemento alimenticio.