Los peligros de comer frente al televisor

Yamila Papa Pintor · 24 septiembre, 2014
Si comemos viendo la televisión no somos conscientes de las cantidades que ingerimos, por lo que corremos el riesgo de comer de más

¿Sabías que comer frente al televisor tiene efectos nocivos para la salud? En la gran mayoría de las casas, el televisor está en el comedor, frente a la mesa donde la familia cena. También es habitual que los adultos almuercen frente al ordenador, para no “perder tiempo” y seguir trabajando.

Estas dos costumbres tan arraigadas en la sociedad actual traen muy malas consecuencias para nuestra salud en diferentes ámbitos. Conoce cuáles son estos peligros en el siguiente artículo.

Efectos nocivos de comer frente al televisor

Para los niños

Para empezar, los niños son los más perjudicados por comer frente al televisor. Como primera medida, causa sobrepeso, un problema cada vez más frecuente en la infancia.

Estos pequeños son más proclives a consumir grasas y azúcares, por lo tanto, calorías. Además, no se dan cuenta cuándo están satisfechos por estar prestando atención a la “caja boba”, como se suele llamar a la televisión. No hay dudas que esta actividad contribuye a padecer trastornos de peso y a modificar las conductas en el hogar.

En promedio, los niños pasan dos horas frente al televisor cada día. Es entonces cuando “aprovechan” para realizar algunas de las siguientes comidas: desayunar, almorzar, merendar o cenar.

En ese lapso se suelen consumir más patatas fritas, galletas, dulces, refrescos y comida chatarra. Esto conduce, sin dudas, al sobrepeso y otras enfermedades tales como colesterol o hasta diabetes.

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Comer frente al televisor

Según la autora de una investigación, Leann Birch, de la Universidad de Pennsylvania, el problema en si no radica en mirar la televisión. Más bien en que ese momento los niños (o las personas de cualquier edad) comen sin darse cuenta las cantidades, los sabores, etc.

En lugar de consumir comida chatarra, es mejor comer manzana, zanahoria, apio, palomitas de maíz sin mantequilla, zumos naturales, etc. Y además de estar frente a la pantalla, hacer ejercicio a diario, sobre todo al aire libre.

darle mejor sabor a los vegetales

A cualquier edad

Es probable que más de una vez hayas disfrutado de tu programa preferido mientras comes un aperitivo o cenas. Pero debes saber que eso no es nada recomendable.

Estas son actividades que no son compatibles entre sí. Además de lo dicho en el caso de los niños, los adultos también sufren bastante con este problema.

Ver la televisión mientras comemos inhibe la sensación de saciedad, ya que el cerebro está enfocado en otras cosas. Es decir, en lo que está mirando.

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Cuando vemos el televisor tenemos una actitud relajada, nos alejamos un poco de la rutina y de los problemas (si no miramos noticias), nos sumergimos en un mundo ficticio. Es por ello que comemos más sin darnos cuenta.

Además, comer frente al televisor es sinónimo de aperitivos o snacks, y no de comida saludable. Y la mayoría de ellos tienen un alto contenido de grasas, como ya se dijo antes.

Comer de manera mecánica

Otra cuestión a tener en cuenta es que nos llevamos los alimentos a la boca de manera mecánica. Esto nos puede provocar, además de sobrepeso, dolor de estómago y “atracones”.

Todo ello se agrava cuando aparecen los anuncios de comida. Estos son un estímulo para comer más y tener más ganas de ingerir esos alimentos (que nunca son saludables). La gente que ve más televisión suele ser la que peor se alimenta, además de llevar una vida sedentaria y no hacer ejercicio.

Cambia el hábito de llevarte algo de comida al sofá cuando enciendes la televisión. Y en lo posible, reducir la cantidad de horas que pasas frente a esta caja de colores.

Come en la cocina o que el acompañante de la cena no sea el televisor. Nada mejor que una charla en familia para hablar sobre la jornada, compartir momentos con tus hijos, etc.

Los peligros de comer frente al ordenador

Así como ocurre con la televisión, el ordenador es un enemigo íntimo de nuestra salud por varias cuestiones. Estas van desde el sedentarismo a los problemas oculares, pasando por contracturas y malas posturas.

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Esta actividad o rutina de comer frente al ordenador desarrolla mayores infecciones, alergias y enfermedades. También más probabilidad de sufrir obesidad y trastornos relacionados (como el colesterol).

Es frecuente que para terminar antes el trabajo o para no tener que salir de la oficina aprovechemos la hora del almuerzo para no movernos del escritorio. Dejamos el recipiente con el menú de día (que suele ser algo de fast food) al costado del teclado. Y mientras respondemos un correo electrónico o hacemos un informe vamos dando algunos bocados.

Un lugar contaminado

Por ello, la mesa de trabajo tiene 400 veces más bacterias que un baño. ¿Te sorprende este dato? Pero eso no es todo, ya que hay más riesgos.

El campo electromagnético del PC destruye la estructura molecular de la comida y del agua y las convierte en nocivas para la salud. Esto significa que pierde sus propiedades y nutrientes, generando enfermedades y trastornos diversos. Por ejemplo, párkinson o alzhéimer (a mediano y largo plazo).

Comidas picantes

Como si todo esto fuera poco, comer frente al ordenador tiene los mismos efectos detallados en relación a la televisión. Sobrepeso es la más importante.

En segundo lugar, comer sin prestar atención a la comida y, por ende, consumir más. En tercer término, la suciedad del ambiente de trabajo, que conlleva a gripes, malestares, alergias, etc.

Para evitar todo esto, tómate la hora del almuerzo. Si estás muy atareado de trabajo, reduce a media hora el descanso. Pero no dejes de comer como corresponde. Evita comer frente al televisor y tu cuerpo te lo agradecerá.

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