Consumir comida rápida: posibles riesgos

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la farmacéutica María Vijande el 31 enero, 2019
Gema Diez · 31 enero, 2019
Mientras que una dieta equilibrada nos puede aportar 1500 o 2000 calorías al día, la comida rápida lo puede hacer en una sola comida.

Consumir comida rápida es cada vez más frecuente debido al ritmo de vida que llevamos. Aunque no supone ningún peligro si se consume ocasionalmente,no cabe duda sobre lo nociva que resulta para el organismo.

Son muchos, los que desconocen las consecuencias directas del consumo regular de la comida rápida. Estos alimentos no aportan valor nutricional, pero si aportan calorías además de conservantes y edulcorantes añadidos.

Si se quiere mantener una dieta sana, este tipo de comida se debe consumir con precaución. Tiende a ser alta en azúcares y suele estar refinada, con carbohidratos que dan lugar a un aumento de peso. Además, contienen grasas saturadas perjudiciales para el corazón y niveles de sal que pueden elevar la presión sanguínea.

Riesgos de consumir comida rápida

Consumir comida basura: hombre comiendo una hamburguesa.
Consumir comida basura habitualmente puede producir problemas importantes de salud a corto y largo plazo.

Como ya hemos señalado, la comida rápida se consume cada vez más y las consecuencias para nuestro organismo son importantes. A continuación, te damos a conocer algunas de ellas:

1. Aumenta el riesgo de padecer depresión entre los jóvenes

Los adolescentes sufren cambios hormonales, haciéndolos susceptibles a los cambios de humor y de conducta. Una buena alimentación mantiene los cambios hormonales a raya y, como la comida rápida carece de nutrientes esenciales adecuados, el riesgo de padecer depresión aumenta en un 58 % si se consume de forma continua.

2. Provoca fatiga y debilidad

Como ya hemos dicho, la comida rápida carece de nutrientes esenciales como proteínas esenciales o vitaminas que necesita el organismo para mantenerse saludable y que funcione adecuadamente. Aunque esta comida te haga sentir lleno y satisfecho, no te aporta energía, por lo que al cabo de poco tiempo te sentirás cansado y débil.

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3. Trastornos digestivos

Las personas que consumen habitualmente comida rápida tienen más probabilidad de padecer trastornos digestivos como el reflujo gastroesofágico o síndrome de colon irritable. Se trata de alimentos con altos contenido en grasas y sin fibra por lo que hace que las digestiones sean más difíciles.

4. Aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares

Recreación digital del corazón.
Los triglicéridos y el colesterol juegan un papel esencial en el desarrollo de enfermedades coronarias.

La comida rápida tiene alto contenido de grasas saturadas y grasas trans, que a su vez aumentan los niveles de triglicéridos y colesterol malo o LDL en la sangre. La consecuencia de esto es la formación de ateromas en las arterias, bloqueando el flujo sanguíneo al corazón. Todo ello asociado a la mayor predisposición a padecer obesidad.

5. Trastornos renales

Un plato de patatas fritas contiene un alto nivel de sal. El sodio de la sal afecta al equilibrio sodio-potasio del cuerpo y puede dar lugar a hipertensión. Además, al ser los riñones los encargados de eliminar las toxinas de la sangre, la ingesta de mucha comida rápida genera muchas toxinas y afectará al funcionamiento del sistema renal.

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6. Daños hepáticos

El consumo de comida basura durante un tiempo genera en el hígado un daño similar al efecto del alcohol. Estudios recientes, aseguran que quienes la consumen y no realizan ejercicio presentan cambios en las enzimas del hígado en tan solo cuatro semanas.

Los cambios que se pueden originar son similares a los que se pueden observar en personas que tienen problemas de alcoholismo, y se debe al alto nivel de grasas trans que tiene este tipo de comidas.

7. Mayor riesgo de diabetes tipo 2

Palabra "Diabetes" con material médico.
Los picos de azúcar producidos por la comida chatarra son factores de riesgo en el desarrollo de diabetes tipo 2.

Las dietas poco saludables contribuyen al aumento de los casos de diabetes. Cuando ingerimos comida rápida, su carencia de fibra, lleva directamente al aumento de los niveles de azúcar en sangre.

La dieta a base de comida rápida provee al cuerpo de un flujo constante de glucosa. Por tanto, aumenta los niveles de insulina y, como consecuencia, afecta a la capacidad del cuerpo de utilizar la insulina correctamente pudiendo dar lugar a una diabetes tipo 2.

Recordar que de forma puntual se puede consumir comida rápida sin ningún problema, siempre y cuando mantengamos un estilo de vida saludable. Realizar actividad física diaria y una alimentación variada hará que los efectos nocivos de la comida basura pasen desapercibidos por nuestro cuerpo. En el equilibrio está la salud.

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