¿Por qué los virus son cada vez más fuertes?

Yamila Papa 1 enero, 2018
Los virus son agentes infecciosos que pueden hacerse más fuertes con el paso del tiempo. Cuando ya no consiguen afectar al organismo, mutan para poder atacar.

Cada año parece que los virus nos afectan con mayor intensidad. La gripe del año pasado puede que se nos haya curado en menor cantidad de tiempo con respecto a la de este año. Quizás este año duró menos tiempo pero los síntomas nos afectaron más.

Así como el organismo no permanece inmutable, tampoco lo hacen los microorganismos. Todo en pro de la supervivencia. En otras palabras, los virus necesitan hacerse más fuertes para poder invadir y sobrevivir en los respectivos reservorios.

Cómo trabajan los virus y el sistema inmunitario

Facultades del sistema inmunitario

Un virus es un microorganismo cien veces más pequeño que una célula humana. Se trata de la unidad biológica más común que existe en nuestro planeta y cuando ingresa a nuestro organismo su objetivo es “atacar” las células sanas.

En ese momento entra en actividad el sistema inmunitario, el cual reconoce al virus como un intruso que debe ser destruido antes de que pueda acceder a las células. De lo contrario, comienza el proceso conocido como “infección”.

Una vez que el microorganismo se ha apoderado de la célula puede replicarla para que haya más como ella. Esto puede suceder tan rápido como potente sea el virus y como lento actúe el sistema de defensas.

Las infecciones pueden esparcirse rápidamente y también contagiar a otras personas cuando los microorganismos salen de las células y las destruyen.

Nuestro sistema inmunitario es realmente efectivo cuando se trata de hacerse cargo de invasores. Por ejemplo, la fiebre o los vómitos son respuestas de los mecanismos de defensa del organismo.

Además el cuerpo tiene algo denominado: inmunidad adquirida; es decir, que recuerda los virus que ha aniquilado antes para trabajar en cuanto vuelven a aparecer y eliminarlos. Por ejemplo hay enfermedades se padecen solo una vez, como por ejemplo el sarampión, la varicela o las paperas porque nos inmunizamos de ellas para toda la vida.

Cuando recibimos una vacuna, básicamente lo que ocurre es que introducimos una pequeña parte de la enfermedad para que el organismo aprenda a combatirla eficazmente. Por eso muchas veces cuando recibimos la vacuna de la gripe nos enfermamos precisamente de gripe. Así es como el organismo desarrolla una resistencia efectiva al virus real.

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¿Por qué los virus son cada vez más fuertes?

La risa fortalece al sistema inmune

El mal uso (y el abuso) de los antibióticos, los fenómenos de migración (generalmente por turismo) y el calentamiento global parecen ser los principales motivos por los que los virus y las bacterias se hacen más fuertes.

Cada semana o mes surgen nuevos microorganismos que además se propagan más rápido. Y dado que, muchas veces, ante un síntoma leve de cistitis o una línea de fiebre nos automedicamos y esto conduce a que otras especies muten para no ser aniquiladas.

Los médicos recetan antibióticos cuando otras terapias son insuficientes. Lo malo es que cada vez las personas precisan dosis más elevadas y medicamentos que actúen de forma más rápida.

El ciclo de vida de los virus se ha acelerado tanto que la industria farmacéutica no da abasto para desarrollar nuevas curas.

Por cada antibiótico que se crea, hay una bacteria o un virus que se resiste. Estos microorganismos son muy inteligentes y harán todo lo posible por sobrevivir. Apenas reciben un antídoto trabajan para hacerle frente a través de las llamadas “cepas” que serían como las actualizaciones que hacemos en el móvil o el ordenador.

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Virus cada vez más letales

Sistema inmunitario

Si bien nuestro sistema inmunitario reconoce los virus como enemigos y actúa en consecuencia algunas veces no cuenta con la información necesaria para contrarrestar los efectos de esos huéspedes indeseados.

Por ejemplo en 1918 la gripe española mató al 2,5% de los infectados. Más tarde la fiebre amarilla provocó el fallecimiento del 20% de los afectados, la viruela ocasiona la muerte del 30% de los enfermos y la fiebre hemorrágica del ébola causó el deceso del 90% de quienes se contagiaron.

En estos tiempos todo parece indicar que nos infectamos cada vez más rápido y que los virus provocan más cantidad de muertes en menos tiempo.

Existen cerca de 350 enfermedades infecciosas en todo el mundo y cada 18 meses “aparece” una nueva. La modernidad es responsable de este proceso: viajes aéreos, calentamiento global, guerras, superpoblación, cambios en la alimentación y hambruna son sólo algunos de los motivos.

Se han desarrollado diferentes medicamentos antivirales que interfieren antes de que el virus se vincule a la célula o que evitan que el material genético del microorganismo se incorpore a su anfitrión. Pero eso no significa que eliminan al virus en cuestión sino que reducen su eficacia.

Si bien los virus y las bacterias son organismos muy simples aunque de cuidado. Incluso puede ser que nunca podamos vencerlos por completo pero el objetivo de la ciencia es ir un paso adelante y vencerlos.

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