Zapatos de tacón y el problema para tus pies

Aydee Castaño · 3 enero, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Carlos Fabián Avila el 3 enero, 2019
Utiliza zapatos de horma ancha para evitar que tus dedos estén muy apretados. El uso prolongado de tacones puede favorecer la aparición de juanetes.

La mayoría de las personas sabemos que utilizar zapatos muy altos, a menudo resulta bastante incómodo. Además, pueden provocar que los pies sufran bastantes problemas. Sin embargo, muchas veces sacrificamos esas consecuencias por lucir unos bonitos zapatos que en realidad no deberíamos usar.

Está comprobado que el uso frecuente de zapatos de tacón de más de tres centímetros de altura y cuya punta es muy estrecha son perjudiciales para la salud de los pies. Pueden provocar  la aparición de juanetes, una deformidad permanente de los huesos del pie, que además es muy dolorosa.

Casi un 70% de las mujeres mayores de cincuenta años están sufriendo frecuentes y fuertes dolores en los pies producidos por los juanetes. Se tratan de una deformidad que puede llegar a afectar la correcta movilidad, provocando, además, graves problemas lumbares. Con ello, las personas puede perder, en gran medida, la calidad de vida.

Estos estudios fueron realizados por investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, en colaboración con la Clínica CEMTRO y lo han presentado en el Congreso Mundial de Podología que fue celebrado en Roma, Italia.

El doctor Rubén Sánchez Gómez, quien es el autor del estudio y, además miembro del servicio de podología de esta reconocida clínica madrileña, dice que hasta ahora se sabía que los zapatos de punta demasiado estrechas podían ocasionar graves deformidades en los huesos de los pies cuando son utilizados con mucha frecuencia. Sin embargo, no se había descubierto que los tacones de regular altura fueran los causantes de los juanetes.

¿Cómo se llegó a esta determinación?

Para llegar a esta conclusión fueron sometidas a estudio unas ochenta mujeres aproximadamente. Ninguna de estas mujeres había sufrido alguna deformidad en los pies antes de realizar el estudio. Un grupo de mujeres utilizaron tacón alto y otro grupo zapatos sin tacón. A ningún grupo se le probó zapatos de punta estrecha.

Olor de pies

Mediante el estudio se pudo observar que a las mujeres que se le aumentó la altura de los tacones, los dos huesos que se desviaban eran en la falange próxima al del hallux y en el primer metatarsiano.

Las mujeres que se sometieron a este estudio, después de quitarse los zapatos de tacón alto, el dedo volvió a la posición natural. Así, quedaba demostrado que aquellas personas que usan tacones de más de tres centímetros de altura y de manera frecuente pueden sufrir una desviación de los huesos. Esta desviación se puede llegar a convertir en una deformidad permanente.

¿Qué sucede en el pie?

zapatos

La parte delantera de los pies pueden soportar hasta el 57 % del peso del cuerpo. Con unos tacones de cuatro centímetros de altura, este porcentaje se aumenta considerablemente, llegando a subir hasta un 75% cuando los tacones.

Con el aumento en la carga del antepie, también suelen aparecer durezas en la parte del centro de los pies. Suelen ser muy dolorosas y provocan incapacidad para moverse con libertad.

Con el fin de prevenir estas dolorosas deformidades, se recomienda descartar el uso de los zapatos de punta estrecha. Este tipo de zapatos hacen que los dedos esté en una mala postura y tienen que permanecer muy apretados, provocando dolor y obligando al dedo gordo del pie a desviarse.

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Cuando la deformidad de los huesos del pie ya se ha producido, se puede acudir a tratamientos que calmen el dolor. La desviación y la perdida de la movilidad no se pueden recuperar con ningún tratamiento médico, aunque en ciertos casos se recurre a cirugías que alivian un poco este malestar.

En definitiva, es mejor no utilizar esta clase de calzado. Si bien es cierto que nos hace ver muy estilizadas y elegantes, también hay que ser conscientes de que nos pueden provocar grandes problemas, afectando la salud de nuestros pies.

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