Luxación de hombro: causas y primeros auxilios

Elena Vuelta · 24 marzo, 2018
La luxación de hombro es una lesión anatómica, normalmente causada por un traumatismo. Cuando se produce por primera vez en personas jóvenes, existe riesgo de que la luxación se repita, ya que cada vez se requerirá menos fuerza para producirla.

La luxación de hombro se produce cuando los huesos que conforman la articulación se desplazan y dejan de estar en contacto.

Luxación de hombro

El hombro es una articulación compleja, formada por el húmero, la clavícula y el omóplato. El extremo redondeado del hueso húmero se inserta de forma fisiológica en una cavidad del omóplato, denominada glenoides. Esta coordinada unión de unos huesos con otros, permiten la correcta movilidad de la articulación del hombro.

La luxación de hombro se produce cuando este extremo redondeado del humero se sale de su cavidad (del glenoides) y pierde el contacto con ella. Si esta pérdida de contacto es solo parcial, estaremos hablando de una subluxación.

Este tipo de lesión es muy dolorosa, debido a la gran cantidad de nervios que existen en la zona, lo que impide mover el brazo afectado.

Al producirse una luxación de hombro son muchos los elementos de la articulación que resultan dañados. En primer lugar, el anillo cartilaginoso localizado en el extremo de los huesos sufre un gran daño, pero también se ven afectados los tendones que se encuentran unidos a los huesos, los nervios y los vasos sanguíneos que irrigan la zona.

Ver también: Articulación del hombro

Causas

Causas dependientes de traumatismos

Ejercicios para dolores en los hombros

La principal causa de una luxación de hombro es un traumatismo, es decir, un golpe o una tensión fuerte en la zona, que produce un movimiento forzado de la articulación y la consiguiente salida de los huesos de su sitio.

Si la luxación se produce en personas jóvenes, es muy posible que a lo largo de la vida se sufran nuevos episodios, las llamadas luxaciones de repetición. Esto es consecuencia de un aumento de la laxitud del hombro, es decir, el hombro pierde su tensión fisiológica, se vuelve inestable y tienden a repetirse las luxaciones.

Las probabilidades de padecer luxaciones de repetición disminuyen con la edad, pues la laxitud basal del hombro va disminuyendo a partir de los 20 años. A partir de esta edad, la articulación se vuelve menos flexible y los tendones y ligamentos tienden a tensarse y volverse más rígidos.

Causas no dependientes de traumatismos

Cómo ejercitar el hombro de forma correcta

Sin embargo, existen otras causas no relacionadas con un traumatismo que pueden ocasionar una luxación de hombro. Este tipo de luxaciones son más comunes en hombres que en mujeres y se deben a lo siguiente:

La articulación del hombro es una de las más móviles del cuerpo y esto es gracias a que la parte redondeada del húmero (el extremo del hueso) se comporta como una gran bola que puede rotar sobre su cavidad, el glenoides.

El problema es que el glenoides es una cavidad muy pequeña en relación con el tamaño de la “bola” del humero. Esto es lo que permite la gran movilidad del hombro.

Sin embargo, para que articulación sea estable, es necesaria la presencia de músculos y tendones fuertes que unan el conjunto de huesos y los mantengan en su sitio.

Cuando el sistema muscular no es lo suficientemente fuerte para mantener esta estabilidad, los huesos dejan de contactar unos con otros, produciéndose la luxación mediante un proceso mucho más común en hombres que en mujeres.

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Primeros auxilios

Buscar apoyo y hacer uso de los recursos

El intenso dolor que produce una luxación de hombro, así como los posibles daños graves que puede causar hace que ante un posible caso de luxación sea muy importante llamar a los servicios de emergencia de inmediato.

Mientras llega la atención médica, es muy importante mantener la articulación dañada completamente inmovilizada, no se debe tratar de recolocar el hombro, aun cuando su dislocación es visible.

Algunos consejos que pueden ayudar son:

  • Aplicar frio en la zona, para reducir la inflamación y el dolor
  • Si existen heridas, se deben limpiar y cubrir
  • Inmovilizar la articulación con un cabestrillo improvisado
  • Una vez se haya inmovilizado por completo la articulación, trasladar la persona a un hospital

Una vez en el hospital, la primera valoración que realizarán los médicos será si existe fractura y en caso de ser así, será necesaria una intervención quirúrgica.

En el caso de que no exista fractura, se deberá recolocar la articulación lo más rápido posible. Para ello, se administraran sedantes y relajantes musculares y a continuación, el personal sanitario realizará movimientos rápidos y precisos a fin de recolocar los huesos.

Es importante recordar, que tras una primera luxación, las probabilidades de volver a sufrirla aumentan, pues la fuerza necesaria para producirla será cada vez menor. Esto implica en algunos casos la necesidad de una operación para reforzar la tensión de los ligamentos y así prevenir futuras luxaciones.