El magnesio, un mineral milagroso e imprescindible para la salud

Gracias al magnesio depuramos el exceso de sustancias químicas nocivas, así como metales pesados y otras toxinas. Es fundamental también para tener mayores niveles de energía y fuerza muscular

El magnesio es un mineral imprescindible para la salud. Por desgracia, los alimentos cada vez lo contienen en menor cantidad por el desgaste y la pérdida de nutrientes de la tierra. Por este motivo conviene aumentar su consumo, en alimentos o mediante un suplemento.

En este artículo detallamos por qué el magnesio es un mineral milagroso. Su consumo puede ser beneficioso en el tratamiento de trastornos nerviosos, calambres, dolores, etc.

Funciones del magnesio

El magnesio forma parte estructural de nuestros huesos, músculos, sangre y tejidos. El cuerpo lo necesita para muchas funciones, entre ellas:

  • Producir energía.
  • Sintetizar proteínas y  grasas.
  • Desarrollar la actividad muscular en la contracción y la relajación
  • Equilibrar el sistema nervioso.
  • Realizar el metabolismo de componentes como el calcio.

Aunque no se hable mucho de ello, la realidad es que más del 75% de la población tiene deficiencia de magnesio. Sin embargo es, como vamos a explicar a continuación, un mineral fundamental para nuestra salud.

Este mineral, al igual que la vitamina D, es multifuncional. Esto lo hace indispensable para nuestro organismo y pueden ser también múltiples los perjuicios por su deficiencia en la dieta.

El magnesio y las enzimas

Investigaciones sobre el magnesio

El magnesio está en al menos 300 enzimas diversas del organismo, que tienen entre otras funciones las siguientes:

  • La formación de ATP, que son las moléculas de energía.
  • La formación y crecimiento del esqueleto y dientes.
  • La relajación de las paredes en venas, arterias y capilares.
  • La contracción y relajación del corazón.
  • La actividad regular del intestino.
  • El equilibrio de los niveles de azúcar en la sangre.

¿Nos falta magnesio?

Hoy en día los alimentos son muy pobres en magnesio. Este déficit causa, a corto plazo, molestias como nerviosismo, dolores, cansancio, calambres, etc. No obstante, a largo plazo puede influir en graves problemas de salud.

La escasez de este mineral empeora nuestra calidad de vida en gran medida. No obstante, la buena noticia es que volver a consumirlo en dosis apropiadas es como el que vuelve a respirar tras una crisis sin oxígeno.

Debemos tener en cuenta que el magnesio es el cuarto mineral más abundante en las células, después del calcio, fósforo y potasio. Por tanto, comprenderemos la vital necesidad de tener este cuarteto bien cubierto en nuestra alimentación.

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Evitar la deficiencia

Además de la falta de este mineral en la dieta, hay personas que tienen una deficiencia previa. Las causas pueden ser estrés, tensiones, genética, enfermedad o consumo de fármacos. Un ejemplo, podría ser expulsarlo por el consumo de diuréticos que se usan en el tratamiento de la hipertensión o cualquier otra dolencia asociada.

Con niveles óptimos de magnesio se pueden combatir algunas dolencias como:

  • Calmar los calambres en los músculos.
  • Disminuir el azúcar en sangre.
  • Prevenir enfermedades del corazón.
  • Poner fin a las migrañas.
  • Fortalecer los huesos y las articulaciones.
  • Retrasar el proceso de envejecimiento.
  • Prevenir enfermedades como el párkinson, la artritis o la artrosis.

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Optimizar los niveles

Vegetales ricos en magnesio

Una de las mejores opciones de obtener el magnesio necesario es consumir alimentos que lo tienen en su composición orgánica. Son muchos los que son ricos en este mineral.

El magnesio es necesario para hacer la fotosíntesis de las plantas. A mayor nivel de clorofila, mayor cantidad de este mineral. En sí, la clorofila es como el torrente sanguíneo de la planta que en vez de hierro suele transportar magnesio. Este le ayuda a obtener energía de la luz solar.

Los vegetales de hojas verdes como las espinacas, acelgas o la coliflor son fuentes de magnesio. También podemos optar por frijoles, nueces, semillas de calabaza, girasol, sésamo o almendras. En concreto, los aguacates, además de aportar una grasa muy saludable, son fuente de magnesio.

Beber jugo de vegetales nos aportará una buena ración de este valioso mineral. También tomar como complemento un vaso de agua con media cucharadita de cloruro de magnesio media hora antes de desayunar o antes de ir a la cama.

Uno puede observar por sí mismo si está aportando exceso o escasez del mineral, atendiendo al equilibrio en la evacuación. Este puede ser un buen indicador para saber si nos falta magnesio.

Los más ricos en magnesio

Son muchas las personas que podrían mantener los niveles de óptimos de magnesio llevando una alimentación variada sin tener que consumir complementos. Ya dijimos que las hojas verdes, por su clorofila, nos aseguran la presencia del magnesio. Pero también influyen factores como el terreno en el que son cultivados.

Los cultivos orgánicos suelen tener más magnesio porque los fertilizantes favorecen el nitrógeno, fósforo y potasio en lugar de este. Otros factores como el medio ambiente y el tipo de agua también influyen en su concentración.

A continuación, te mostramos una lista de alimentos ricos en magnesio, expresada en miligramos por cada 100 gramos de producto:

  • El salvado de arroz integral contiene unos 781 miligramos.
  • Las algas agar agar secas contienen 770 miligramos.
  • Las cebolleta liofilizadas contienen 640 miligramos.
  • Las hojas de cilantro secas contienen 694 miligramos.
  • Las semillas de calabaza secas contienen 535 miligramos.
  • El cacao en polvo sin azúcar contiene 500 miligramos.
  • La albahaca seca como especia contiene 422 miligramos.
  • Las semillas de lino contienen 392 miligramos.
  • Las semillas de comino molidas contienen 366 miligramos.
  • El fruto seco nueces de Brasil contiene 376 miligramos.

Más alimentos también muy ricos en magnesio que siguen de cerca a los anteriores son: perejil liofilizado, harina de semillas de sésamo, mantequilla de almendras, anacardos asados, suero de leche, plátanos deshidratados, mijo inflado, puerros liofilizados, salmón y hojas de cebolla deshidratada.

Los frutos secos son ricos en magnesio

Complementos con magnesio

Hay varias formas de complemento que se usan en el mercado: el cloruro de magnesio, el carbonato de magnesio y el citrato de magnesio son las más populares. Además ayudan a regular la actividad intestinal, pues tienen un suave efecto laxante según la dosis.

Para casos donde se quiera facilitar la biodisponibilidad se recomienda el glicinato de magnesio. La glicina es un aminoácido que favorece su absorción.

El magnesio y otros minerales

El consumo de magnesio también nos dará la capacidad de absorber mucho mejor otros minerales, como por ejemplo el calcio. Para asegurar que sea beneficioso para nuestra salud lo ideal es tener medidas similares de calcio y magnesio.

El caso es que el magnesio ayuda a mantener el calcio en las células, además de ayudarlas a trabajar más y mejor. Esta interacción mejora la presión arterial alta, la angina de pecho y las arritmias cardíacas.

Es también un gran complemento de la vitamina K2 y de la vitamina D para todo tipo de afecciones. Trabajan de manera sinérgica, es decir, colaborándose entre ellas.

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¿Cómo saber si me falta?

Tan solo el 1% del magnesio circula en sangre. Por tanto, es bastante difícil detectar su deficiencia con tan solo un análisis de la misma. Un análisis de orina o del epitelio sublingual podría orientar pero no sería algo definitivo.

En realidad ninguna prueba de laboratorio es eficiente al respecto. E magnesio está distribuido entre tal multitud de componentes y tejidos que se hace complicado. ¿Entonces?

Tendremos que acudir a la vieja escuela observando la sintomatología. Los primeros síntomas que aparecen en la deficiencia de magnesio y que deberían tomarse en cuenta son pérdida de apetito, dolor de cabeza, fatiga, debilidad, náuseas y vómitos.

Síntomas de la falta de magnesio

Si los ignoramos o fallamos en el diagnóstico se pueden agravar. Con niveles muy bajos de magnesio pueden aparecer entumecimiento y hormigueo, cambios de personalidad, arritmia cardíaca, convulsiones, contracciones musculares y calambres.

Factores que aumentan la demanda de magnesio

Cuando la persona ya tiene algún problema de salud lo normal y natural es que el organismo solicite más magnesio del mínimo expresado. Algunos de los problemas que pueden aumentar la demanda de este mineral  son:

  • Un sistema digestivo con dificultad para absorber el magnesio.
  • El abuso del alcohol también reduce los niveles de este mineral.
  • Riñones en mal estado de salud pueden sufrir pérdidas en la orina.
  • También la diabetes puede llevar a pérdidas en la orina.
  • Personas mayores, pues la absorción disminuye con la edad.
  • Algunos antibióticos, medicamentos diuréticos y tratamientos anticancerígenos.

Apoyo científico al magnesio

Hay diversos estudios científicos realizados por todo el mundo que avalan lo que ya la experiencia popular y la medicina tradicional habían comprobado. Citaremos algunas investigaciones para dar mayor base científica a nuestras afirmaciones.

Incidencia en la fuerza muscular

El magnesio y la fuerza muscular

Además estos grandes beneficios para la salud, el magnesio también otorga gran fuerza muscular. Este mineral produce una mayor actividad energética en las células, sobre todo en las musculares.

En la Universidad de Palermo se hizo una investigación sobre este aspecto. Descubrieron que las personas de edad avanzada y niveles altos de este mineral mostraban una mayor energía y fuerza muscular en  miembros y articulaciones. En contraposición con los pacientes de niveles más bajos, que ofrecían  menor capacidad muscular.

Incidencia en los huesos

También con respecto al esqueleto humano se vieron datos significativos en otro estudio realizado en la Universidad de Yale. Los resultados fueron muy positivos.

Varias niñas adolescentes recibieron suplementos de magnesio dos veces al día. La conclusión fue definitiva. Estas desarrollaron huesos más fuertes, aún cuando las otras habían recibido otro tipo de suplementos.

Incidencia en la relajación

Diversos estudios comprobaron cómo el magnesio actúa contra la tensión muscular. El suplemento logró disolver las tensiones en cuello, espalda y hombros tan comunes por el estrés físico.

Su función como relajante muscular está más que demostrada. No obstante, hay que apuntar que también ayuda en la relajación mental por incidir en la producción de gamma amino butírico, que colabora en este punto.

Incidencia en el aparato circulatorio

Sus efectos de relajación van más allá, pues trae beneficios también para el corazón. El magnesio relaja la pared de arterias, venas y capilares, lo que reduce la presión en la circulación. Incluso se utiliza unido al sulfato para prevenir riesgos cardíacos en los hospitales por arritmias o palpitaciones.

En la Universidad de Medicina de Harvard hay médicos que aseguran tener evidencias en cuanto a la siguiente información. Los niveles óptimos de magnesio reducen el peligro de muerte súbita por su incidencia en la musculatura cardíaca. Podrían llegar a reducir el riesgo en menos del 75% de probabilidad de sufrir este tipo de parada del corazón.

La relación entre el corazón y el magnesio

Incidencia en la diabetes

La escasez de magnesio en pacientes con diabetes tipo 2 es usual. Por esta causa científicos asiáticos realizaron un estudio con personas obesas y prediabéticas.

La conclusión fue clara. En las personas que consumieron el mineral se vio una disminución de la glucemia, mayor resistencia a la insulina y menor presión arterial.

Incidencia en el dolor

Médicos británicos usaron el sulfato de magnesio por goteo intravenoso para tratar personas con neuralgia y dolores fuertes tras un herpes zoster. En menos de media hora el dolor se había reducido casi en su totalidad.

Del mismo modo, tiene efecto contra cefaleas y migrañas. Hay investigaciones que comprobaron como los niveles de magnesio inciden en los receptores de serotonina y otros químicos relacionados con los dolores de cabeza.

Incidencia sobre el asma

También el magnesio colaborar en los ataques asmáticos. Un estudio de medicina realizado en Brasil con el glicinato de magnesio dedujo que puede disminuir la reacción de los bronquios en un alto porcentaje.

La conclusión final a que llegaron es que el magnesio con el glicinato favorece la absorción. Así se puede decir que alcanza mejor que otros compuestos o complementos la reducción del asma frente al aire frío y alérgenos.

Imágenes por cortesía de Alf, Victor, Arquepoética, Laura y Monitor