¿Es malo tragarse un hueso de aceituna?

31 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias
¿Alguna vez te has tragado un hueso de aceituna? Si te ha pasado, quizás te interese leer este artículo para comprobar si hay algo de malo en esta práctica, más allá de un posible atragantamiento.

Algunas personas se preguntan si es malo tragarse un hueso de aceituna. Por norma general, estos productos no se consideran como comestibles, ya que no son digeribles por el intestino humano y no cuentan con nutrientes de interés.

Sin embargo, en alguna ocasión puede ingerirse alguno de estos huesos de manera accidental, aunque lo normal es desecharlos. Por este motivo, te vamos a contar a continuación si dicha situación entraña algún peligro para la salud.

De este modo, si en algún momento de tu vida te pasa, sabrás cómo actuar para minimizar riesgos. Además, podrás estar atento a los síntomas asociados para contactar con un profesional.

El hueso de la aceituna no es digerible

El intestino humano no es capaz de digerir el hueso de la aceituna, por lo que, en el caso de tragarse uno de estos, será evacuado sin sufrir mayores modificaciones. Estos productos no cuentan con nutrientes en su interior y se podrían catalogar dentro del grupo de las fibras.

No obstante, cuando hablamos de fibra, nos solemos referir a partículas no digeribles mucho más pequeñas. También a ciertas sustancias que son capaces de retener agua en su interior o ser fermentadas a nivel intestinal.

Existe evidencia científica suficiente para afirmar que las fermentaciones de las fibras causan efectos beneficiosos en la salud humana. Uno de ellos podría ser la reducción de la inflamación sistémica.

De todos modos, los huesos de aceituna no podrán ser fermentados ni aprovechados por las bacterias que habitan en el tracto digestivo. Por lo tanto, no tienen ningún beneficio desde el punto de vista nutricional.

Aceitunas en un tazón
Los huesos de las aceitunas no tienen ningún valor nutricional.

Para saber más: Fibra soluble y fibra insoluble: ¿cómo se diferencian?

Es posible un atragantamiento

Uno de los principales peligros de tragarse un hueso de aceituna es atragantarse con el mismo. La obstrucción de las vías aéreas superiores es un problema que puede necesitar una intervención quirúrgica en los casos más graves.

Los objetos duros, o los alimentos compactos y no digeribles, son susceptibles de desencadenar este proceso. Los huesos de las frutas o de los animales son capaces de producir un atragantamiento que pueda poner en riesgo la salud del individuo.

Este es el mayor peligro de ingerir un hueso de una aceituna. En el caso de que se quede atascado en la garganta o en la laringe, la primera opción sería poner en práctica la maniobra de Heimlich, conocida desde hace mucho tiempo en la medicina. Te contaremos cómo llevarla a cabo.

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Maniobra de Heimlich

Lo adecuado para llevar a cabo dicha maniobra es pedirle a la persona que se ha atragantado que conserve la calma y que esté tranquila. El individuo que ejecutará la técnica se situará detrás del atragantado, pasando los brazos alrededor de su cintura.

Una de las manos ha de situarse encima del ombligo con el puño cerrado, mientras la mano disponible se encarga de cubrirla. A continuación, se debe presionar con fuerza el abdomen, procurando levantar a la persona que se haya atragantado ligeramente hacia arriba, durante al menos 5 veces seguidas.

En el caso de que la maniobra no funcione y no consigamos solucionar el problema, lo adecuado resultaría acudir a urgencias antes de que el problema pase a mayores. De todos modos, si el atragantamiento no mejora con la propia maniobra, no se debe de insistir en su práctica.

Un estudio publicado en la revista The American Journal of the Medical Sciences, asegura que ejecutar esta técnica de manera brusca y repetida podría provocar una ruptura del diafragma. Del mismo modo, las costillas, sobre todo en los niños, pueden fracturarse.

Maniobra de Heimlich
La maniobra de Heimlich es el método más efectivo y rápido para tratar los atragantamientos.

Más allá del atragantamiento, tragarse un hueso no conlleva riesgos

El atragantamiento es, por lo tanto, el único riesgo derivado de tragarse un hueso de aceituna. También es posible sufrir ciertas molestias estomacales o intestinales, pero no son frecuentes. Lo más habitual es que el hueso de la aceituna salga del cuerpo sin digerir, de la misma forma que entró.

Por este motivo, no debes de preocuparte en exceso si por accidente has ingerido algún huesecillo de fruta o de carne. No obstante, si sufres dolores intestinales fuertes, acude al médico para que puedan valorar tu caso. Algún calmante o un fármaco que aumente la motilidad intestinal te será recetado si es preciso depositar el objeto más rápido.

No te preocupes si te tragas un hueso de aceituna

Como hemos visto, tragarse un hueso de aceituna no es en especial dañino para la salud, aunque es una práctica que se debe evitar con el objetivo de prevenir atragantamientos y complicaciones asociadas. Si has ingerido alguno, mantén la calma. En el caso de atragantarse, pide ayuda a alguien cercano. En la situación de no conseguir resolver el problema, acude al hospital con rapidez.

Además, una vez superado el trastorno respiratorio, resulta conveniente ingerir bastante agua, para facilitar el tránsito intestinal. De este modo, se reducirán las molestias gastrointestinales derivadas de una digestión lenta y pesada.

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