Mamá primeriza: guía básica de supervivencia

Ser mamá es un acontecimiento que genera mucha incertidumbre en las mujeres, especialmente en las madres primerizas. En este post, te traemos una guía útil para que des tus primeros pasos como mamá.

Hola, futura mamá primeriza. Anhelabas ser madre y tu deseo se cumplió. ¡Qué alegría! Estás embarazada y tendrás a tu primer hijo. Es normal que en esta etapa sientas miedo y mucha incertidumbre. Sin embargo, ser madre será siempre una bendición.

Sí, hay muchas cosas que tienes que aprender. Pero poco a poco, irás viendo que no es tan difícil como parece y disfrutarás cada experiencia durante y después del embarazo.

¿Serás una mamá primeriza?

Mientras van pasando las semanas, tu bebé va creciendo y junto a él, tus nervios de mamá primeriza. Pero te tengo una noticia: el instinto maternal es algo natural. Así que despreocúpate un poco y disfruta. ¡Nueves meses se pasan volando!

Todos los días te surgen nuevas preguntas. Y aunque los niños no vienen con un manual de instrucciones, te ayudaremos para que te sientas más preparada.

Madre primeriza con su bebé.

¿Por qué la piel del bebé es transparente?

Cuando veas por primera vez a tu hijo, notarás que tiene la piel (especialmente las manos y los pies) de un color rojo amoratado y que además viene con una sustancia blanquecina. Esto se debe al esfuerzo que ha hecho para atravesar el canal del parto, sin embargo, va desapareciendo en el transcurso de los días.

Esta sustancia blanquecina se llama vérnix y es la capa de grasa que ha protegido su cuerpo durante el embarazo. Se absorbe sola a los 2 o 3 días después del nacimiento. Si su piel tiene un aspecto transparente o está muy arrugada, recuerda que estuvo nadando en líquido amniótico durante 9 meses y que su sistema circulatorio aún se está desarrollando.

¿Es normal que se ponga bizco?

Sí, es normal que los bebés se pongan bizcos en los primeros 4 meses. Esto se debe a dos razones: la inmadurez de los músculos oculares y lo mal que ven cuando nacen. Los impulsos nerviosos son ineficaces a la hora de mover el cuerpo. Es por ello que los bebés se mueven torpemente, sus músculos no les permiten hacerlo bien.

Por esta razón, los bebés no coordinan, no gatean y se mueven mucho. Lo mismo sucede con los músculos oculares. Al ser inmaduros, hacen que los ojos se muevan bruscamente y persigan con la mirada algo que les llamó la atención, llegando en ocasiones a cruzar ambos ojos.

Los niños cuando nacen tienen un enfoque muy pobre, solo reconocen con nitidez lo que se encuentra a unos 20 o 30 cm de distancia. Su visión no da para más y cuando intentan mirar cosas que están más lejos, terminan poniéndose bizcos.

Madre primeriza con su bebé riéndose.

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¿Cuántas veces al día debo cambiar su pañal?

Durante las primeras semanas de vida, el bebé moja el pañal cada 3 o 4 horas. Este ritmo varía mucho de un bebé a otro. También, depende de la alimentación que le estés proporcionando. Lo normal es que tengas que cambiarle el pañal 8 o 10 veces al día.

Cada vez que lo hagas, debes lavar sus pequeñas nalgas con agua tibia y secar bien con una toalla de algodón. Fíjate que su orina sea de un color claro, sin olor y en poca cantidad. De lo contrario, esto puede ser un indicador de que tu bebé no está tomando la leche necesaria durante la lactancia o que la mezcla de leche en polvo con agua es muy concentrada.

En las primeras 24 horas, el recién nacido expulsa el meconio (heces oscuras y casi negras). Después de esto, el bebé debería manchar el pañal 4 veces al día, como mínimo.

¿Cómo curarle el cordón umbilical?

Como mamá primeriza, es importante que sepas que el cordón umbilical se desprende de forma natural después de los 5 o 15 días. No intentes arrancarlo, aunque esté casi desprendido. El cordón umbilical debe mantenerse limpio para prevenir posibles infecciones.

Evita taparlo con el pañal. De esta manera, no habrá posibilidades de que se ensucie con la orina o heces del bebé. Mientras más seco se mantenga, más rápido se  desprenderá. No bañes al bebé los primeros días de nacido. Límpialo con pequeñas esponjas o toallas húmedas. También,  puedes limpiarlo con un antiséptico.

Madre bañando a su bebé.

A continuación, te diremos paso a paso la manera correcta de limpiar el cordón umbilical:

  • Lávate muy bien las manos.
  • Impregna una gasa estéril en la solución antiséptica.
  • Limpia con suavidad alrededor del cordón.
  • Levanta la pinza que sujeta al cordón para acceder a todas las partes y no dejar ningún pliegue sin limpiar.
  • Repite el proceso 2 veces al día.

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Sabemos lo importante que es esto para ti. Por ello, no te dejaremos sola en el proceso. Tu instinto maternal te ayudará a hacer las cosas bien. Para tu hijo, siempre serás la mejor del mundo. ¡Cree en ti!