Mamas fibroquísticas: todo lo que deberías saber

14 noviembre, 2013
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
A diferencia de lo que se pueda creer, tener mamas fibroquísticas no se trata de nada raro. Por otra parte, vale la pena aclarar que el término no hace referencia a una enfermedad.

Se denomina senos o mamas fibroquísticas a aquellas que están compuestas de tejido con una textura grumosa. A este tipo de tejido también se le denomina «nodular» o «glandular». De momento, se desconoce la causa que origina dichos cambios en el tejido.

El término no hace referencia a una enfermedad como tal, sino a la característica grumosa del tejido mamario, el cual viene a ser normal y muy común en las mujeres. De hecho, en algún momento de su vida, más de la mitad experimentan cambios fibroquísticos en las mamas.

Vale la pena señalar que el hecho de tener mamas fibroquísticas no aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama

Veamos más a continuación.

Acerca de las mamas fibroquísticas

A pesar de que hay mujeres que no presentan síntoma alguno, hay algunas que pueden llegar a experimentar ciertas molestias (de intensidad variable, según el caso), como por ejemplo:

  • Sensibilidad.
  • Dolor en las mamas.
  • Nudosidad (en la zona superior exterior sobre todo).
  • Secreción espontánea por el pezón (color verde o marrón, sin sangre).

Dichos síntomas pueden ser más notorios durante el síndrome premenstrual, justo antes de que baje la menstruación. Luego, las molestias suelen disminuir o desaparecer una vez comienza el periodo menstrual. En lo que respecta al tratamiento, este suele consistir en cuidados sencillos, dirigidos a obtener el alivio.

Por lo general, una mujer puede tener mamas fibroquísticas entre los 20 y los 60 años de edad; rara vez después de la menopausia.

La mastopatía fibroquística

La mastopatía fibroquística puede presentarse en aproximadamente un 60 % de las mujeres entre los 30 y los 50 años, aunque también puede presentarse durante la adolescencia. Este padecimiento se origina debido a la acción de diferentes hormonas en el tejido mamario.

Debido a un desequilibro hormonal o hipersensibilidad a los estrógenos que producen naturalmente en nuestro cuerpo, se forman quistes y nódulos que, por lo general, no son peligrosos.

Sin embargo, dado que este crecimiento celular en el interior de la mama se va engrosando hasta  obstruir la eliminación de células muertas y causar inflamación del área, es importante que sea detectado lo antes posible.

Usualmente, en los días cercanos a nuestro período menstrual, los senos están más sensibles, experimentamos dolor y pueden aparecer algunas durezas y pequeños nódulos. No obstante, al terminar el ciclo, estos cambios desaparecen.

Te recomendamos realizarte un autoexamen mamario cada mes. Puedes preguntarle al especialista cuál es el mejor momento para hacerlo.

Si notas cambios en la forma y textura de tu mama, así como los síntomas que estaremos señalando a continuación, debes acudir de inmediato al médico.

Recomendaciones

A continuación, te comentamos una serie de recomendaciones que podrían ayudar a la paciente a sentirse mejor cuando sufre las molestias de las mamas fibroquísticas.

Reducir el consumo de sal

Reducir el consumo de sal y alimentos ricos en sodio, evita que organismo retenga líquidos. En teoría, esto podría ayudar a aliviar los síntomas que provocan los cambio fibroquísticos en las mamas. Sin embargo, aún no se cuenta con pruebas científicas que demuestren la efectividad de esta medida.

Evitar el té, el café y las bebidas gaseosas

Bebidas como el té negro, gaseosas, el chocolate caliente o frío y el café suelen ocasionar un incremento en la aparición de quistes y nódulos en los senos, así como un recrudecimiento de los síntomas de la mastopatía fibroquística.

Muchas pacientes afirman que tras abandonar el consumo de estos productos disminuyen las molestias de los cambios fibroquísticos mamarios. Esto significa que tienen menos molestias y menos dolor.

Tomar suplementos de vitamina E

Esta vitamina liposoluble tiene propiedades antioxidantes, favorece la circulación sanguínea y el funcionamiento neuronal. Suele ser indicada para ayudar a la reducción de los quistes en las mamas. Una dieta rica en vegetales de hojas verdes, frutos secos y aceite de oliva puede minimizar el riesgo de experimentar molestias.

 

Utilizar un sujetador semi-ortopédico

La compresión excesiva del tejido mamario puede hacer que se formen más zonas fibrosas en los senos y que estos duelan. Por eso es importante utilizar un sostén que no tenga varillas metálicas (aro) y cuya copa abarque toda la mama. Los mastólogos recomiendan sujetadores de tirantes anchos y que no aprieten la mama.

Conclusión

Las mamas fibroquísticas no son peligrosas, pero en caso de notar alguna irregularidad o simplemente albergar inquietudes, consulta con tu médico. Por último, recuerda evitar recurrir a la automedicación, ya que esta podría resultar contraproducente.