4 maneras económicas de hacer un estante de cocina

Si quieres fabricar tu propio estante de cocina con materiales de bajo coste y que resulte funcional y bonito, no puedes perderte estas fantásticas ideas que vamos a comentarte.

¿Te has mudado recientemente y aún no tienes un estante de cocina para colocar tus implementos? Si es así, no te preocupes. A continuación te daremos algunas ideas geniales para que fabriques tu propio estante con elementos muy fáciles de conseguir y de bajo coste. ¡Te aseguramos que conseguirás un acabado muy original!

Un estante de cocina es una pieza de mobiliario compuesta por una o más tablas dispuestas de manera horizontal para la colocación de objetos varios. Puede estar fijado en la pared, a modo de estantería colgante, o ser un mueble que tenga apoyo en el suelo. Ahora bien, lo interesantes es que estas dos variantes tienen múltiples presentaciones. Por supuesto, todo dependerá de las necesidades y de la creatividad de cada uno.

¿Qué materiales puedo aprovechar?

Cuando vamos a fabricar un mueble por cuenta propia, es necesario evaluar los elementos que vamos a utilizar y establecer un diseño sencillo que se pueda personalizar fácilmente. Ahora bien, es normal que ahora surja la duda: ¿qué materiales puedo aprovechar para hacer un estante?

Pues bien, la respuesta es muy simple: objetos a los que podamos darles un uso alternativo; por ejemplo, marcos de cuadros, el respaldar de una silla, gabinetes, bandejas para el desayuno y barras para cortinas (también llamadas “cortineros”).

Podemos realizar un estante de cocina económico y sencillo.

4 maneras de hacer un estante de cocina

1. Repisas

Si no contamos con mucho espacio a nivel de suelo, lo mejor será recurrir a las paredes. Podemos crear repisas con materiales como tablones de madera y disponerlos de diversas formas, tales como:

  • Forma clásica: se dispone de varios tablones de forma horizontal, con una separación equidistante entre ellos. Generalmente incluyen los llamados “pie de amigo”.
  • Súper original: se disponen los tablones de forma horizontal pero creando una forma en específico. Por ejemplo, colocamos varios tablones, de diversa longitud, y creamos una especie de pirámide. Este diseño no solo es muy llamativo sino también muy funcional, ya que nos permite colocar los objetos según su frecuencia de uso.
  • Compuestos: se coloca una pieza de madera o metal y se le añaden tres o cuatro cestos o cajas que permitan ver el interior. De esta manera se puede ver a simple vista lo que tenemos almacenado allí y disponer de ello. Para este tipo de estante de cocina, quedan muy bien los cestos metálicos de rejilla.

2. Con cajones o bandejas para el desayuno

Otra buena opción consiste en reutilizar los cajones de algún mueble en desuso. Para ello, lo primero que hay que hacer es retirarles los tiradores, limpiarlos y redecorarlos según el estilo de nuestra cocina (para esto bastará con un poco de pintura y barniz). En el caso de las bandejas para el desayuno, lo mismo. Cabe destacar que tanto los cajones como las bandejas para el desayuno pueden disponerse de forma vertical u horizontal a la hora de convertirlos en un estante de cocina.

Lee también: 10 ideas de decorar tu cocina para que luzca hermosa.

3. Con cajas

Las cajas de madera son objetos muy versátiles. En función de su profundidad, podemos disponer de ellas y crear nuestro propio estante de cocina. Al igual que con los cajones y las bandejas, se pueden aprovechar tanto de forma vertical como horizontal.

Podemos realizar estantes de cocina a partir de cajas de madera.

4. Con tubos

En lugar de recurrir a las bases que podemos encontrar comúnmente en la ferretería o en tiendas de hogar, podemos crear nuestra propia base con tubos de cobre. Colocamos las repisas “al aire” y les añadimos un “armazón” hecho con tubos para reforzar la estabilidad.

En lo que respecta al uso de color a la hora de decorar los estantes, esto dependerá de nuestro gusto. Sin embargo, se recomienda optar por el blanco y los tonos neutros, ya que estos no aburren tan fácilmente. Lo que sí viene a ser muy importante es seleccionar y aplicarle al estante una pintura apropiada, puesto que estará en un lugar donde es inevitable que acumule cierta capa de grasa. Hoy en día existen muchos productos que se aplican a modo de barniz y que facilitan la limpieza.

En suma, un diseño simple puede ayudarnos a tener una pieza funcional y con una buena estética. Tanto si se trata de un estante pequeño como de una estantería, lo primordial es la estabilidad. Hay que poner cuidado en el ensamblado de las partes y en la fijación de las mismas, ya que esto es lo que nos permitirá confiar en que podremos colocar allí nuestros objetos tranquilamente.

Y, como habrás podido observar, sí es posible hacer un estante de cocina con materiales de bajo coste y de una forma bonita y original. Así que ya no hay excusa para no aprovechar estas ideas y ponerse manos a la obra. ¡Anímate a intentarlo!

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