4 maneras de hacer un estante de cocina

Maite Córdova Vena · 21 octubre, 2019
Puedes fabricar tu propio estante de cocina con elementos tan sencillos como una caja de madera o algunos tubos. La cuestión está en ser creativo e ingenioso a la hora de utilizarlos.

¿Te has mudado recientemente y aún no tienes un estante de cocina para colocar tus implementos? Si es así, quizás estés buscando algunas ideas geniales para que fabricar tu propio estante con elementos muy fáciles de conseguir.

Un estante de cocina es una pieza de mobiliario compuesta por una o más tablas dispuestas de manera horizontal para la colocación de objetos varios. Puede estar fijado en la pared, a modo de estantería colgante, o ser un mueble que tenga apoyo en el suelo.

Ahora bien, lo interesante es que estas dos variantes tienen múltiples presentaciones. Por supuesto, todo dependerá de tus necesidades y tu creatividad.

¿Qué materiales puedo aprovechar?

Cuando vas a fabricar un mueble por cuenta propia, es necesario evaluar los elementos que vas a utilizar y establecer un diseño sencillo que se pueda personalizar fácilmente. Ahora bien, es normal que ahora surja la duda: ¿qué materiales puedo aprovechar para hacer un estante?

Pues bien, la respuesta es muy simple: objetos a los que puedas darles un uso alternativo; por ejemplo, marcos de cuadros, el respaldar de una silla, gabinetes, bandejas para el desayuno y barras para cortinas (también llamadas «cortineros»).

Podemos realizar un estante de cocina económico y sencillo.

4 maneras de hacer un estante de cocina

1. Repisas

Si no cuentas con mucho espacio a nivel de suelo, lo mejor será recurrir a las paredes. Puedes crear repisas con materiales como tablones de madera y disponerlos de diversas formas, tales como:

  • Forma clásica: se dispone de varios tablones de forma horizontal, con una separación equidistante entre ellos. Generalmente incluyen los llamados «pie de amigo».
  • Con formas varias: se disponen los tablones de forma horizontal pero creando una forma en específico. Por ejemplo, colocas varios tablones, de diversa longitud, y creas una especie de pirámide. Este diseño no solo es muy llamativo sino también muy funcional, ya que permite colocar los objetos según su frecuencia de uso.
  • Compuestos: se coloca una pieza de madera o metal y se le añaden tres o cuatro cestos o cajas que permitan ver el interior. De esta manera se puede ver a simple vista lo que tienes almacenado allí y disponer de ello. Para este tipo de estante de cocina, quedan muy bien los cestos metálicos de rejilla.

2. Con cajones o bandejas para el desayuno

Otra buena opción consiste en reutilizar los cajones de algún mueble en desuso. Para ello, lo primero que hay que hacer es retirarles los tiradores, limpiarlos y redecorarlos según el estilo de nuestra cocina (para esto bastará con un poco de pintura y barniz).

En el caso de las bandejas para el desayuno, lo mismo. Cabe destacar que tanto los cajones como las bandejas para el desayuno pueden disponerse de forma vertical u horizontal a la hora de convertirlos en un estante de cocina.

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3. Con cajas

Las cajas de madera son objetos muy versátiles. En función de su profundidad, puedes disponer de ellas y crear tu propio estante de cocina. Al igual que con los cajones y las bandejas, se pueden aprovechar tanto de forma vertical como horizontal.

Podemos realizar estantes de cocina a partir de cajas de madera.

4. Con tubos

En lugar de recurrir a las bases que podemos encontrar comúnmente en la ferretería o en tiendas de hogar, puedes crear nuestra propia base con tubos de cobre. Colocas las repisas «al aire» y les añades un «armazón» hecho con tubos (para que se mantenga estable).

En lo que respecta al uso de color a la hora de decorar los estantes, esto dependerá del gusto de cada quien. Sin embargo, se recomienda optar por el blanco y los tonos neutros, ya que estos no aburren tan fácilmente.

Lo que sí viene a ser muy importante es seleccionar y aplicarle al estante una pintura apropiada, puesto que estará en un lugar donde es inevitable que acumule cierta capa de grasa. Hoy en día existen muchos productos que se aplican a modo de barniz y que facilitan la limpieza.

Conclusión

Un diseño simple puede ayudarte a tener una pieza funcional y con una buena estética. Tanto si se trata de un estante pequeño como de una estantería, lo primordial es la estabilidad. Hay que poner cuidado en el ensamblado de las partes y en la fijación de las mismas, ya que esto es lo que te  permitirá confiar en que podrás colocar allí tus objetos tranquilamente.

Sí es posible hacer un estante de cocina con materiales sencillos y de una forma bonita y original.