Maniobra de Heimlich: qué es y cómo se practica

Edith Sánchez 2 abril, 2018
La maniobra de Heimlich se aplica de manera diferente en los adultos y en los niños. Con los pequeños se debe tener mucho cuidado para no lastimarlos.

La maniobra de Heimlich es un procedimiento de primeros auxilios para salvar la vida de una persona cuando presenta asfixia por atragantamiento. La técnica busca desobstruir el conducto respiratorio, el cual se encuentra temporalmente bloqueado porque se atascó un alimento u otro objeto.

Esta maniobra también recibe el nombre de “compresión abdominal”. Fue descrita por primera vez por el doctor Henry Heimlich, en 1974. En principio se aplicó sobre quienes presentaban ahogamientos o ataques de asma. En la actualidad se recomienda su uso solamente en casos de obstrucción grave de la vía aérea. Esta se reconoce porque la persona no puede emitir ningún sonido o ruido.

Cuando alguien tiene un objeto atorado en sus vías respiratorias, la circulación del aire se corta. Por lo tanto, el oxígeno no puede llegar a los pulmones, ni al cerebro. Si esto se prolonga por más de 4 minutos, puede original daño cerebral o la muerte. Por lo anterior, es muy importante que todos conozcamos la maniobra de Heimlich.

Prevención del atragantamiento y síntomas de asfixia

ahogo

Siempre es mejor prevenir, especialmente con los niños más pequeños. Si son menores de 4 años, no se deben dejar a su alcance los objetos pequeños como monedas, canicas, tachuelas, etc. Tampoco se debe permitir que estén en movimiento cuando tienen algo entre la boca. Lo adecuado es supervisarlos mientras comen.

En el caso de los adultos, se puede prevenir el atragantamiento cortando todos los alimentos en piezas pequeñas. También masticando lentamente, especialmente si la persona tiene prótesis dental. No es conveniente ingerir grandes cantidades de alcohol antes o durante las comidas.

Cuando una persona tiene las vías respiratorias obstruidas presenta algunas señales. Estas indican que debe aplicarse la maniobra de Heimlich. Dichas señales son:

  • Se agarra la garganta
  • No puede toser
  • La piel de la cara se le ve azulada o de color rojo brillante
  • No puede hablar
  • Emite un silbido cuando trata de respirar

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La maniobra de Heimlich en adultos

La maniobra de Heimlich en adultos

En todos los casos, se le debe pedir a la persona atragantada que conserve la calma. También informarle que se le va a practicar la maniobra de Heimlich. Si la persona está de pie, lo que se debe hacer es ubicarse detrás de ella y pasar los brazos alrededor de su cintura. Una de las manos debe ubicarse debajo de la caja torácica y encima del ombligo. La mano debe cerrarse en forma de puño y cubrirla con la otra.

Luego se debe presionar con fuerza el abdomen de la persona atragantada, haciendo un movimiento hacia adentro y hacia arriba, con rapidez. Es mejor realizar esas compresiones 5 veces seguidas, muy rápidamente. Si la persona sigue atragantada se le deben dar cinco palmadas en la espalda, en el área que está entre los omoplatos.

Este mismo procedimiento debe realizarse si usted está solo y debe realizar la maniobra de Heimlich sobre sí mismo. Puede hacerlo con el puño, como se describió, o ejerciendo presión contra una superficie firme y plana, como una mesa.

Si la persona está recostada y debe realizarle la maniobra de Heimlich, hay que colocarla bocarriba. Luego colocarse encima de sus caderas, de rodillas, y poner la palma de una mano, cubierta con la otra entre el ombligo y la caja torácica. Luego presionar sobre el abdomen, moviendo las manos ligeramente hacia arriba.

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La maniobra de Heimlich en niños

La maniobra de Heimlich en niños

Los niños, en particular los que tienen menos de 1 año de edad, requieren de un cuidado especial. Ponga al niño sobre sus piernas y haga que flexione su cuerpo de tal modo que quede con la cara hacia abajo. La cabeza debe quedar más abajo de los  pies. Sostenga la mandíbula y la cabeza del pequeño con una de sus manos.

Dele golpes en la parte superior de la espalda, entre los omoplatos, con la base de la palma de su mano. No le dé más de cinco de estos golpes y hágalo muy rápidamente. Estos deben ser suaves para no lastimarlo.

Si el niño no expulsa lo que tiene atragantado, dele la vuelta, de modo que quede bocarriba. Luego coloque sus dedos en la parte inferior del esternón y realice cinco compresiones. Si esto no funciona, es necesario llevarlo inmediatamente a un servicio de urgencias. Recuerde que este tipo de situaciones son potencialmente mortales.

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