Manos agrietadas por el frío: ¿cómo tratarlas?

25 enero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Leonardo Biolatto
Las manos agrietadas por el frío son un padecimiento habitual del invierno. Como cualquier otra parte del cuerpo expuesta a bajas temperaturas, las manos sufren las inclemencias del clima. Descubre más en este artículo.

Las manos agrietadas por el frío molestan, irritan y duelen. Cuando el clima invernal hace sentir su rigor en la piel, son las manos unas de las primeras afectadas debido a su constante exposición. Usamos las manos para muchas actividades y no siempre podemos utilizar guantes mientras las empleamos.

Las manos están cubiertas por piel, y en realidad es este tejido el que se agrieta. La piel de las manos tiene algunos folículos pilosos en su parte dorsal con poca producción de grasa. El dorso de las manos tiene pocos elementos de protección frente al frío y se deshidrata con más facilidad. 

Distinta es la situación con las palmas de las manos, las que cuentan con más herramientas para defenderse del clima. Además, hay más producción de sudor, lo que permite regular la temperatura.

El frío invernal agrieta las manos porque el clima tiende a ser seco, deshidratando las células. Una dermis reseca se rompe en sus uniones celulares y muestra al exterior señales de agrietamiento.

Causas asociadas a las grietas en las manos

No sólo el frío está detrás de las manos agrietadas. El invierno reúne otras condiciones que se asocian a las grietas, así como ciertas características no vinculadas a lo invernal pueden exacerbar el síntoma.

Algo habitual son los cambios bruscos de temperatura. Tenemos los ambientes internos calefaccionados, a veces de más, y al salir afuera de la casa o trabajo nuestra piel sufre un choque térmico. Este viraje de calor a frío no beneficia la dermis.

Además, como ya adelantamos, el frío se asocia a sequedad. Sin embargo, puede pasar que nos lavamos frecuentemente las manos creyendo que así hidratamos la piel. No obstante, esto no siempre es así. Por el contrario, la humedad puede ser contraproducente con el frío del ambiente, incrementando las grietas.

Mujer echándose crema en las manos
Un cambio brusco de clima, al igual que el contacto con algunos irritantes puede causar exceso de sequedad en las manos y grietas.

Hay productos que utilizamos en el hogar o trabajo que generan manos agrietadas, más allá del frío. Son sustancias irritantes que contribuyen al síntoma que estamos describiendo. Aquí podemos mencionar a los detergentes, insecticidas, la cal y algunos jabones. Respecto a estos últimos se han desarrollado versiones que protegen del agrietamiento en lugar de empeorarlo, como son los jabones tensoactivos.

Las enfermedades preexistentes también son un factor de agrietamiento, sobre todo las dermatológicas y las autoinmunes. Las personas con psoriasis comprueban con cada invierno que sus síntomas empeoran. Otras afecciones hormonales, como el hipotiroidismo o la diabetes, repercuten en la piel.

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Medidas contra las manos agrietadas por el frío

No todo está perdido en invierno. Hay ciertas medidas que podemos aplicar para prevenir las manos agrietadas por el frío. Te contamos algunas de ellas:

  • Lavarse con agua tibia: las manos deben ser lavadas indefectiblemente. Lo mejor es hacerlo con agua que no esté ni fría ni caliente.
  • Utilizar guantes: cuando sea posible, hay que proteger las manos con guantes, tanto para el clima como para los agentes irritantes. Es importante que la piel no entre en contacto directo con tóxicos y que se mantengan los dedos a una temperatura templada.
  • Humectar con cremas: no todas las cremas son útiles para las manos en invierno. Es recomendable utilizar aquellas que son formuladas específicamente para hidratar pieles resecas, con algún compuesto derivado de la avena. No debería limitarse la aplicación del compuesto sólo a la piel, sino extenderlo a las uñas.
manos agrietadas por el frío
Durante la época invernal es importante proteger las manos con guantes. Además, siempre que sea posible, es conveniente lavarlas con agua tibia.

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Preparados caseros útiles

Como no se trata de una patología que deba tratarse con medicamentos, sino con medidas y hábitos, hay preparados caseros que podemos recomendar para promover su alivio. Estas fórmulas, básicamente, buscan mejorar la hidratación de la piel y emplear sustancias no irritantes.

Entre los preparados caseros útiles están:

  • Vaselina: simplemente usarla sola, sin agregados. La vaselina es capaz de formar una barrera aislante para la piel que evita el ingreso del frío. Se recomienda aplicarla una vez por semana.
  • Trigo: el salvado de trigo tibio es otro producto beneficioso para la piel de las manos. Se debería preparar un líquido caliente que hierva y que luego se deje reposar. Las manos se pueden colocar allí dentro repetitivamente, cuidando que se haga sobre el agua ya tibia.
  • Miel: la miel tiene muchas propiedades beneficiosas para la piel. Para el caso que estamos tratando, sabemos que puede formar una capa aislante sobre las manos. Para no aplicarla directamente, se suele mezclar con mantequilla, se calienta y se deja reposar. El problema de este preparado es que mancha lo que vamos tocando. Por ello, se recomienda realizar el tratamiento en momentos en los que no tengamos que usar las manos para otras actividades.
  • Huevo: la yema de huevo es un hidratante natural. Directamente se puede batir y colocar durante diez o veinte minutos en las manos. La realización de esta hidratación tres veces por semana es más que suficiente para combatir el agrietamiento de las manos por el frío.

En definitiva

Las épocas frías reúnen las condiciones necesarias para resecar la piel de las manos y aumentar su agrietamiento. Para evitarlo, es conveniente cubrir las manos siempre que sea posible. Además, podemos apoyarnos con algunos productos naturales que nos ayudan a humectarlas.

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