8 trucos para mantener el frigorífico limpio y ordenado

¿Quieres mantener tu frigorífico limpio y ordenado? Dale un vistazo a nuestros trucos y comienza a aplicarlos desde ya.

Para lograr tener un frigorífico limpio y ordenado no hay que ser un experto en Tetris. En realidad, no se trata de apilar los productos a la perfección, sino de saber aprovechar el espacio. El objetivo es conseguir almacenar cada cosa donde pueda estar mejor refrigerada. Además, que el aire pueda circular por el interior del frigorífico.

Lo primero que tienes que tener en cuenta son las zonas del frigorífico: baldas superiores, centrales, inferiores y puerta. En cada una de estas zonas, colocarás un grupo determinado de productos para que puedan conservarse correctamente.

Es inevitable no tener que vaciar un momento el frigorífico y limpiarlo a fondo en algún momento. Para ello, utilizaremos un paño con agua y el producto de nuestra preferencia. Sin embargo, se recomienda optar por un jabón neutro. También sirve bien el jabón (en crema o líquido) para lavaplatos.

Sin embargo, hay muchos productos más destinados a este fin. No obstnte, no es recomendable abusar de ellos, ya que los alimentos pueden absorber los químicos.

La distribución es clave

Una vez tengas tu frigorífico limpio, lo primero que debes hacer es colocar los productos que no son tan vulnerables a los cambios de temperatura en la puerta.

La razón es muy sencilla: en la puerta es mucho más difícil que el frío se concentre. Por ende, no es el lugar idóneo para productos como la leche, por ejemplo. En cambio, es un buen sitio para la mermelada, las salsas, la miel, los vinos, el agua mineral y los huevos.

Existen ciertos trucos para mantener el frigorífico limpio y ordenado.

En la balda superior se colocan solamente los productos lácteos, el pan y los productos de charcutería. Por eso, debería incluir: yogures, leche, queso, mantequilla, jamón, pan y afines.

En la siguiente balda, se ubican las frutas y verduras que consumimos con mayor frecuencia. También se puede disponer de la segunda balda para poner algún recipiente con alguna comida preparada que vaya a ser consumida en los próximos días.

Ahora bien, en la balda de menor uso diario se colocan las carnes y los pescados, así como el helado y los cubos de hielo. Y, por supuesto, en el congelador se guardan solamente los alimentos que necesiten preservarse por más de 3 días, debidamente envasados.

Podemos hacer uso de post-its o etiquetas adhesivas para anotar la fecha en la que comenzó a refrigerar un producto y cuándo caducará.

La importancia de tener un frigorífico limpio y ordenado

Aunque parezca una cuestión mínima, es necesario saber cómo colocar los productos y alimentos en el frigorífico, ya que nos permitirá conservarlo todo mucho mejor y, por supuesto, evitar saturar las baldas con elementos colocados al azar. En esto radica parte de la importancia de tener un frigorífico limpio y ordenado.

Por otra parte, nuestro bolsillo. La razón es muy simple: al tener un frigorífico limpio, no estaremos constantemente comprando productos que ya tenemos (olvidados en algún rincón). En otras palabras, el orden y la limpieza suponen un ahorro considerable que nos ayudará a mantener la economía del hogar. 

Trucos para un mantenimiento fácil

Cada cierto tiempo es necesario realizar una limpieza de nuestra nevera.

  • Coloca una capa de papel absorbente o aluminio donde vayas a colocar las verduras. Así, los trozos de cáscaras, hojas y restos de tierra no se adherirán al cajón o la balda. Además, no tendremos que limpiar manchas en el futuro. Sólo nos ocuparemos de reemplazar cada cierto tiempo el papel.
  • Revisa siempre que las carnes no dejen rastro de sangre. Es una de las principales causas de mal olor. Por ello, antes de colocar la carne, debemos supervisar el empaque o el recipiente y asegurarnos de que no tenga fugas.
  • Asimismo, es necesario usar recipientes, ya que nos permiten visualizar mejor el espacio y aprovecharlo. Por ejemplo, el envase del queso crema se puede colocar sobre los yogures.
  • Por eso, evita utilizar platos y ollas puesto que restan espacio. Es preferible recurrir a las fiambreras.
  • Además, evita abarrotar las baldas porque no podrás visualizar bien qué tienes y qué no. Por lo general, esto ocurre cuando acabamos de realizar la compra. Si aún no has abierto el frasco de la nueva mermelada, por ejemplo, no es necesario colocarlo en el frigorífico.
  • Por supuesto, para tener un frigorífico limpio y ordenado, es necesario supervisar los alimentos y desechar los que han caducado. 
  • Etiqueta los elementos que puedan confundir: por ejemplo, la mayonesa y el aderezo de yogur.
  • Busca una bandeja giratoria, puede ser una gran aliada para colocar un grupo de productos determinado.

Esperamos que estos trucos te sirvan y pronto empieces a percibir el cambio. ¡Seguro que el resto de tu familia también nota la diferencia!