Cómo mantener la dieta y el ejercicio en vacaciones

Yamila Papa Pintor · 25 julio, 2017
Si durante el resto del año estamos acostumbrados a hacer ejercicio las vacaciones no tienen por qué ser diferentes, o bien podemos planteárnoslas como un descanso, siempre que cuidemos de nuestra alimentación

Para muchos las vacaciones son sinónimo de excesos en comida y bebida.

Si a eso le sumamos un plan de descanso total donde solo estamos tumbados al sol en la playa, es fácil comprender por qué al regresar a casa tenemos varios kilos de más.

En este artículo te damos algunos consejos para que puedas mantener la dieta y el ejercicio en tus días de descanso veraniego.

Vacaciones, dieta y ejercicio: ¿van de la mano?

Si te has pasado todo el año practicando deporte y comiendo sano: ¿por qué cambiar tus hábitos en vacaciones? Aunque pueda parecer ilógico, para mucha gente esto es lo habitual.

También sucede en aquellos que en los 11 meses restantes no prestan atención a la dieta y son sedentarios. Cuando regresamos a nuestro hogar tras el merecido descanso de verano, no queremos pesarnos y huimos de la ropa ceñida al cuerpo.

Lo importante es no ser extremista. No debes obsesionarse por la figura en las vacaciones.

Sin embargo, tampoco debes abandonarte a unos días repletos de excesos. Podemos disfrutar de la playa, la montaña o el campo sin demasiados cambios en el peso o en la silueta.

Para ello, debemos ser muy conscientes de lo que comemos, de las actividades que realizamos y de nuestros hábitos. Las vacaciones no deberían ser un cambio rotundo en nuestra rutina.

¿Quieres conocer más? Lee: 8 beneficios que obtienes por incluir yogur natural en tu dieta

Consejos para mantener la dieta y el ejercicio en vacaciones

hombre corriendo en la playa

Son muchos los beneficios de comer sano y practicar deporte como para olvidarnos de ellos en las vacaciones.

Además, no trabajar ni tener tantas obligaciones puede ser la excusa perfecta para preocuparnos por nuestra salud y bienestar.

Presta atención a los siguientes consejos para seguir con la dieta y el ejercicio durante el descanso veraniego:

1. Ten cuidado con el “todo incluido”

Ese sistema tan popular donde se puede comer y beber sin pagar adicional puede ser el principal enemigo de tu salud.

No obstante, también lo puedes aprovechar para cuidarte.

  • Desayuna cereales, frutas y yogur desnatado, por ejemplo.
  • Para el almuerzo y la cena opta por verduras o pescado. Además, para las colaciones puedes elegir frutas, batidos o infusiones.

2. Adapta tu rutina de ejercicios

mujer haciendo flexiones

Aprovecha que no tienes que ir a la oficina para levantarte igualmente temprano. Así, puedes aprovechar para practicar deporte a primeras horas del día.

Este puede ser el momento ideal, porque la temperatura aún no es agobiante. Además, suele haber menos gente en la playa o el gimnasio del hotel.

También puedes hacer ejercicios al atardecer después de relajarte frente al mar.

3. Hidrátate

El agua es fundamental cuando hacemos ejercicio y llevamos una dieta saludable. Por eso, no debe desaparecer si estamos de vacaciones.

  • Puedes llevar una botella con agua en tu bolso. Además, durante el día ingiere frutas o infusiones frías para evitar la deshidratación. Estas, gracias a sus componentes antioxidantes, pueden ayudarte a eliminar las toxinas.

4. No pierdas las buenas costumbres

mujeres comiendo sandía

Ir a un restaurante para la cena en vacaciones está perfecto. No obstante, trata de que no sea una costumbre atiborrarte a comida.

Si durante todo el año comes sano y bien, no “arrojes por la borda” todo el esfuerzo. Por eso, trata de que las ingestas sean similares a las que haces en casa o el trabajo.

5. Busca compañía

Ya que en vacaciones tu pareja o tus amigos tampoco trabajan, puedes aprovechar para hacer ejercicio acompañado.

  • Puedes correr, caminar por la orilla del mar, escalar una montaña o andar en bicicleta. También puedes simplemente recorrer una ciudad a pie. Estas actividades siempre serán más divertidas si se hacen acompañado.

6. Prueba otros deportes

pies en la arena

Si en tus vacaciones sueles ir a la playa, no te encierres en el gimnasio del hotel.

Prueba con otras disciplinas específicas del lugar. Puedes probar, por ejemplo, el surf, el remo, el buceo o incluso adaptar tus ejercicios a la arena: voleibol, tenis, fútbol… Todo está permitido.

Si optas por ir a la montaña o al campo ¡es momento de pasear en bicicleta, correr o caminar! El entorno natural es mucho más reconfortante y saludable que los aparatos del gimnasio.

Siente cómo ingresa el aire puro a tus pulmones, practica trekking, anímate a escalar… Hay miles de opciones.

7. Haz un plan de ejercicios

¿Quién dice que en las vacaciones las rutinas no están permitidas?

Es cierto que todo es un poco más flexible en cuanto a horarios y obligaciones. Sin embargo, también puede ser el momento ideal para hacer cosas para las que durante todo el año no tenemos tiempo.

Puedes incluso entrenar más que en otras épocas. Arma un plan de ejercicios con tu entrenador o basándote en tus capacidades.

8. Evita los bufés libres

mujer corriendo en el puerto

Son más asequibles y tienen muchas opciones para comer. No obstante, también pueden convertirse en una perdición.

Los restaurantes tipo bufé nos hacen ingerir más alimentos por el simple hecho de que podemos servirnos una y otra vez sin recargos.

Si tu familia o amigos desea ir a esos establecimientos, no hay problema. Sin embargo, recuerda que debes cuidarte y moderarte con los platos.

9. Descansa

No olvides que si durante todo el año has hecho ejercicio sin cesar, es probable que tu cuerpo y tus músculos estén sobrecargados.

Por eso, quizás sea bueno aprovechar este receso laboral para descansar.

Simplemente no te excedas en la comida y en la bebida y realiza actividades a diario. No importa si solo se trata de caminar entre atractivos turísticos o ir a pie a la playa. Así, podrás descansar y obtener efectos beneficiosos en tu figura.

Visita este artículo: Una mente agradecida es una mente descansada

10. No te obsesiones

mujer corriendo feliz

Es perfecto hacer deporte y dieta para mantenernos sanos y fuertes. Sin embargo, también hay que darle un respiro al cuerpo.

No restrinjas las ganas de disfrutar de un helado o un platillo exótico hipercalórico. Tampoco te sientas culpable si un día no haces ejercicio.

Recuerda que los extremos nunca son buenos.