María Dolores Ballesteros, la mexicana de 80 años que obtiene su tercer título universitario

María Dolores Ballesteros es un claro ejemplo de que la edad es solo un número. A sus 80 años acaba de licenciarse en Derecho, además de seguir impartiendo clases de enfermería

María Dolores Ballesteros sueña con hacer mil cosas más en la vida.

Es como si sus ojos, sus manos, su corazón y ante todo su mente, no tuvieran bastante con todos los logros conseguidos, con todos los triunfos alcanzados… Ella quiere más.

Si esta mexicana de 80 años es noticia estos días no es solo porque haya conseguido licenciarse en derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México (UAM), sino porque esta titulación es ya la tercera que consigue.

En su currículo María Dolores Ballesteros ya cuenta con la titulación de Relaciones Laborales y también la de Enfermería.

Lo suyo, su gran pasión, es el trato con las personas, prestar un servicio, ya sea sanitario, jurídico o social.

Su compromiso con quienes necesitan algún tipo de asistencia no parece tener límites, al igual que su afán por aprender, por tener contacto con su entorno, por nutrir su curiosidad y su pasión por la vida y el conocimiento.

Según ella misma explica, tener muchos proyectos en mente es lo que la mantiene viva.

Estamos ante todo un ejemplo. Una mujer que inspira, que nos alienta con su fortaleza, optimismo y vitalidad. De mayores, todos deberíamos aspirar a ser como María Dolores Ballesteros.

La edad es solo una cifra, no una barrera

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Podríamos decir aquello de que la edad pasa factura, que nadie se escapa al paso del tiempo, al dolor de los huesos y las articulaciones.

También podríamos hacer referencia a esa vitalidad que se escapa, a las enfermedades que llegan, a las canas, las arrugas, la espalda que duele y el corazón que ya no es joven y que, a instantes, se cansa…

Podríamos decir esto y mucho más, y en todo tendríamos razón. Porque madurar, hacernos mayores y llegar a los 70 y a los 80 en perfecto estado físico es una bendición que no todos alcanzan.

Ahora bien, puede que el cuerpo duela, que no seamos ágiles, que con el cambio de clima la artritis nos aqueje más, pero lo que el tiempo no puede alterar, mancillar o estropear es nuestra actitud ante la vida.

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Es ahí donde nosotros tenemos poder, ahí donde sí tenemos las riendas: porque una mente ilusionada no sabe de edad, no entiende de rendiciones y se alimenta de proyectos con los cuales seguir sintiéndose joven.

Porque la juventud es una arte en la que todos debemos invertir tiempo y esfuerzos, como María Dolores Ballesteros.

Desde muy temprano, sus padres la animaron en una dimensión muy concreta, el estudio, y por ello, siempre le repetían la misma frase:

Tú naciste para estudiar, no para lavar ollas tiznadas.

María Dolores Ballesteros, una vida de conocimientos y servicios sociales

María Dolores Ballesteros

María Dolores Ballesteros tiene 4 hijos y 8 nietos. Todos ellos cuenta con su carrera universitaria.

Es muy posible que esta mujer de mirada firme y profunda les alentara desde muy temprano en la misma idea que sus padres le inculcaron a ella: en formarse para ser mejor persona, en instruirse para ayudar a otros, para ser útil, para ser alguien en la vida.

Sea como sea, parece que María Dolores Ballesteros no tuvo bastante con su primera licenciatura.

Ante todo, enfermera de la vida

Tras titularse en enfermería, trabajó una buena parte de su vida en el Instituto Nacional de Cardiología de México, así como en el Centro Médico Nacional y el Hospital Español.

  • Más tarde se especializó en medicina interna y gastroenterología y cuenta entre sus méritos más queridos el haber sido testigo del primer trasplante renal hecho en México.
  • Por otro lado, entre sus experiencias vitales más renombradas, de esas que uno guarda en su memoria por verlas ahora como algo determinante, está la de haber salido de su país sin papeles para trabajar como enfermera en Estados Unidos y Canadá.
  • María Dolores Ballesteros pudo montar en su país y, tras estas experiencias en el exterior, su propia escuela de enfermería.

En la actualidad, sigue dando clases a cientos de alumnos.

Médico tomando la tensión

El derecho, su pasión en la actualidad

Una de las cosas más complejas a las que tuvo que hacer frente nuestra protagonista fue dominar el mundo digital.

Internet fue, sin duda, el escenario más complejo y extraño al que tuvo que enfrentarse. No obstante, a día de hoy, se mueve por él y lo domina como cualquier persona, como cualquiera de sus jóvenes compañeros de universidad.

A su vez, se declara toda una apasionada del Derecho Civil, el Derecho Penal y el Derecho Agrario.

Por si no fueran pocos sus éxitos académicos, esta mujer pertenece también a los líderes comunitarios de su delegación (comuneros de la Magdalena Contreras).

Allí espera poder desempeñar su labor como abogada, su gran pasión en la actualidad.

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No obstante, y puesto que “aún” cuenta con 80 años y le auguramos, sin duda, que llegará a ser centenaria, no sería de extrañar que en unos años pisara de nuevo las aulas de la universidad en busca de otro título, de otra rama de conocimiento en la que ser útil para su sociedad.

Un ejemplo y una maravilla de mujer de la que esperamos saber más cosas.

Yo no puedo decir nada, porque cada quien decide el trayecto de su vida. Lo que sí creo, es que todos debemos tener un proyecto de vida y seguir las oportunidades que la misma nos concede.

El que no sigue estudiando es porque no quiere. Todos tenemos muchas posibilidades y más en la actualidad.

-María Dolores Ballesteros-

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