Marieke Vervoort, la atleta paralímpica firmó su eutanasia

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña el 14 enero, 2019
Valeria Sabater · 19 septiembre, 2016
Los médicos le recomendaron a Marieke Vervoort mantenerse activa. En el deporte encontró un motivo para seguir viviendo. Con la de Río 2016, cuanta ya con tres medallas olímpicas. Firmó sus papeles para su eutanasia, pero sabe que "aún no es su momento".

Marieke Vervoort es una luchadora. Esta atleta belga de 37 años preparó sus papeles para la eutanasia en el 2008 y, a pesar de tener claro que «aún no es su momento», sabe que llegará, y sabe además cómo quiere que sea su muerte.

Las personas no tenemos pleno control sobre lo que la vida nos trae. Enfermedades, accidentes, hechos inesperados nos moldean y nos ponen a prueba.

Marieke Vervoort ha abierto, una vez más, el debate sobre la eutanasia al decir que después de los juegos paralímpicos pensaba decir adiós a este mundo.

Sin embargo, por ahora decidió que aún no es el momento. Pero sus palabras, llenas de coraje, sabiduría y sensibilidad, han impresionado a todo el mundo. Tanto si estamos de acuerdo o no con la eutanasia, esta gran mujer merece pleno respeto.

La última carrera de Marieke Vervoort

Marieke Vervoort se mueve por la vida con la intensidad de quien desea apurarlo todo. Cada día nuevo, cada imagen, cada sonido, cada bocanada de oxígeno.

  • Practica atletismo, carrovelismo (blokarting) y, antes de que la enfermedad le quitara su movilidad, era triatleta. Además, de haber conseguido una medalla de plata en los Juegos de Río 2016, su medallero cuenta ya con otros trofeos.
  • Compitió en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012. Logró dos medallas, una de oro y otra de plata.
  • En su país también ha sido premiada en numerosas ocasiones. Según ella, el galardón que más feliz le hace es el otorgado por la Asociación Flamenca de Periodistas Deportivos, quienes reconocen su esfuerzo, su carácter y su ejemplo.

No obstante, según la propia Marieke Vervoort, esta será seguramente su última carrera en unos Juegos Olímpicos.

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Marieke Vervoort-foto

La enfermedad degenerativa

Marieke padece una enfermedad muscular degenerativa que la dejó desde una edad muy temprana en silla de ruedas. El auténtico problema, según manifiesta, no está en la invalidez en sí sino en el sufrimiento físico que padece cada día.

  • Son más 20 años ya con esta lucha cotidiana, viendo cómo el propio cuerpo responde cada vez menos.
  • Sufre desmayos, ataques de epilepsia, intensos dolores y, en poco tiempo, sabe que dejará de ver. En la actualidad solo tiene un 20% de visión. En unos meses o pocos años, la oscuridad la abrazará por completo.
  • La suya es la crónica de una vida condenada a la invalidez, a la ceguera, a la desconexión gradual de aquello que tanto ama: la vida.

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Los papeles de la eutanasia

Supo desde una edad muy temprana lo que le iba a ocurrir. Tras el diagnóstico de la enfermedad, y según sus propias palabras, pensó en el suicidio. Sin embargo, ocurrió algo.

  • Sus médicos le comentaron que un modo de ganar en calidad de vida era mantenerse activa. El deporte es lucha y es supervivencia, y eso le agradó. Encontró un motivo.
  • Empezó a jugar al baloncesto en silla de ruedas. Más tarde probó el buceo y la natación, pero fue en el triatlón donde se encontró a sí misma, donde vinieron los primeros premios y el reconocimiento.
  • En 2006 se convirtió en campeona del mundo de paratriatlón, un galardón que consiguió dos años seguidos.

Sin embargo, en 2008 su enfermedad empeoró hasta el punto de no poder continuar con el triatlón. No obstante, su país se volcó con ella, le pidieron que contara su historia, que saliera en la televisión dando su testimonio.

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Marieke Vervoort así lo hizo. Publicó su libro «Wielemie, deportes para la vida». A la vez, también hizo otra cosa: preparar los papeles para su eutanasia.

Su «momento» aún no ha llegado

Después de dejar a un lado el triatlón, llegó el blokart, un tipo carreras donde unos carros se mueven gracias a la acción del viento, y donde se proclamó subcampeona en el 2011.

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Tras esto llegó otra especialidad: el atletismo en silla de ruedas. Después de ser incluida en la categoría T-52 pulverizó todos récords continentales.

Sus logros en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 la llenaron de emoción. Seguía teniendo motivos para vivir, a pesar de que el dolor la acompañara cada día. Tanto es así, que en la actualidad, solo puede dormir en periodos de 10 minutos debido al intenso dolor.

Además, los ataques de epilepsia son cada vez más intensos. Sabe que su tiempo se apaga como un lento atardecer pero, mientras tanto, y según sus propias palabras, disfrutará al máximo de la vida.

Marieke Vervoort (1)

Ahora bien, cuando llegue la ceguera completa, cuando su cuerpo ya no sea suyo sino del dolor y la parálisis sea total, dirá adiós. La eutanasia no es una rendición. Es un descanso para los más valientes.

Ha elegido ya cómo será su funeral: sus cenizas se lanzarán al mar en Lanzarote (Islas Canarias, España).

Quiere que los suyos la recuerden con una sonrisa, porque es así como ella los verá a todos cuando descanse en paz. Sin sufrimientos.