5 mascarillas hidratantes para el cabello quemado

La mezcla de huevo y miel es perfecta para aquellas personas que tengan el cabello reseco y encrespado por culpa de productos químicos. Lo hidratan en profundidad y le devuelven su brillo natural

El secador de pelo, y sobre todo la plancha, van estropeando el pelo a tal punto de llegar a quemarlo. El resultado es un cabello quedamos que no solo es un problema estético. También puede ser un problema para nuestra salud capilar.

Descubre en este artículo varias mascarillas hidratantes para el cabello quemado. Gracias a ingredientes caseros como el huevo o la miel podremos nutrir nuestro pelo en profundidad de manera natural.

Causas del cabello quemado

El cabello quemado puede tener su causa en el uso excesivo de plancha y secador. No obstante, también pude ser por mucha exposición al sol, el agua salada del mar, el cloro de la piscina, las tinturas, el agua demasiado caliente y algunos tratamientos invasivos. Todos estos factores desencadenan que nuestro pelo parezca o esté, literalmente, “quemado”.

Muchas mujeres creen que la única solución posible a este problema es cortar por lo sano (o la raíz). No obstante, es posible recurrir a algunos tratamientos caseros y naturales intensivos con muy buenos resultados. Podrás recuperar la salud de tu pelo con ingredientes que se encuentran con facilidad.

¿Cómo se quema el cabello?

Antes de determinar qué tratamiento es mejor (sea casero o no), es preciso que sepas por qué tu pelo está así. El cabello dañado que luce reseco y se rompe con facilidad puede estar quemado, sin brillo, con las puntas están partidas o deshilachadas.

En estos casos, la capa protectora más externa, que es responsable de la apariencia, se encuentra “lastimada”. Si pudieras ver en un microscopio una hebra sana de pelo podrías observar que tiene como un “blindaje”. Todo lo contrario ocurre con un pelo dañado, porque está recto, como electrizado.

Un consejo muy interesante es estimular la circulación sanguínea del cuero cabelludo. De este modo podemos ayudar a eliminar las toxinas que pueden estar bloqueando los folículos. Esto favorecerá el crecimiento de cabello sano.

  • Cada día, tómate cinco minutos para hacerte masajes en la cabeza (puedes aprovechar mientras miras televisión). Si lo deseas, utiliza algunas gotas de aceite de oliva y luego enjuaga.

Causas del cabello quemado

Remedios caseros para el cabello quemado

1. Aceite de oliva y romero

Si sumamos las propiedades hidratantes del aceite de oliva y las antioxidantes del romero, podemos conseguir una excelente combinación para que el cabello dañado o quemado se recupere. Pero también, protegerlo de nuevas agresiones.

Ingredientes

  • ¼ taza de aceite de oliva (50 ml)
  • 5 gotas de aceite esencial de romero

¿Cómo lo hacemos?

  • Solo debes calentar ¼ taza de aceite de oliva sin que hierva.
  • Verter en una botella de vidrio y añadir cinco gotas de aceite esencial de romero.
  • Mezclar bien y con algunas gotas masajear el cabello quemado.
  • Colocar una gorra de plástico para que actúe unos 20 minutos.
  • Luego lavar con champú y acondicionador, como de costumbre.
  • Puedes repetir una vez por semana.
  • Se recomienda reservarla durante un mes cómo máximo en un sitio donde no le de el sol y calentar un poco cada vez que vayas a utilizarla.

2. Huevo y miel

Ambos ingredientes te pueden servir para recuperar tu cabello quemado. Es ideal para los que tengan el cabello muy reseco y rizado, con frizz y maltratado, debido a las agresiones químicas.

Ingredientes

  • 1 o 2 huevos
  • 3 cucharadas de miel (60 g)

¿Cómo lo hacemos?

  • Dependiendo de la cantidad de pelo que tengas (y del daño), tomar uno o dos huevos y añadir tres cucharadas soperas de miel.
  • Mezclar bien y aplicar sobre el cabello.
  • Luego colocar una gorra de plástico y dejar que actúe por media hora.
  • Después de ello, lavar con champú y acondicionador.
  • Si deseas un poco más de hidratación, puedes añadir una cucharada de aceite de coco y una de almendras.

Huevo para el cabello quemado

3. Frutas y yogur

Las frutas son ingredientes hidratantes y antioxidantes, por lo cuál las podrás aprovecharlas para reconstituir el cabello. En especial, recurrimos la plátano, el melón y el aguacate.

Ingredientes

  • ½plátano
  • Algunos trozos de melón (200 g)
  • ½ aguacate
  • 3 cucharadas de yogur (36 g)

¿Cómo lo hacemos?

  • Mezclar en la licuadora medio plátano, algunos trozos de melón, medio aguacate y tres cucharadas de yogur natural.
  • Si tu cabello está muy dañado, colocar una cápsula de vitamina E.
  • Licuar bien hasta que todo se encuentre bien integrado.
  • Aplicar en todo el cabello y cubrir con la gorra de plástico.
  • Dejar actuar durante media hora y luego lavar como de costumbre.

4. Mayonesa, aceite de oliva y huevo

¿Mayonesa en el pelo? La combinación de aceite de oliva y huevo es excelente para el cabello quemado. Lo nutre en profundidad y le devuelve la suavidad y el brillo.

Ingredientes

  • 1 huevo
  • 1 cucharada de aceite de oliva (15 ml)
  • 2 cucharadas de mayonesa (30 ml)

¿Cómo lo hacemos?

  • En un recipiente colocar un huevo y batir bien.
  • Luego añadir una cucharada de aceite de oliva y dos de mayonesa.
  • Mezclar hasta que los tres ingredientes estén homogéneos.
  • Aplicar sobre el cabello, colocar un gorro de plástico y dejar actuar por 20 minutos.
  • Luego enjuagar con abundante agua y lavar con champú y acondicionador para cabellos maltratados.

5. Aloe vera, aguacate y glicerina

Esta combinación es realmente muy beneficiosa para tu pelo quemado o maltratado. Los tres ingredientes que proponemos ayudan a mantener la hidratación del cabello y lo protegen de las agresiones externas.

Ingredientes

  • 3 cucharadas de gel de aloe vera (36 ml)
  • 3 cucharadas de glicerina vegetal (45 ml)
  • 2 cucharadas de aceite de aguacate (30 ml) o una cucharada de pulpa de aguacate (20 g)

¿Cómo lo hacemos?

  • Poner todo en una botella limpia y seca y agitar hasta mezclar del todo.
  • Colocar un poco en tu mano y pasarla con suavidad por el cabello, sobre todo en las puntas.
  • Cubrir con una toalla o gorra de baño y deja actuar por media hora.
  • Luego, lavar y enjuagar con los productos que utilizas de manera habitual.
  • Repetir cada tres días.