¿Qué material es el adecuado para los estimuladores de encías?

Lucía Ramírez · 13 abril, 2018
Los estimuladores de encías son artículos que pueden ayudar a tu bebé en el proceso de desensibilización bucal. Pueden ayudarle con los malestares propios de la dentición. Pero debes cuidar de qué materiales están hechos.

Los estimuladores de encías o mordederas son instrumentos que ayudan a que el proceso de dentición de los bebés sea más llevadero y no resulte tan frustrante, tanto para ellos como para los padres.

No obstante, no siempre este tipo de artículos están elaborados con materiales libres de sustancias tóxicas. Y esto es muy importante tomarlo en cuenta, ya que tu bebé apenas está en desarrollo y no cuenta con las defensas necesarias como para metabolizar debidamente dichos elementos.

Una manera de proteger a tu bebé es conocer los materiales más inocuos con los cuales deben estar elaborados los estimuladores de encías.

¿Para qué sirven los estimuladores de encías?

Los estimuladores de encías o mordederas son instrumentos que desensibilizan la boca del bebé. Su finalidad es preparar al pequeño para la introducción de otros utensilios de limpieza oral en el futuro. Pueden emplearse desde los tres meses hasta que brote su primera dentición. Igualmente, los llamados dedales de silicona pueden ser de gran utilidad.

Todos estos artículos son de gran ayuda pues alivian la comezón que provoca la erupción de los dientes primarios, los llamados dientes de leche.

¿Por qué es importante considerar el uso de los estimuladores de encías? Antes que nada, debes saber que el proceso de dentición dura desde los 6 meses hasta los 2 años y medio de vida del pequeño. Durante este período, los bebés pueden llegar a sentir dos o más de los siguientes síntomas:

  • Encías hinchadas.
  • Estreñimiento.
  • Sensibilidad.
  • Babea más de lo normal (hipersalivación).
  • Algo de fiebre (38ºC).
  • Falta de apetito.
  • Rojez o irritación en las mejillas.
  • Insomnio.
  • Irascibilidad.

Artículos como las mordederas y los dedales de silicona ayudan a aliviar el dolor intenso que los bebés sienten en la zona de la erupción dentaria.

No obstante, ya que estos objetos están en contacto directo con la boca del pequeño y, por tanto, con su aparato digestivo, es de vital importancia cuidar que los materiales con los que son elaborados no sean dañinos para su salud.

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Materiales recomendados

Silicona

Silicona

La silicona es un polímero resistente al calor, de baja reactividad química y de baja toxicidad. Además, esta sustancia no es compatible con el crecimiento microbiológico. No absorbe agua ni olores. Por esas razones, la silicona suele utilizarse en utensilios de cocina, juguetes y productos para bebés.

Al contrario del látex, tiene la desventaja de ser menos elástico. Por ello, las mordederas o estimuladores de encías se rompen. Es por esto que tienen un período de vida útil mucho menor.

Madera

Aunque no es tan común, en algunas ocasiones se emplea la madera en las mordederas de bebé. Esto se debe a que en su estructura y composición, no existe componente perjudicial alguno.

No obstante, debe vigilarse que la madera no haya sido tratada con barnices tóxicos o pinturas. Asimismo, las mordederas deben limpiarse perfectamente para evitar riesgos.

Látex

Látex

Este producto es una goma natural y elástica de color marrón. No contiene sustancias químicas tóxicas ni contaminantes. Por ende, se le considera como uno de los materiales más puros.

Este material también se adapta a la boca del bebé, ya que es blando y de textura agradable. Por otra parte, es un material sumamente flexible. Puede resistir los mordiscos y los tirones propios del período de dentición.

Sin embargo, el látex tiene algunos inconvenientes: conserva olores, se deteriora más rápido que la silicona y se ensucia con facilidad. Además, antes de usar instrumentos con este material, debes comprobar que tu pequeño no sea alérgico al látex. Procura realizar esta prueba, de otro modo, su empleo puede resultar contraproducente.

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Polipropileno (PP)

Es uno de los plásticos más seguros y versátiles. De hecho, es considerado como un plástico ecológico. Además de su resistencia a la corrosión, es inodoro, esterilizable y no tóxico.

Suele utilizarse en la industria de juguetes, recipientes para alimentos, medicinas, productos químicos, entre otros rubros por su inocuidad. Actualmente, se ha convertido en uno de los sustitutos del Bisfenol-A en la fabricación de biberones.

Otros materiales

También puedes encontrar en el mercado estimuladores de encías hechos con materiales inocuos, tales como tejidos de algodón, madera natural y orgánica, aceite de lino orgánico o materiales sintéticos como la goma termoplástica y elastómeros (TPE).

Materiales no recomendados

Bisfenol-A (BPA)

Bisfenol-A (BPA) (2)

Es una sustancia química que se encuentra en los policarbonatos. Este material se usó durante mucho tiempo en la fabricación de biberones, por su resistencia al calor y transparencia.

No obstante, existen estudios que demuestran que el BPA es un disruptor endocrino capaz de alterar funciones hormonales y genéticas. Como resultado de ello, desde el 2011, la Unión Europea prohibió la comercialización de biberones fabricados con BPA (Directiva número 2011/8/EU).

Ftalatos

Los ftalatos son compuestos químicos que se agregan a los plásticos para incrementar su flexibilidad. Se encuentran regularmente en productos plásticos fabricados con PVC.

Sin embargo, algunas clases de este material han sido clasificadas como carcinógenas, mutagénicas y reprotóxicas. Como resultado de ello, su uso ha quedado completamente descartado.

Collares de ámbar

Actualmente, los collares de ámbar se han convertido en un remedio popular durante la dentición de los pequeños. Supuestamente, contienen pequeñas cantidades de ácido succínico, el cual tiene un efecto analgésico.

No obstante, no existe información científica al respecto que verifique dichas propiedades. De hecho, especialistas hacen un atento llamado, tanto a los médicos como padres de familia, para evaluar los riesgos involucrados en el uso de collares de ámbar. ¿Por qué razón? Esto se debe a las altas probabilidades de estrangulación y asfixia en los pequeños.

Aunque la decisión final la toman los padres, es importante evitar riesgos innecesarios y buscar alternativas seguras para el pequeño. En el caso de los collares de ámbar, el supuesto alivio que le proporcionan al bebé no puede ser comparable con las consecuencias en caso de ocurrirle un accidente.

Reflexiones

Como ves, es importantísimo estar al tanto de todo aquello que tu pequeño se lleve a la boca. Sobre todo, tomar decisiones informadas en cuanto a la compra de productos para su higiene.

Y recuerda, si necesitas orientación para tratar los síntomas de dentición de tu bebé, no dudes en visitar al médico pediatra. Lo mejor que puedes hacer es poner a tu tesoro en manos de expertos.