Me da miedo presentar a mi novio a mis padres

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña el 28 febrero, 2019
Claudia Pamela Forestello · 28 febrero, 2019
Presentar el novio a los padres es necesario en algún momento por duro que parezca. Así que, como es inevitable en las relaciones que parecen tener futuro, hay que relajarse y proceder al encuentro.

“Presentar a mi novio a mis padres”. Suele ser, de solo pensarlo, un hecho que causa pánico a muchos jóvenes.

Fuera de casa están felices caminando de la mano y divirtiéndose. Pero cuando deben organizar la reunión familiar todas las dudas emergen.

¿Lo aceptarán? ¿Él sabrá comportarse de acuerdo a las reglas del hogar propio? ¿Estará a la altura de las expectativas?

Y cientos de preguntas provocan un estrés tan grande que desisten de la idea.

Antes de pensar en hacer la presentación oficial hay que estar realmente seguros de que se trata de una relación seria.

Salir varias veces, afianzar la pareja para no perder tiempo ni energía en algo que no tiene futuro.

Además, si cae bien en la familia, luego se hace más duro cortar. O comienzan los juicios de valor si se llevan varios novios en poco tiempo.

Para evitar estas situaciones, estar seguras previamente de que por lo menos durará un tiempo es lo mejor.

Algunos consejos para presentar a mi novio a mis padres

Madre hablando con su hija. presentar a mi novio

Un consejo para perder el miedo de presentar el novio a los padres es tener una estrategia.

Antes que nada, puedes lanzar indirectas de que estás conociendo a alguien.

Poco a poco puedes nombrarlo en las conversaciones familiares. Tal vez, contar una anécdota divertida o cariñosa en la que hayáis participado. Se trata de preparar el ambiente emocional de los padres para recibir al “yerno” de turno.

Claro que el novio no es un decorado, por lo que también es importante prepararle para la ocasión.

Cuanta más información tenga mejor podría resultar el encuentro. Brindarle detalles como el tipo de personalidad de los padres, sus gustos, las cosas que los irritan, etc.

Aunque es cierto que muchos prefieren ser espontáneos y que sea lo que Dios quiera.

Si este es el caso, entonces la confianza y el amor deben ser tan fuertes como para aceptarlo así. Pues es del tipo que nada le afecta, pero sin faltar el respeto ni desubicarse.

Seguramente, a los pocos minutos de estar todos juntos lográis relajaros.

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El lugar apropiado

Presentar el novio a los padres.

Elegir el lugar en el cual presentar “a mi novio” a mis padres puede ser un factor clave.

Si hay miedo de que en verdad no cumpla con las expectativas de ellos, tal vez un bar neutro sea lo ideal. Así, podréis iros rápidamente con cualquier excusa.

Optar por un cumpleaños donde haya más gente también suele ser beneficioso para escapar de las miradas inoportunas.

Algunos padres se resisten a salir de casa y hay que darles el gusto. También para ellos suele resultar estresante conocer al novio de su hija.

Si queréis recibirlo en la comodidad del hogar, pues que así sea.

Organizar una comida relajada y con poca gente seguramente resulte bien. Ya que todos estaréis predispuestos para hacerlo con el tiempo suficiente para mentalizarse.

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En el momento de producirse el encuentro intenta actuar con total naturalidad.

Simplemente, oficia de anfitriona al principio hasta lograr que se genere la confianza necesaria para el diálogo.

Por lo tanto, es muy bueno estar al día con las noticias para recurrir a ellas en caso de que se produzcan silencios dolorosos.

No forzar momentos íntimos entre ellos es fundamental. Ten presente que no se conocen aún y si no se da de manera espontánea no hay que obligarlos.

Críticas… para otra ocasión

Presentar tu novio a tus padres.

Antes de reunirse y presentar el novio a los padres la premisa es dejar expresamente asentado un punto clave a todos.

El que tenga algo negativo para opinar se compromete a hacerlo en privado y una vez finalizado el encuentro.

De esta manera, aseguran que el respeto será un imperativo en esa ocasión.

Así, es más fácil perder el miedo y todos pueden actuar con normalidad.