Medicamentos más comunes en los niños

La farmacología pediátrica es la ciencia que estudia los efectos y las dosis de los medicamentos en los niños, debe tener en cuenta una gran cantidad de factores específicos de este grupo de población tan heterogéneo.

La administración de medicamentos en la infancia es un reto difícil, pues se deben tener en cuenta un conjunto de características particulares de este grupo de la población.

La farmacología pediátrica

La farmacología pediátrica es la ciencia que estudia la administración de medicamentos a niños.
Esta disciplina abarca aspectos como:

  • La dosis de administración
  • Los posibles efectos secundarios
  • El mecanismo de acción del fármaco
  • Su forma de administración.

En la farmacología pediátrica se deben tener muy en cuenta las particularidades metabólicas y fisiológicas de los niños, así como la gran variabilidad existente entre un paciente y otro.
La razón es que la población pediátrica es muy heterogénea, en cuanto a la edad, el peso, el área de superficie y la capacidad para absorber, metabolizar y excretar fármacos.

En general, se podría decir que el rasgo más relevante que debe tener en cuenta la farmacología pediátrica es el grado de inmadurez de los pacientes. Esto quiere decir que los órganos de los niños tienen un mayor grado de inmadurez y, en última instancia, un funcionamiento diferente que los de los adultos.

Estas diferencias en el funcionamiento del organismo en los niños van a condicionar el comportamiento de los fármacos administrados, haciendo de la elección de la dosis una tarea complicada

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Particularidades fisiológicas en los niños

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Algunas de las características propias de los pacientes pediátricos son por ejemplo, su funcionamiento biliar inmaduro, que puede provocar déficits en la circulación y en el metabolismo hepático de algunos fármacos.

El recién nacido tiene una mayor cantidad de agua en el organismo, en comparación con una persona adulta. También la permeabilidad de sus membranas celulares es mayor. Estos aspectos hacen que la biotransformación de los fármacos sea menor en los recién nacidos. Por ello, la duración de la acción de ciertos medicamentos se prolonga.

Por otra parte, la función renal en los niños también se encuentra disminuida. Esto hace que la vida plasmática —tiempo en el que podemos encontrar el fármaco en sangre— se incremente, pues la excreción renal del medicamento se ralentiza.

Además, estas particularidades no solo las encontramos en el proceso de metabolización del fármaco, sino también en la acción que ejerce el propio fármaco en el organismo. En relación con este último aspecto, podemos observar distintas sensibilidades a diferentes fármacos, encontrándose aumentadas o disminuidas con respecto al paciente adulto dependiendo del medicamento en cuestión.

En resumidas cuentas, la población pediátrica es un grupo bastante peculiar. Por ello, requiere un estudio específico a la hora de decidir la medicación a utilizar. Además, se requiere un ajuste especifico de las dosis, las cuales suelen ser menores de las que corresponderían en función de su peso. Esto es debido a la disminución de la función renal y hepática en el recién nacido.

Es de especial importancia evitar la automedicación en este tipo de pacientes, de forma que, ante cualquier tipo de duda, se debe acudir y pedir consejo al personal sanitario, que decidirá el mejor tratamiento para el niño.

Medicamentos más comunes en niños

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Los medicamentos más utilizados en la población pediátrica están destinados a paliar afecciones menores o sintomatologías comunes como malestar, dolor o fiebre.

Analgésicos, antipiréticos y antiinflamatorios no esteroideos (AINES)

Se trata de  los medicamentos para el dolor más utilizados.

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Paracetamol

  • Se trata de un medicamento con poca acción antiinflamatoria, pero si antipirética (reduce la fiebre)
  • Se puede administrar por diversas vías como oral, rectal o intravenosa
  • No produce daño intestinal
  • A dosis elevadas puede producir daño hepático (es hepatotóxico)
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Nolotil (metamizol)

  • Analgésico más potente que el paracetamol
  • Se trata de un medicamento con escasa función antiinflamatoria, pero si antipirética (reduce la fiebre)
  • Relaja la musculatura del intestino, por lo que es muy utilizado en dolores de tipo cólico
  • Se puede administrar por vía oral, rectal y parenteral
  • No produce daño intestinal
  • Puede producir hipotensión
  • No se aconseja su administración en bebés menores de 4 meses

Ibuprofeno

  • Se trata del AINE más utilizado en niños
  • Es antiinflamatorio y antipirético (reduce la fiebre)
  • Muy bien tolerado a nivel gastrointestinal
  • Se administra por vía oral
  • No está aconsejada su administración a bebés menores de 3 meses

Naproxeno

  • Se administra por vía oral o rectal
  • En España, aprobado su uso solo en mayores de 16 años
  • Usado en enfermedades reumáticas y para el dolor menstrual
Medicamento naproxeno.

Diclofenaco

  • Utilizado en cuadros de dolor intenso
  • Antipirético
  • Relaja la musculatura del intestino, por lo que es muy utilizado en dolores de tipo cólico
  • En España, aprobado solo en mayores de 14 años

Ácido acetilsalicílico (aspirina)

  • Analgésico, antipirético y antinflamatorio
  • No autorizado en menores de 16 años
  • Relacionado con el síndrome de Reye, enfermedad grave que puede ocurrir en niños al tomar aspirina para tratar los síntomas de una enfermedad vírica como la gripe o la varicela.

Como hemos podido comprobar, las diferencias en el desarrollo y funcionamiento de los órganos de los niños son notables. Por esta razón, siempre debemos acudir al médico cuando nuestros niños lo necesiten. Evitaremos pues tomar decisiones como la administración de un fármaco sin conocer la dosis exacta o si está indicado para su edad.