¿Qué es la medicina nuclear y para qué sirve?

Daniela Castro 3 junio, 2018
La medicina nuclear se centra en diversas técnicas de diagnóstico que emplean radioisótopos. No supone ningún riesgo para la salud.

El gran avance que ha tenido la ciencia y la tecnología en las últimas décadas ha revolucionado muchos ámbitos en el campo de la salud. En la actualidad se utilizan técnicas como la medicina nuclear, que utiliza pequeñas cantidades de material radioactivo para diagnosticar y determinar la gravedad de ciertas enfermedades.

A través de este tipo de procedimientos se puede determinar la actividad molecular dentro del organismo, lo cual brinda la información necesaria para reconocer la etapa de la enfermedad, así como la respuesta inmediata de los pacientes ante las respectivas intervenciones terapéuticas.

¿Cómo funciona exactamente? ¿Para qué se utiliza? Aunque muchas de sus modalidades ya se aplican con regularidad en la práctica de la medicina, hay quienes aún desconocen en qué consiste y cuáles son sus funciones. A continuación recopilamos los aspectos más relevantes para entenderlo mejor.

¿Qué es la medicina nuclear?

La medicina nuclear es una especialidad médica que emplea radiotrazadores o radiofármacos con el fin de evaluar las funciones corporales y diagnosticar y tratar enfermedades. Estas sustancias radioactivas se inyectan en mínimas cantidades en el organismo, para hacer un seguimiento desde el exterior.

El radiofármaco se fija en el órgano o sistema para el cual ha sido producido y su distribución la capta un aparato detector de radiación conocido como gammacámara. Tras almacenarse digitalmente, la información se procesa y se obtienen imágenes funcionales y moleculares que permiten determinar cómo están funcionando los órganos y tejidos explorados.

Su ventaja respecto a otros métodos de diagnóstico por imágenes radica en que no es una técnica invasiva y permite identificar anomalías que difícilmente se ven con otras pruebas. Cuando decimos que no es invasiva es porque no requiere cirugías o introducción de aparatos en el cuerpo.

Técnicas para obtener imágenes en la medicina nuclear

Tomografía para estudiar el ELA.

Los procedimientos por imágenes de la medicina nuclear por lo general constituyen exámenes médicos indoloros. Para llevar a cabo las exploraciones se utilizan materiales radioactivos denominados radiosondas. Estos elementos se pueden inyectar vía intravenosa, pero también ingerir vía oral o inhalar para que se acumule en la zona requerida.

Cada una de las técnicas presenta ventajas y desventajas que pueden variar en función de las partes del cuerpo donde son aplicadas. Para su realización se combina el uso de ordenadores, detectores (gammacámara) y sustancias radioactivas. Los más conocidos son:

  • Tomografía de emisión de positrones (PET)
  • Tomografía computarizada de emisión monofotónica
  • Imagen cardiovascular
  • Scan de huesos
  • Radioterapia

¿Para qué sirve la medicina nuclear?

La medicina nuclear sirve para generar imágenes de la función de un órgano determinado, así como de su actividad molecular. La información que reúne ayuda a lograr un diagnóstico más preciso para facilitar su posterior tratamiento.

Es una de las pruebas de diagnóstico más eficaces de momento, dado que muchas enfermedades inician con mínimos cambios a nivel celular que son imperceptibles con otros tipos de exámenes. Debido a la técnica que usa, la medicina nuclear deja ver hasta la más mínima anomalía.

Usos más comunes de la medicina nuclear

Muchos pacientes aún desconocen todo lo relacionado con la medicina nuclear. Sin embargo, en los últimos años se ha incorporado de manera creciente en muchos campos de la medicina, incluyendo la farmacología. Además, hay estudios y diagnósticos para casi todos los órganos y sistemas del cuerpo.

Por este motivo, año tras año han incrementado las terapias basadas en el uso de sustancias radioactivas tanto para enfermedades como el cáncer, como para problemas no cancerosos como las afecciones cardíacas y trastornos cerebrales. Sus aplicaciones más comunes son:

  • Evaluación del daño cardíaco tras un ataque
  • Detección y tratamiento de varios tipos de cáncer (colon, pulmón, linfoma, etc.)
  • Diagnósticos precisos de enfermedades de tipo arterial en pacientes de alto riesgo
  • Evaluación del corazón antes y después de una quimioterapia
  • Diagnóstico y evolución de enfermedades como la demencia y el alzhéimer
  • Análisis de la función pulmonar diferencial para la reducción de pulmón o la cirugía de trasplante
  • Examinar huesos por fracturas, infecciones o artritis
  • Determinar la presencia de metástasis en los huesos
  • Evaluación de anomalías cerebrales como convulsiones, pérdida de la memoria o bloqueo del flujo sanguíneo
  • Medición de la función de la glándula tiroidea para detectar hipertiroidismo o hipotiroidismo
  • Diagnósticos de un desorden de las células sanguíneas

Contraindicaciones de la medicina nuclear

La medicina nuclear se ha logrado posicionar como una técnica no invasiva y segura. Aunque el tema ha generado controversia ante la posibilidad de contaminación por el uso de radiofármacos, hoy se defiende por sus múltiples beneficios.

La dosis total de radiación que se les administra a los pacientes no es superior a la que se usa en radiografías de tórax o exámenes TC de rutina. La cantidad es tan pequeña que no representa un riesgo para la salud. De hecho, es una de las técnicas más solicitadas por los facultativos para el seguimiento y control de muchas enfermedades.

No obstante, las dosis suelen variar en función del peso del paciente, del órgano que se va a estudiar o del grado de avance de la enfermedad. Por lo tanto, algunos posibles efectos secundarios pueden incluir:

  • Bajo riesgo de radiación.
  • Reacciones de carácter alérgico hacia los isótopos radioactivos o radiofármacos.
  • Dolor leve tras la inyección vía intravenosa.

Las mujeres embarazadas o lactantes deben informar al médico o radiotecnólogo sobre su estado. De ser necesaria la intervención, el profesional estará obligado a elegir con cuidado los medicamentos para evitar posibles riesgos para el feto.

Bibliografía

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