En medio de toda dificultad, hay una oportunidad

Las piedras en nuestro camino son dificultades necesarias para ir aprendiendo. No olvides que lo bueno y lo malo siempre van unidos, y es fundamental padecer con uno para poder disfrutar del otro

El mundo te romperá el corazón de todas las formas imaginables. Eso está garantizado y yo no puedo explicarlo, como tampoco la locura que llevo dentro ni la locura que llevan los demás. La vida nunca es justa pero debes afrontar los golpes y seguir adelante.

Y cuando tengas el corazón roto tendrás que volver a construirlo, y no solo eso: tendrás que volver a confiar y esta es la parte más difícil. A pesar de todo esto, aunque la vida rompa todas tus ilusiones, debes seguir soñando.

¿Sabes por qué? Porque si no te ilusionas, porque si no sueñas, porque si no amas, ¿qué clase de vida estarás viviendo? ¿para qué quieres una vida si no la estás aprovechando? No se puede vivir con miedo toda la vida. La vida es así: te caes, te levantas y te vuelves a caer. Pero, si ni siquiera te mueves por temor a caerte, en realidad, ya te has hundido.

El lado bueno de las cosas

Todas las oportunidades marcan nuestra vida, incluso las que dejamos pasar. Puede que nos encontremos cientos de piedras en nuestro camino y que nos tropecemos con ellas cientos de veces.

Sin embargo, el crecimiento emocional está en limpiarlas y construir una casa con ellas. Por lo tanto, se trata de aprovechar las dificultades y los errores que podamos cometer con el fin de dibujar una mapa de superación personal.

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La historia de Juan Salvador Gaviota, un ejemplo de resistencia y persistencia

Somos libres de ir donde queramos y de ser lo que somos, la única ley verdadera es aquella que conduce a la libertad, no hay otra.

Juan Salvador Gaviota

En 1970, Richard Bach publicó una de las más hermosas novelas de la historia: Juan Salvador Gaviota. En ella relataba la historia de la vida de una gaviota que no se conformó con lo que le decían que tenía que vivir por haber nacido gaviota.

Su afán de superación y su valentía decidieron el futuro que quería llegar a tener, logrando que volara más allá de lo imposible. Aunque hubo momentos en los que se vino abajo, persistió y resistió. Eso fue precisamente lo que le dio la victoria sobre sí mismo.

De la historia de esta gaviota tenemos que aprender muchas cosas. Entre ellas, que ante una dificultad, no podemos buscar tener razón, sino tener resultados. Esa es la única manera de seguir caminando y de colocarnos las alas.

Si te caes, quítate el polvo de las rodillas y no entierres tu cabeza, pues la única manera de volar muy alto es moviendo a la par nuestras alas y nuestra mente.

 Valentina Photos

No se puede ver el arcoíris sin un poco de lluvia

Lo bueno y lo malo van siempre de la mano. Los senderos por los que caminamos son irregulares, pueden tener barro e incluso pinchos que dañen nuestros pies. Sin embargo, esto no solo no es negativo, sino que es absolutamente necesario.

De hecho, las cosas más maravillosas del mundo se envuelven de esa crudeza. Tras la vida siempre llega la muerte y, con ella, una despedida. El desamor puede ganar la batalla al amor y los momentos más maravillosos también tienen un punto y final.

Esto hace especialmente necesario que tengamos que estar atentos a las señales que nos ofrece la vida, pues siempre nos brinda nuestro momento. Y es que, cuando sentimos la necesidad de hacer algo, la mejor manera de sentirnos satisfechos es perseguir nuestros sueños hasta alcanzarlos.

Por esta razón, no detestes tropezarte con la piedra y no tengas miedo a perder algo por intentar hacer cosas diferentes. Recuerda que en la felicidad también hay momentos de angustia y de tristeza y, simplemente, vive.

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Limpia tu mente de “No puedos”

Me gusta el verbo “resistir”. Resistir a lo que nos aprisiona, a los prejuicios, a los juicios precipitados, a las ganas de juzgar, a todo lo que es malvado en nosotros y que solo quiere expresarse, a las ganas de abandonar, a la necesidad de quejarse, a la necesidad de hablar de uno mismo en detrimento del otro, a las modas, a las ambiciones malsanas, al desconcierto ambiente. Resistir, … y sonreír.
EMMA DANCOURT

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Por paradójico que resulte, el secreto del éxito está en los fracasos y en los pequeños logros que conseguimos a partir de ellos. Por eso, limpia tu mente de imposibles, porque tus pensamientos tienen el poder de dirigir tu vida.

Esta es la razón por la que en este artículo os vamos a proponer una pequeña guía de salud física y emocional que os ayude a desprenderos de vuestros miedos y a conseguir vuestros objetivos:

  • Sé alérgico a los pensamientos negativos y aléjate de la rendición. Rendirse nunca es una opción real.
  • Como habrás oído muchas veces, quienes aseguran que es imposible no deberían interrumpir a los que estamos intentándolo. Por eso, libérate de las palabras de personas tóxicas o pesimistas.
  • No pienses que tienes que intentarlo, piensa en que lo vas a hacer. No te des la opción de abandonar antes de tiempo: eres capaz de lograr lo que te propongas si tienes la determinación necesaria.
  • Deshazte de lo que te borra la sonrisa de la cara. Tener motivos para sonreír es reconfortante y nos ayuda a ser felices.
  • Escribe sobre un papel cada una de tus inseguridades y piensa cómo puedes deshacerte de ellas. Ve borrándolas según lo vayas consiguiendo.

El poder de crecer y de avanzar está en nosotros. Por eso, es muy importante que nos ofrezcamos la posibilidad de mirar hacia adelante y de conseguir lo que queremos en la vida.