¿Es mejor estar soltero?

Tener pareja no tiene por qué ser mejor ni peor que estar soltero. Se trata de dos opciones igual de válidas y ambas tienen sus partidarios y detractores

Socialmente hablando no está bien visto que una persona a cierta edad no se haya casado.

La soltería está relacionada a la soledad, a la tristeza o a no poder cumplir con ciertos lineamientos culturales. Sin embargo en muchos casos es mejor estar soltero.

¿Cuáles son los beneficios de no tener pareja? En este artículo te lo contamos.

Estar soltero tiene muchas ventajas

A diferencia de lo que se cree, estar soltero no es una maldición… Para muchos es una decisión que han tomado y no se arrepienten. Para otros puede significar depresión o baja autoestima.

En ese caso recomendamos leer cuáles son los beneficios de la soltería (a cualquier edad):

Ver también: La autoestima, clave para nuestra felicidad

1. Hacer más ejercicio

Alimentos recomendados para antes y después del ejercicio

Los solteros tienen más tiempo libre que los casados (en la mayoría de los casos). Por ello pueden dedicar una hora diaria para ir al gimnasio y mantenerse en forma.

Los que tienen pareja prefieren usar sus momentos de ocio para compartir una cena, ir al cine o dar un paseo con sus amores.

Si estás soltero puedes aprovechar para cuidar tu cuerpo, mantenerte en forma, bajar de peso, practicar el deporte que más te gusta…

No solo es una cuestión de estética ni para estar más guapo para ligar con alguien, sino para estar más sano y enérgico.

2. Tener más salud

Justamente en relación a lo anterior podemos decir que estar soltero puede ser sinónimo de ser más saludable. Pero atención, que no todo es “color de rosas”, ya que depende de nuestros hábitos cotidianos.

Esto también va de la mano con el tiempo que le otorgan al bienestar y a los cuidados del cuerpo.

Claro que todo tiene su lado negativo. Las mujeres que no se han casado o se han divorciado a los 50 años tienen más posibilidades de padecer problemas cardíacos o circulatorios.

Esto se debe a que en muchos casos no se preocupan por preparar comida y eligen platillos “rápidos” (argumentando que igual están solas) y a que no cumplen con los controles de salud de cada año.

3. Ser más delgado

hombre riendo

Si analizamos y comparamos el cuerpo de un hombre antes y después de casarse nos daremos cuenta de que el soltero suele estar más delgado.

Por el contrario, estar en una relación seria o formal nos hace más propensos al sedentarismo y, por lo tanto, a la ganancia de peso.

Además, debemos tener en cuenta que, cuando tenemos un matrimonio feliz, se reduce la preocupación de “estar bien para atraer al otro” y muchos dejan de cuidarse o de comer sano.

Y esto aún se intensifica después de la llegada de los hijos. Las mujeres suben de peso en los primeros diez años de matrimonio o con pareja estable y también se relaciona con los hábitos.

Quizás cuando estaban solteras “se arreglaban” con un bocadillo, pero ahora deben preparar comidas más copiosas para sus familias. Y, por supuesto, ellas también ingieren esos alimentos.

4. Encontrar mejor trabajo

Estar soltero puede ser sinónimo de conseguir mejores puestos, sobre todo en el caso de las mujeres.

Muchas empresas optan por contratar a aquellos postulantes que no tienen “compromisos” (principalmente hijos) porque aseguran que son más eficaces y cumplidores.

Además se ausentan menos y llegan menos veces tarde. Además, al estar enfocados en su carrera profesional, pueden escalar más posiciones en menos tiempo.

5. Ser más sociable

tiempo con amigos

Los planes de fin de semana (o de después del trabajo) para alguien que está soltero incluyen muchas fiestas, reuniones con amigos, eventos culturales, viajes, etc.

En cambio los que están casados reducen sus salidas a cenas con la pareja, paseos con los niños al parque, fiestas de cumpleaños de familiares, etc.

Aunque haga frío, llueva o sea mitad de semana, el soltero estará listo para salir y divertirse.

Los casados reducen bastante el encuentro con sus amistades ya que priman el compartir momentos con sus parejas e hijos. Además los “singles” suelen hacer amigos donde quiera que vayan con mayor facilidad.

6. Dormir mejor

Más allá de que los solteros salen de juerga más seguido que los casados, lo cierto es que aquellos que viven solos o no tienen pareja duermen mejor.

No deben preocuparse porque su compañero de alcoba ronque, le quite las sábanas, lo patee mientras duerme o encienda el aire acondicionado en medio de la noche.

En el caso de que además tengan niños habrá que sumarle que se despiertan varias veces, tienen pesadillas, quieren compartir la cama de los padres, etc.

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7. Independencia económica

aprende a aceptarte

Otra de las virtudes de estar soltero es no tener que dar explicaciones sobre los gastos ni los ahorros. Además, aquellos que no están casados pueden darse más “lujos” o “caprichos” porque no tienen que compartir sus ganancias con nadie.

Quizás por ello los solteros se visten mejor, se van de vacaciones varias veces al año, cambian el coche cuando quieren, etc.

8. No tener miedo a la soledad

Aquellos solteros que se sienten conformes y felices con su situación no le tienen miedo a la soledad y, lo que es mejor, le sacan provecho a esos momentos en que están solos en casa y nadie puede verlos.

Disfrutan de esas horas para leer, dormir, cocinar, escuchar música o darse un baño de inmersión sin preocuparse por nada ni nadie.

9. No conformarse

hombre con falsa modestia

Los solteros pueden ser personas exigentes que no se conforman con lo primero que encuentran. Esto puede ponerse en práctica tanto para encontrar trabajo como para comprar un piso o incluso conseguir pareja.

La independencia y la autonomía les ha servido para no dejarse engañar y para saber qué es lo que quieren en todo momento.