La mejor manera de hacer un mural infantil

Maite Córdova · 4 junio, 2018
Te presentamos algunas ideas para que incluyas un mural infantil en la habitación de los más pequeños. Un mural es un excelente comodín en la decoración.

No hace falta rellenar toda la pared ni recurrir a los colores más intensos para lograr un mural infantil bonito y apropiado para la habitación de nuestros hijos. Actualmente lo que se busca es saber aprovechar los espacios y sumar detalles discretos en todo sentido: color, textura, formas, cantidades, etcétera.

Aspectos preliminares a tener en cuenta

Las paredes de la habitación deben ser preferiblemente lisas, ya que si tienen relieves, será mucho más difícil realizar trazos a mano alzada y crear formas. Por otra parte, la mejor forma de hacer murales infantiles es optar por lo minimalista. De esta manera, se puede conseguir un diseño sencillo pero con una estética muy atractiva que, además, es una tendencia dominante.

¿Qué se debe evitar a la hora de hacer un mural infantil? Los colores oscuros, eléctricos, los dibujos animados y los diseños sobrecargados, ya que estos suelen aburrir y pasar de moda rápidamente. Asimismo, debemos recordar que los niños crecen.

Por lo tanto, no se puede pretender que mantengan siempre la misma decoración que cuando eran unos bebés. Por ello, lo mejor que podemos hacer es pintarles un mural que sea bonito, sencillo y que pueda agradarles tanto tiempo como sea posible.

Algunas ideas para el mural infantil

1.- Nubes

Los murales de nubes sirven para decorar muy bien la habitación.

Una de las formas más sencillas y atractivas de hacer un mural infantil es pintar la pared de un color determinado y dibujar unas dos o tres nubes, de distintos tamaños. Luego las pintamos en uno o varios tonos de un color claro, que no necesariamente tiene que ser blanco.

De hecho, lo mejor es crear cierto efecto visual con distintos tonos para añadir belleza y profundidad; pues aunque el diseño sea simple, el color hará que la habitación luzca muy bien decorada.

Por ejemplo, si la habitación es para una niña, se puede pintar la pared en un color lila y añadir algunas nubes en diferentes tonos de rosa pastel, dejando solamente una nube blanca en el lugar que queramos hacer más llamativo a la vista. De esa manera, conseguiremos recrear un bonito atardecer.

En cambio, si la habitación es para un niño, se puede pintar la pared de un tono azul o verde, y añadir varias nubes pequeñas de color blanco. Y en caso de que hayamos optado por alguna tonalidad de verde para el fondo, crearemos la sensación de que el fondo es una montaña o un paisaje natural. En suma, este tipo de murales resulta muy sencillo y es apto tanto para bebés como para niños.

2.- Árboles y plantas

Otro tipo de mural infantil muy popular es el que tiene árboles y plantas. El más común es el típico árbol de bosque de cuento de hadas, que puede incluir algunos animales. Por otra parte, muchas personas optan por pintar simplemente la silueta del árbol. De esta manera no resulta tan “infantil” a la vista y se consigue un aspecto más “atemporal” en la habitación.

En lo que respecta a este tipo de mural, es necesario señalar que no solo se pueden pintar árboles y ramas. También se pueden pintar diversas variedades de plantas, como un bosque de bambúes, palmeras, hierba o cactus, entre otros. Todo dependerá del tipo de paisaje que más le convenga a la habitación.

Asimismo, no hay que limitarse a crear el típico paisaje. Podemos pintar la pared de un tono claro o pastel y añadirle varios árboles o plantas pequeñas, al estilo de los diseños tipo “papel tapiz”, que incluyen elementos por repetición. Estos pueden distribuirse tanto en línea horizontal como vertical, e incluso en diagonal. Todo dependerá de nuestro gusto y habilidad.

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3.- Mapamundi

Hoy en día, los mapamundis están de moda en la decoración de interiores como nunca antes se ha visto. Por ello, no hay que desaprovechar la oportunidad de decorar la habitación de nuestros hijos con este diseño. La característica que más llama la atención de los mapamundis es que se prestan a la perfección para crear diversas presentaciones.

Por ejemplo, se puede pintar el mural como si fuese un globo terráqueo (con tonos tierra y un fondo azul) o se puede pintar la pared de un solo tono y resaltar en dorado la silueta de los continentes. Sin embargo, para conseguir el aspecto de un verdadero mural infantil podemos hacer lo siguiente:

  • Dejar la pared en blanco y pintar los continentes de colores. Posteriormente podemos añadir stickers con árboles, animales y otros elementos de acuerdo a la zona. Así el conjunto quedará muy simpático y llamativo.
  • Se puede pintar la pared de un color neutro y los continentes de una tonalidad distinta. Los bordes se resaltan con color blanco y, en el centro de cada continente, se escriben palabras o mensajes positivos como: “sueña”, “ríe”, “comparte”, “cree”, entre otros. También se podrían escribir los nombres de los continentes con el tipo de fuente que más nos agrade.
  • Otra opción muy apropiada para la habitación de los niños es cambiar el típico mapamundi por el mapa de alguna obra de fantasía, como Narnia o la Tierra Media.

4.- Figuras geométricas

Los murales infantiles pueden ser perfectos para decorar las habitaciones infantiles.

Las figuras geométricas son uno de los diseños más modernos y fáciles de lograr. Decoran la habitación pero no la recargan demasiado, por lo tanto, no acaparan toda la vista y permiten visualizar la habitación como un conjunto. Al igual que los mapamundis, admiten diversos diseños. Algunas de las mejores ideas para hacer un mural infantil son:

  • Dejar la pared en blanco y dibujar varias figuras geométricas de tamaño pequeño. Se puede colorear solo el borde de diversos colores o rellenarse completamente.
  • Otra opción muy moderna y llamativa es dibujar una misma figura geométrica, de varios tamaños, en la parte central de la pared y colorearla con efecto acuarela. No hay que cuidar demasiado las líneas. Por el contrario, es preferible que el color se salga de los bordes y se difumine en la pared. De esta forma, conseguiremos un diseño bonito y creativo.
  • A los padres más atrevidos, les recomendamos pintar la pared de un color y dibujarle un laberinto, tal y como los que suelen venir en las revistas de pasatiempos.

Recuerda que la habitación de los niños es un lugar que debe ser lo suficientemente divertido para ellos, pero no debemos dejar de lado el confort y el recogimiento. Después de todo, también hay que invitarles a reponer energías tras un día de escuela o una tarde de juegos.