¿Por qué es mejor no secar la ropa dentro de casa?

Cuando decidimos secar la ropa dentro de casa, estamos creando una atmósfera perfecta para la proliferación de los ácaros del polvo

Lo más lógico es que, cuando hayas leído el título de esta artículo, hayas pensado que es perjudicial para tus prendas: que las estiraría, que les restaría color… Nada más lejos de nuestra intención: queremos avisarte de que secar la ropa dentro de casa provoca problemas de salud.

Esto se debe a la humedad que se desprende de la misma. Como sabes, los ambientes que presentan estas condiciones son los preferidos por los ácaros, pues atraen el polvo sin que lo puedas evitar.

Como resultado, dicha atmósfera será propicia para desarrollar rinitis, al tiempo que empeora el estado de aquellas personas que padecen alergia, asma u otras enfermedades respiratorias.

Cómo sabemos que no debemos secar la ropa dentro de casa

Secar la ropa en un tendedero dentro de casa

El hallazgo se lo debemos a un estudio llevado a cabo por la Unidad de Investigación de Arquitectura Ambiental Mackintosh en Glasgow (Reino Unido).

El grupo investigador observó 100 hogares, de los cuales el 87 % secaba la ropa en el interior de los mismos.

Al estudiar ese 87 % descubrieron que presentaban niveles de humedad adecuados para la presencia de ácaros, así como para la aparición de moho.

Tanto es así, que se comprobó que el 25 % de los habitantes tenía el sistema inmunitario debilitado y padecía infecciones pulmonares.

Los científicos apuntan que la solución más inmediata al problema está en las secadoras automáticas.

Si todos tenemos una lavadora, ¿por qué no una secadora? Lo cierto es que estos aparatos no están al alcance de todo el mundo, ya que los precios aún son bastante altos.

Por otra parte, los aparatos eléctricos son nefastos para el medio ambiente. Entonces, ¿qué podemos hacer?

Para saber más: 5 formas de quitar la humedad en casa

Trucos para secar la ropa más rápido

Si no tenemos otra alternativa, tendremos que aprender la mejor forma de secar la ropa dentro de casa, y de la manera más rápida posible.

1. Coloca las prendas muy separadas

Al hacer esto, cada prenda disfrutará de una mayor corriente de aire para ella sola. Al mismo tiempo, no absorberá la humedad de las otras.

También puedes recurrir a una estufa, aunque no sea lo más sostenible desde el punto de vista ecológico.

2. Dale la vuelta a la ropa más gruesa

Los tejidos vaqueros, por ejemplo, son muy espesos y son más complicados de secar dentro de casa.

Sin embargo, el tiempo de secado se reduce si los tendemos del revés. Una vez ese lado se seque, tendremos que girar la prenda de nuevo.

3. Usa el secador para las prendas pequeñasSecar la ropa con secador

Si has centrifugado, solo necesitarás unas pocas pasadas con el secador para que la ropa interior se quede en perfectas condiciones.

No tendrás que esforzarte demasiado, ya que la lavadora habrá hecho la mayor parte del trabajo por ti.

Descubre más: 4 trucos de mantenimiento y limpieza de la lavadora

4. Métela en el congelador

Se trata de una medida extrema y muy curiosa. Piensa en esos días de lluvia en los que no te queda nada que ponerte, pero tienes que ir al trabajo en los siguientes días.

Pues bien, toma una bolsa de plástico, mete aquello que quieras ponerte y ponlo todo en el congelador.

Cuando se descongele, te sorprenderás al descubrir que está perfectamente seca; sólo tendrás que planchar tu vestimenta y ¡listo!

Necesitamos una arquitectura sostenible

Los propios autores del estudio señalan que lo idóneo es que los edificios cuenten con zonas habilitadas para tender la ropa.

Estas podrían ser interiores, como sucede en EE.UU, o en zonas exteriores. Podrían situarse en cada vivienda o en zonas comunitarias. Desde luego, la segunda alternativa es la más adecuada, porque reduce la necesidad de usar secadoras.

Arquitectura sostenible

Aunque las inclemencias del tiempo nos obligarían a usar las máquinas en otoño y en invierno, recurriríamos a los métodos tradicionales cuando luciera el sol.

Es cierto que dicha perspectiva implicaría que las viviendas fueran más pequeñas pero, a cambio, podríamos disfrutar del placer de tener una terraza en casa.

Cuando se diseñan las ciudades y los barrios, hoy más que nunca se conoce el impacto medioambiental de dicha acción.

La consecuencia lógica es proyectarlas para acogernos a nosotros sin destruir el planeta que nos brinda la oportunidad de vivir y de crear.