Cómo mejorar la circulación de las piernas

Existen formas muy sencillas de mejorar la circulación de las piernas. ¿Las conoces bien o tienes algunas dudas? A continuación, te ofrecemos un repaso. 

Es posible mejorar la circulación de las piernas mediante algunos métodos muy sencillos, como los que te comentaremos a continuación. Y es que, cuando se sienten molestias varias en las extremidades, como sensación de pesadez, inflamación, hormigueo, es necesario prestar atención a esto, ya que estos síntomas pueden indicar que se está llevando un estilo de vida demasiado sedentario o se padece un trastorno circulatorio.

Aunque no lo parezca, permanecer en una misma postura por largos periodos de tiempo, no hacer ejercicio de forma regular o utilizar un calzado inapropiado a menudo, pueden fomentar la aparición de las molestias antes mencionadas así como tras más.

La influencia de las altas temperaturas

Si bien la insuficiencia venosa crónica se puede desarrollar en cualquier momento, cuando empiezan los días más cálidos del año, aumentan las consultas con los flebólogos.

En esa época es probable sentir pesadez o cansancio superior en las piernas. Esto se debe a que se produce una dilatación mayor a la habitual, por lo que se acumula más sangre y se retiene más líquido en las extremidades inferiores.

Cuando las venas pierden su elasticidad y se comienzan a deformar, las válvulas que impulsan la sangre al corazón no cierran bien. Como todo sucede por fuerza de gravedad, los fluidos se acumulan en las piernas. Por ende, este problema puede ser bastante molesto y doloroso.

Además, hay que tener en cuenta que una mala circulación sanguínea causa las llamadas “arañas” y posteriormente varices; que no solo deben evitarse por una cuestión estética, sino también, por el bien de la propia salud. 

piernas en verano

Descubre: Consejos para controlar la mala circulación sanguínea

¿Cómo mejorar la circulación de las piernas?

Para mejorar la circulación de las piernas tan solo debemos poner en práctica buenos hábitos de vida. Ahora bien, es cierto que es más fácil decirlo que hacerlo. Por ello, te comentamos qué es lo que debes hacer, paso a paso.

Además de los siguientes consejos, es recomendable que consultes con tu médico acerca de qué otras medidas complementarias puedes incluir en tu estilo de vida. Puede que te autorice a ingerir ciertas infusiones o bien, te indique que aumentes el consumo de algún tipo de alimento en concreto.

1. Cambiar de postura regularmente

Según el tipo de trabajo que tengas, quizás pases demasiadas horas de pie o sentado. Pues bien, si hay algo que debes hacer para mejorar la circulación de las piernas es cambiar de postura regularmente. Así que, trata de moverte cada 10- 15 minutos.

Si estás en la silla, procura levantarte un momento del asiento, camina, estírate y gira los tobillos en forma circular. Y si estás de pie, trata de flexionar las piernas un momento, varias veces seguidas. Da unos pasos y, si es posible, siéntate. No olvides repetir el proceso cada cierto tiempo.

2. Realizar actividad física

El deporte tiene múltiples beneficios para nuestro cuerpo. En lo que se refiere a la circulación sanguínea, está comprobado que caminar, andar en bicicleta, correr o nadar, 30 minutos al día, fortalece y tonifica los músculos, incluyendo, el corazón. 

Realizar actividad física

3. Duchas de agua fría

La hidroterapia ofrece una serie de técnicas que ayudan a mejorar la circulación de las piernas. Una de ellas viene a ser el uso de agua fría para contrarrestar los efectos del calor. Existen muchas formas de hacerlo como, por ejemplo, darse duchas o baños de contraste.

Otra alternativa consiste en aplicar sobre las piernas unas compresas frías (pueden ser unos cubos de hielo envueltos en un paño) durante algunos minutos.

4. Elevar las piernas

Los efectos de la gravedad son enemigos de las piernas (y de la circulación, sobre todo). Por esta razón, una vez que hemos pasado varias horas de pie o sentados, vale la pena cambiar la posición para que la sangre “suba”.

Por ejemplo, puedes acostarte en la cama y elevar las piernas apoyando los talones en la pared. Al principio sentirás una presión, o incluso algo de dolor, pero debes mantener las piernas estiradas, al menos unos minutos.

Durante el día puedes usar un reposapiés mientras permaneces sentado. Y, por las noches, una buena idea es colocar cojines debajo de los talones para que las piernas queden más altas que el cuerpo. 

Elevar las piernas

5. Usar ropa holgada

Los jeans, los leggins y, en general, las prendas de ropa ajustadas son los peores enemigos para la circulación de las piernas, ya que se dificulta el retorno venoso.

Si bien pueden lucir bien, trata de no llevarlas durante mucho tiempo. Es preferible que utilices pantalones menos ceñidos al cuerpo que permitan a las piernas “respirar”. En cuanto a los calcetines, si no tienen un elástico muy ajustado, mejor.

El calzado es otro tema interesante: cuanto más apretados o cerrados sean, más posibilidades hay de que se produzca hinchazón o problemas circulatorios. Por lo tanto, trata de usar modelos que permitan el movimiento de los pies y, sobre todo, no llevarlos demasiadas horas seguidas.

6. Drenaje linfático

Existen dos opciones: manual o mecánico. El drenaje linfático elimina el exceso de líquidos en las extremidades, mejora la circulación de las piernas y, en algunos casos, ayuda a perder peso.

Si estás en casa y quieres darte un masaje en las piernas y pies también puedes disfrutar de él. Sentado en el sofá o en la cama, haz movimientos circulares en toda la extensión de las extremidades utilizando algún aceite esencial, crema refrescante o incluso un par de cubitos de hielo.

Mejorar la circulación de las piernas es necesario

En caso de que sientas molestias a menudo, no desestimes los consejos anteriores y procura corregir todos aquellos hábitos que no te estén aportando ningún beneficio en tu día a día. En este sentido, tampoco debes olvidar la importancia de llevar una buena alimentación e hidratación.